martes, 7 de julio de 2009

Alianzas folclóricas con el diablo


NUEVO DÍA

Las festividades que celebran los pueblos de cualquier parte del mundo permiten mantener vivas las raíces culturales que los diferencian de otras comunidades, pero que a la vez les dan reconocimiento en el contexto regional, nacional y a veces alcanzan el ámbito internacional.

Nuestra Ciudad Musical acaba de celebrar el Festival Folclórico con bombos y platillos, sin embargo, qué vergüenza que el patrocinador oficial haya sido la multinacional explotadora de oro que acabará con el agua, suelo, flora, fauna y con la misma vida de gran parte de nuestro departamento.

El diablo disfrazado en el Festival
Debido quizás a la controversia y rechazo que se ha generado en diversos ámbitos del Departamento con el proyecto minero de oro "La Colosa" en nuestra querida Cajamarca, de manera astuta AngloGold decidió y/o aceptó ser el patrocinador oficial de este certamen cultural con el propósito de engañar, comprar o sumar adeptos dentro de la gente del común o de instituciones necesitadas de recursos para ejecutar sus nobles proyectos. De esta manera buscó permear de manera directa el pensamiento colectivo de los tolimenses y colombianos. Vendiendo su imagen como una empresa generosa, patrocinadora de eventos tradicionales e incluso sus funcionarios habrán tenido el cinismo de usar rabo de gallo, sombrero y gritar ¡que viva el San Juan!. Esto es una prueba evidente y palpable de cómo actúan estas empresas diabólicas que destruyen ecosistemas y el entorno ambiental.

Patrocinios erróneos
Como en las historias de Harry Potter, en el Tolima en especial, tenemos la obligación de declarar a esta empresa en particular, como la innombrable e impensable. No se debe tener como aliada o benefactora directa o indirecta de cualquier evento cultural, educativo o deportivo porque su patrocinio, al igual que con las empresas tabaqueras, da una imagen distorsionada de las mismas. Sus "dádivas económicas" deben ser declaradas "patrocinio no-lícito ni permitido", pues atenta contra la seguridad ambiental, alimentaria, social, económica y cultural de nuestro departamento en el futuro.
El nombre de esta compañía se escuchó en las emisoras radiales que transmitían el desarrollo de las actividades propias del Festival Folclórico Colombiano, acompañada de la consigna de que ésta es una empresa ambientalmente responsable. Lo cual no es cierto ya que su trabajo está enmarcado en la gran minería de extracción de oro a cielo abierto.

Insostenible e insustentable
La minería de oro con lixiviación con cianuro está reconocida a nivel mundial como altamente contaminante e insostenible y por tanto insustentable. En nuestro departamento este proyecto:
Empleará en un promedio mínimo por día, el agua que consumirá una familia en 20 años. El agua es uno de los insumos más importantes en la extracción del oro.
Eliminará totalmente el suelo y removerá montañas en unas cuantas horas gracias a los grandes equipos que emplea esta industria. Para obtener una tonelada de oro es necesario remover una montaña pequeña (300 mil toneladas de suelo o mineral).
Pulverizará el suelo y la roca y los lavará con cócteles tóxicos empleando cianuro, uno de los tóxicos más letales que hay en el planeta.
Producirá montañas de suelo contaminado y bañado con toneladas de cianuro que le permitió capturar el oro.
Convertirá las aguas subterráneas en mil veces más ácidas que una pila o batería.
Cambiará el paisaje de la zona de reserva forestal y alrededores por el de enormes y profundos cráteres infértiles y yermos.
Dinamitará toneladas de roca por día, para lo cual usará también toneladas de explosivos.
Formará drenajes ácidos, que son una fuente importante de contaminación, que tendrán directamente un impacto sobre la salud de los habitantes y de los recursos que sostienen la vida, en especial los hídricos. Los drenajes ácidos pueden aparecer incluso años después de haber sido cerrada la mina.
Alterará los cientos de quebradas que hay en la zona y la calidad de sus aguas.
Contaminará el lugar con el polvo producido de la molienda y trituración de la roca.
Producirá contaminación sonora producto de las voladuras de la roca y con los ruidos constantes de las distintas operaciones de la actividad minera.
Destruirá la fauna y flora de la región, acabando con corredores biológicos que sirven de tránsito, refugio y alimento de animales.
Dispersará sustancias contaminantes hacia lugares insospechados a través del aire y agua especialmente.

Declaración de Berlín
En el año 2005 las leyes alemanas y la Comunidad Económica Europea redactaron la Declaración de Berlín. En ella, además de no autorizar la extracción de oro con cianuro en sus países, mencionan que las épocas de ganancia y empleo, en el futuro no lejano son seguidas por períodos con peores condiciones de vida para los pobladores que las presentadas al inicio del proyecto minero.
Ello se debe a que ésta es una actividad que a largo plazo acaba con las costumbres locales, divide a las comunidades y destruye los recursos con los que se abastecen sus habitantes para suplir las necesidades básicas para la vida.

¿Al final de la mina o la fiesta… los platos rotos quién los pagará?
En quince años, después de extraer el oro, se cerrará la mina o se declarará la empresa en bancarrota. En cualquiera de los casos se irá la compañía dejando un problema ambiental de contaminación de tal magnitud que ni en cien años podremos solucionar.
Definitivamente, los organizadores del festival folclórico, al aceptar o decidir por el patrocinio de esta empresa, mostraron su total desconocimiento o desinterés de la problemática ambiental más importante que enfrentamos en este momento los tolimenses, como si a ellos no les fuera a afectar y peor aún, como si lo ambiental no tuviera que ver con lo cultural.
* arcoirisfeliz99@gmail.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

Por: Faride Kairuz Hernández.
Msc. Planificación Ambiental

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