domingo, 16 de diciembre de 2012

Licencias y metamorfosis


El Nuevo Día
XII 16 2012
 Le cabe toda suerte de razones a Usosaldaña y a todas las comunidades afectadas aguas abajo de oponerse a la licencia que pretende obtener Mineros de Ataco S.A. pues la experiencia nacional con esta clase de explotaciones y los métodos empleados solo ha producido la destrucción de las cuencas, contaminación de las aguas, desplazamiento de comunidades, miseria y violencia.

De todos es sabido de la acérrima oposición de Cortolima al proyecto minero de La Colosa en Cajamarca para el que se ha negado el agua para las labores de exploración, aduciendo desde ausencia de lluvias hasta la presencia del Niño.
 

Contrasta la posición de la Corporación con la dispensada a las explotaciones legales e ilegales que se desarrollan o piensan desarrollar en Ataco en el río Saldaña.
 

Todos recuerdan las diferentes metamorfosis que ha sufrido una empresa minera que ha mutado su nombre de Mineros El Dorado a Mineros de Antioquia o viceversa y que, según cuentan en la región, ahora reaparece como Mineros de Ataco S.A. de cuyas actividades tanto Cortolima como cualquier gobierno, investigador o ecologista puede rastrear  en Istmina o Condoto en el Chocó, Caucasia o Segovia en Antioquia, Marmato en Caldas o Barbacoas en Nariño. 

Por cierto, desde las primeras ediciones de EL NUEVO DÍA se ha publicado un registro de la oposición de las comunidades vecinas al río, de los distritos de riego y los cultivadores que son y serían afectados por la concesión de la licencia de explotación en el cauce del Saldaña y de la destrucción que las paladragas producen en cualquier lugar donde operen. Resulta extraño, por no usar otra palabra, que en el caso de Ataco la oposición de Cortolima sea poco menos que tenue y deje la puerta abierta a una potencial licencia. 

Como también mueve al pasmo que en Saldaña se hubieran podido asentar no menos de 70 retroexcavadoras con sus costosos equipos complementarios sin que Cortolima se hubiera dado por enterada, circunstancia en que la acompañaron desde la alcaldía hasta los organismos de control y la Policía del municipio hasta cuando se produjo el escándalo nacional y la propia ministra de Ambiente Beatriz Uribe inició una campaña nacional en contra de la minería ilegal. 

Le cabe toda suerte de razones a Usosaldaña y a todas las comunidades afectadas aguas abajo de oponerse a la licencia que pretende obtener Mineros de Ataco S.A. pues la experiencia nacional con esta clase de explotaciones y los métodos empleados solo ha producido la destrucción de las cuencas, contaminación de las aguas, desplazamiento de comunidades, miseria y violencia.

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