domingo, 2 de diciembre de 2012

Los dueños de las minas

P



La AngloGold Ashanti y la Continental Gold, son las grandes poseedoras de títulos. Con otras 18 firmas concentran más de mil y el 2,5 % del área del país.

María Paula Pérez Mejía fue, hasta enero del 2011, directora de Fomento y Desarrollo Minero de Antioquia y en varias ocasiones secretaria (e.) de Minas de ese departamento. Tres meses después de dejar el cargo se convirtió en la representante legal de Minerales OTU S.A., una firma que con menos de dos años logró el dominio de 40 títulos para explotar oro en el nordeste antioqueño. (Vea aquí la infografía: Así se reparte el país 'dorado')
La importancia de OTU radica en que es parte de un gran entramado de compañías, recién creadas, que confluyen en una sola: la Continental Gold Ltda.
Se trata de una multinacional, con sede en Bermudas, que, en papeles, maneja 140 títulos mineros que cubren 84.966 hectáreas en seis departamentos del país.
Pero su participación es mayor. A través de sus aliadas y filiales –incluida OTU– accede a otras 27.000 hectáreas. En total, el área bajo su dominio equivale a casi tres veces Medellín.
Así lo demuestra un cruce de bases de datos que EL TIEMPO realizó para establecer quiénes tienen los 2.326 títulos de oro que hay vigentes y cuya concentración nadie limita.
Tampoco hay controles sobre los mecanismos para lograr que pequeños mineros cedan sus derechos a grandes firmas ni para obligar a estas a que operen como grupo, sin fraccionar las hectáreas en su poder.
Aunque alegan razones técnicas, geográficas y estratégicas, ese fraccionamiento reduce el ‘impuesto’ que el país recibe anualmente por la explotación de su oro (léase: ‘Fraccionar, ¿un truco?’).
La gigante
A pesar de la gran expansión que la Continental ha logrado, apenas ocupa el segundo lugar en el ranking de firmas con más títulos. El primer puesto se lo lleva, de lejos, la surafricana AngloGold Ashanti (AGA), tercera productora de oro del mundo, que cuenta con capital británico y estadounidense.
Según el rastreo de este diario, en nueve años ha logrado acumular 391 títulos que cubren 733.000 hectáreas, más de cuatro veces el área que ocupa Bogotá.
Sin embargo, la multinacional –que creó su filial en el 2003 bajo el nombre de Kedahda S.A.– tiene otros brazos que envuelven 110 municipios y más vetas.
En un documento privado, firmado hace apenas dos meses, admite tener conexión directa con Exploraciones Northern Colombia S.A.S., Colombia Invest- ments Two Ltd., Minera Quebradona Holdings Ltda., Kedahda Ltda. y Minera Kala-Ana S.A.S.
A su nombre figuran 12 títulos y 22.500 hectáreas más. También hay nexos con Cordillera Exploraciones Mineras S.A., Anglo American Colombia Exploration S.A. y Exploraciones Chocó Colombia S.A.S. De esta última, el representante es Klaus Rohrbach, alto ejecutivo de la Anglo.
En el país, a perpetuidad
También han sellado alianzas con otras firmas, como Mineros S.A., tercera en el ranking. Pero su ‘socia’ más poderosa es la Continental Gold, con la que tiene el mayor y más polémico proyecto: La Colosa, en Tolima.
Aunque la Continental no aparece en el proyecto, EL TIEMPO la encontró a través del Grupo De Bullet S.A.S. Su representante es Robert William Allen, principal accionista de Continental.
Así mismo, hay conexión con Colombia Development Corporation S.A. y la Royal Sea Exploraciones S.A., que reúnen cerca de 1.200 hectáreas adicionales. Más las de OTU, cuya representante, María Paulina Pérez, dejó claro que no estaba impedida para ejercer ese rol después de haber ocupado altos cargos en la Secretaría de Minas de Antioquia.
“A esa entidad no le corresponde tomar decisiones sobre títulos y la mayoría de los de OTU se obtuvieron antes de que yo fuera funcionaria pública”, enfatizó.
En todo caso, estas firmas sonarán en el país los próximos 30 años, tiempo que duran las concesiones, prorrogables a 30 más.
Pero algunas ya están negociando las 52 cédulas reales, que les dan la propiedad del subsuelo colombiano, para explotar un puñado de minas a perpetuidad.
Mineros S.A. ya ha negociado 28 y la World Mining Corporation, seis. Por su parte, la Gran Colombia Gold, la Continental y la Croesus aparecen cada una con una cédula real.
El resto sigue en poder de familias como los Márquez Vargas, los Hoyos Estrada y los González, de forma vitalicia.
El otro negocio de ‘papel’
“El oro es uno de los activos de mayor rentabilidad del aparato financiero, solo superado por el petróleo y los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Es decir, poseer oro, en físico o en papeles bursátiles, es un negocio incomparable”, dice Mario Alejandro Valencia, analista del Centro de Estudios del Trabajo y profesor de economía de la Universidad Central. Valencia explica que este metal es acaparado por los bancos centrales de las economías más poderosas y por especuladores financieros, a través de Fondos de Inversión conocidos como Exchange Trade Funds, negocio que en el 2011 movió 86.000 millones de dólares.
“El negocio es obviamente extraer el oro, pero también lo es vender acciones de las empresas que poseen los títulos mineros. Es casi lo mismo tener el oro en lingotes en los bancos que en una montaña”, agrega, pero advierte que si las compañías no logran extraer el oro, la “burbuja especulativa se les puede estallar”.
Fraccionar, ¿un truco?
Canon depende del tamaño de concesión
Según el Código Minero, los dueños de los títulos deben pagar un ‘canon superficiario’ o arriendo por la mina. La tarifa depende de las hectáreas: de cero a 2.000 se consideran pequeños mineros y pagan un salario mínimo al año por hectárea; de 2.000 a 5.000 (pequeña minería) paga dos salarios mínimos al año, y de 5.000 para arriba (gran minería) sube a tres salarios. Las empresas que fraccionan sus áreas alegan razones técnicas y estratégicas.“La única prohibición es que en un solo título haya más de diez mil hectáreas”, explica una fuente de Catastro Minero.
UNIDAD INVESTIGATIVA
u.investigativa@eltiempo.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada