domingo, 19 de septiembre de 2010

Cambio climático: las preguntas que el economista Bjørn Lomborg no se hace

Howard Friel
Sin Permiso
19/09/10


La reciente "conversión" de Bjørn Lomborg, el más conocido de los escépticos frente a la gravedad del cambio climático, no basta para convencer a algunos "escépticos de los escépticos", como Howard Friel, para quien las "soluciones" del economista danés a la cuestión del clima seguirían sin enfrentarse al auténtico problema del calentamiento del planeta por el CO2.



A lo largo de los últimos cuarenta años, el profesor y crítico antibelicista norteamericano Noam Chomsky ha sostenido que existe una pregunta que se echa a faltar en el perenne debate respecto a si los Estados Unidos deberían recurrir a la guerra contra sus mortales adversarios, aparentemente innumerables.

Los halcones presentan argumentos respecto a la amenaza del comunismo y el terrorismo que debe detenerse, militarmente, en tierras remotas, mientras que las palomas, que pueden estar de o no de acuerdo en principio con una determinada acción bélica, argumentan en última instancia sobre la base del coste-beneficio que el (inevitable) recrudecimiento es demasiado oneroso fiscal o políticamente como para seguir. Pocos se preguntan al inicio, tal como observa Chomsky, con qué derecho moral o legal los Estados Unidos bombardean, invaden u ocupan otro país, y así tantos.

De modo semejante, hay una pregunta que se echa de menos en la discusión global sobre el cambio climático inducido por causas humanas, y Bjørn Lomborg está a la vanguardia a la hora de asegurar que esta cuestión clave siga donde debe estar: jamás a la vista.

Veamos el trasfondo: empezó hará cosa de una década con su primer libro The Skeptical Environmentalist: Measuring the Real State of the World [El ambientalista escéptico: para medir el estado real del mundo], en el que Lomborg ponía en solfa "creencias ampliamente difundidas acerca de que la situación ambiental está empeorando cada vez más" y se burlaba de las "funestas" valoraciones de los científicos y ambientalistas sobre la grave amenaza que representa el calentamiento global. En libro más reciente, Cool It: The Skeptical Environmentalist's Guide to Global Warming, [Enfríalo: guía del ambientalista escéptico del cambio climático], se burlaba de nuevo de la "histeria" en torno al cambio climático, aconsejando al mundo que se "enfriara" respecto al calentamiento de origen humano.

Si bien en ambos libros concedía Lomborg (en unas cuantas frases) el hecho de un calentamiento por obra humana, sostenía (en centenares de páginas) que no suponía "ninguna catástrofe", estableciendo una tras otra afirmaciones grotescamente engañosas, tratando de desacreditar la base científica de las repercusiones actuales y previstas del clima. Su razonamiento era que si el calentamiento global no es tan malo, no hay necesidad de reducir las emisiones de CO2 de modo significativo.

Ahora que lo que sigue publicándose en ciencia sobre el calentamiento global ha virado nítidamente hacia las peores hipótesis en todo el ámbito de las repercusiones climáticas, en Smart Solutions to Climate Change [Soluciones inteligentes al cambio climático], un nuevo volumen editado por Lomborg, escribe: "Los riesgos de un calentamiento global sin control son hoy algo ampliamente reconocido" y "hemos dejado muy atrás los desacuerdos en lo básico sobre la ciencia del cambio climático". Esta es la seda que la vestía, pero la mona sigue siendo mona, y ello se debe a que Lomborg continúa arguyendo en su libro, como en los anteriores, que el análisis económico coste-beneficio muestra que resulta prohibitivamente caro para el mundo reducir drásticamente las emisiones de CO2 en la medida que exigen las evidencias científicas: "Los recortes drásticos de carbono serían la forma más pobre de responder al cambio climático".

Y es aquí donde entra en juego la pregunta que falta, puesto que Lomborg no se enfrenta seriamente el problema fundamental de las concentraciones atmosféricas de CO2 en aumento en ausencia de reducciones globales de invernadero: ¿qué le sucederá a la tierra y la civilización humana cuando las concentraciones atmosféricas de CO2 aumenten – en lo esencial sin control, de seguir las recomendaciones de Lomborg – hasta 450 partes por millón, 550ppm, 700ppm, 800ppm?; ¿y cuando la temperatura media global suba 2, 3 grados centígrados y entre 4 y 7 grados?

Los científicos del clima han fijado un aumento medio de temperatura de 350 ppm y 2 grados centímetros (de 1750 a 2100) como metas en el umbral superior para impedir un desastre climático global. Puesto que ya estamos en 390 ppm y dado que un incremento de 2 grados más es casi una certeza, ¿cómo refleja la ciencia climática el llamamiento de Lomborg de evitarnos reducciones drásticas en las emisiones de CO2? Él mantiene que hay "soluciones más inteligentes al cambio climático" que centrarse en reducir el CO2. Esto apenas sí resulta inteligente: es una locura.

Si Lomborg buscase de veras soluciones inteligentes, presionaría par que terminara la guerra perpetua y brutal, que desvía recursos escasos y atención pública de aquello que Lomborg afirma con justeza que necesita más fondos, incluyendo algunos de los proyectos de investigación y medidas políticas recomendados por los colaboradores de este volumen. Podrían quedar incluso unos cuantos cientos de miles de millones de dólares para invertir anualmente en nuevas economías de de energía y transporte colectivo, y las reducciones de CO2 que ordena la ciencia.

Estamos a dos preguntas sólo de conseguir estas metas. A mí me suena bastante económico.

Howard Friel, experto académico independiente norteamericano, es autor de The Lomborg Deception: Setting the Record Straight About Global Warming [El engaño de Lomborg: para dejar las cosas claras sobre calentamiento global, Yale University Press, 2010]. Friel ha escrito dos libros junto al prestigioso jurista norteamericano Richard Falk: The Record of the Paper: How the New York Times Misreports US Foreign Policy [Historial de un diario: cómo deforma el New York Times la información sobre la política exterior norteamericana, Verso, Londres, 2004] e Israel-Palestine on Record: How the New York Times Misreports Conflict in the Middle East [El historial de Israel-Palestina: cómo deforma el New York Times la información sobre el conflicto de Oriente Medio, Verso, Londres, 2007]. Es también editor de un libro con Dennis Henigan sobre la cuestión de las armas y la constitución norteamericana, Guns and the Constitution: The Myth of Second Amendment Protection for Firearms in America [Las armas y la constitución: el mito de la protección a las armas de fuego en Norteamérica en la segunda enmienda, Aletheia Press, 1996].

Traducción para www.sinpermiso.info: Lucas Antón

The Guardian, 30 de agosto de 2010

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