martes, 29 de junio de 2010

Palomino a cielo abierto

Entrevista a Gonzalo Palomino

El Nuevo Día VI 29 10


¿Cuál es su fórmula para poner fin a la radicalización y a la polarización regional en el debate minero actual?


Crear una gran cooperativa o entidad similar, en donde todos los tolimenses pudieran ser socios, con militancia activa, y una garantía del reparto de las utilidades.

¿Cuál es su posición en la discusión sobre la utilización de cianuro en la explotación minera en Cajamarca?

Muchos elementos de la tabla periódica son tóxicos para los animales y los humanos, por ello, Gaia los tiene escondidos, no deben usarse ni en el agua, ni en la atmósfera, ni en las comidas. Ya han ocurrido catástrofes por la irresponsabilidad económica: el mercurio en Minamata es la más recordada, aún tiene a mucha gente afectada. Igualmente hemos vivido los impactos de muchos insumos agrícolas mortales.

Hay temor regional por el futuro del recurso ‘agua’ una vez inicie la explotación aurífera en Cajamarca. ¿Son fundados o infundados estos temores? Por favor sustente su posición.

Cuando un producto químico es susceptible de hacer solución en líquidos, los factores que intervienen en la reacción son muchos: la temperatura, el tiempo y la concentración, pueden ser los más importantes; pero también debe considerarse en la reacción la posibilidad de retención en membranas, tejidos y aún en el mismo suelo, por ello la única recomendación posible es impedir el contacto del producto con el agua, líquidos o sustratos absorbentes.

¿Pueden coexistir en Cajamarca y la Meseta de Ibagué la agricultura y la explotación de oro?

En las posibles coexistencias en el planeta siempre será obligatorio diferenciar lo ambiental, lo económico y lo social. Y para nosotros, en condiciones nativas, es muy difícil, casi imposible, establecer los límites. Por ello nos referimos a lo ambiental, siempre insisto en soy Gayano, es decir que considero la cuestión ambiental desde la concepción de una entidad cibernética integrada en donde la evolución ha sido en función de la vida, nunca de lo económico, no son las ganancias económicas, sino el desarrollo y bienestar de los seres vivos, por ello creo en la imposibilidad de coexistencia.

¿A qué conclusión llegó después del viaje a Brasil?

No fue después de Brasil, es desde mucho antes. Te insistía en milito planetariamente, soy Gayano, esto quiere decir que somos del grupo plenamente convencidos de que el planeta se salva como una entidad, a partir de acciones locales. Que nos duelen desde las guerras radioactivas, el aumento de los carros, las enfermedades en expansión, el Golfo de México, la extinción de especies, hasta la explosión demográfica y los monocultivos para alimentar a los carros, por ello Brasil solamente ha consolidado mi militancia planetaria con la vida.

Los modelos de las minas de AngloGold Ashanti en Brasil ¿pueden ser aplicados con éxito en Cajamarca?

Primero, las minas no son de AngloGold Ashanti… segundo, la tecnología minera a cielo abierto no es – éticamente – aplicable en ningún lugar del mundo.

¿Qué piensa de los que afirman que una cosa es Minas Gerais y otra Cajamarca?

La mayor y mejor riqueza biológica que hemos heredado es la diversidad: vegetal, animal, étnica, topográfica, ecosistémica, hídrica, atmosférica y el mayor desastre que nos han impuesto es la homogenización del desarrollo, allí comenzó la decadencia de los pueblos. La sobrevivencia de la humanidad deberá soportarse en la originalidad local.

Con la compra de tierras para el proyecto La Colosa, hay expectativa por el futuro de los campesinos y pequeños propietarios que venden. ¿Hay, o no, por qué temer en cuanto a las vidas productivas de los agricultores?

La expansión de las potencias ha tenido una constante: Estados Unidos creció invadiendo, comprando, arrebatando, apropiándose, declarando guerras, enviando cuerpos de paz y creando corporaciones, cualquiera sea la forma siempre reposa sobre la ambición de apropiarse territorios y de sus gentes, de poner una estrella más en su bandera.

Para la opinión regional, pareciera que hubiesen posiciones encontradas entre los habitantes cajamarcunos –que podrían avalar-, y los agricultores de la Meseta de Ibagué –que se oponen- a la mina de oro ¿Cuál es su visión?

Eso puede ser cierto, pero no es una reacción de las gentes, su pasado y su localización; también es un problema de Estado, no existen políticas departamentales o municipales que tracen lineamientos sólidos a futuro. Los habitantes de Cajamarca viven sobre la vulnerabilidad de los suelos volcánicos, frente a la amenaza del Machín, sufren un túnel innecesario y una carretera que no les aporta mucho y en cuanto a los agricultores de la Meseta de Ibagué, pensada hasta el río Magdalena, son tolimenses berracos, que con su monocultivo se enfrentan a los vaivenes de la globalización, a los caprichos de la transnacionales, a los transgénicos de Monsanto, a los contrabandos del grano, a los costos de los insumos, y todo ello frente al peligro de la contaminación y agotamiento del agua; si insistes en mi visión, podríamos: aprovechar la coyuntura para socializar las fuentes de agua que bajan de la cordillera.

También la opinión ha percibido una ruptura y contraposición entre AngloGold Ashanti y la autoridad ambiental regional –Cortolima-, ¿cuál es su análisis?

No... Eso es una cuestión de genes: genes nativos, auténticos berracos, contra una transgénesis sin origen reconocido.

Algunas voces críticas, consideran que el aporte por regalías del cuatro por ciento –que es lo legal- es bajo, en el proyecto La Colosa. ¿Qué piensa? ¿Habría espacio para otras opciones en este ítem de distribución de la riqueza?, ¿cuáles?

La opción que más me gusta es la nacionalización de las minas en todo el territorio nacional, ya lo han hecho otros países con mucho éxito. Es que es nuestra cultura, en nuestro territorio, en nuestra ecología, con nuestra agua, con nuestros bosques, nuestra atmósfera y con nuestra gentes. ¿Por qué diablos vamos a regatear regalías con algo que es totalmente nuestro?

El Alcalde de Cajamarca dice que las tierras en Cajamarca están ‘cansadas’ por los agroquímicos (que incluso cada vez hay menos lombrices de tierra y hasta sapos) y que la productividad en cultivos actualmente es baja. ¿Es responsable en el discurso ambiental pensar en dejar para siempre en el subsuelo el oro, quedando sepultada la opción de generación de empleo y recursos para los Cajamarcunos?

Recuerde que en Bello Horizonte le insistí en que de acuerdo con nuestro líder intelectual James Lovelock, en su Teoría Gaia, las sociedades humanas han maltratado tanto al planeta que ya lo tenemos muy deteriorado en su equilibrio ambiental, que los síntomas, desde la crisis climática, la extinción de especies, la tala sistemática de los bosques, la intoxicación de los suelos, los deshielos, los derrames de petróleo, y aún las crisis económicas, nos están indicando que solamente tenemos planeta chévere para unos 15 años, si se cumplen los pronósticos, como todo parece indicar. ¿Qué nos importa si la vida, el patrimonio, y nuestra cultura también queda sepultada en el subsuelo conel oro?

Finalmente hay dos posiciones en la discusión de La Colosa en Cajamarca. Usted hace parte de una de ellas. ¿Qué mensaje o reflexión le envía a su contraparte ideológica?

Nosotros, con Suna Hisca, hacemos talleres por todas partes, y cuando terminamos cada evento, en un acto especial, como de oración, entregamos a los participantes una postal que tiene por un lado los Diez Mandamientos Ecológicos y por el otro al Divino Niño y creemos que esa plegaria es oportuna como reflexión final:

I. Tierra nuestra que estas en el universo

II. tú que giras y giras para darnos vida

III. que vas cargada de agua en tus venas

IV. que eres quien liberas el oxigeno que necesitamos

V. creadora de plantas, animales y del hombre inteligente.

VI. tú que cometiste el error de darnos mucha libertad ambiental

VII. y dotaste al ser humano con muchas herramientas peligrosas

VIIII. para arriesgar tu continuidad planetaria

IX. te rogamos, nos perdones por cuanto no supimos lo que hicimos

X. y te pedimos nos des una segunda oportunidad.

Entrevista publicada en la Revista Diez, junio de 2010

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