domingo, 24 de julio de 2011

Preguntas incómodas a AngloGold

Por Edwin Ballesteros
El Nuevo Día Ibagué
Julio 24 de 2011

Aunque en un principio alegó que había una lectura maliciosa en esta entrevista y que varias de las preguntas no eran para él, finalmente Rafael Herz respondió una serie de inquietudes que flotan en el ambiente alrededor de la trasnacional y uno de los proyectos mineros más importantes del país: La Colosa en Cajamarca.




EL NUEVO DÍA: ¿AngloGold Ashanti tiene títulos en zonas protegidas en el Tolima?



RAFAEL HERZ: Sí. La empresa tiene títulos en zonas de páramos en el Tolima y ha tomado la determinación de no adelantar ninguna actividad minera en esas zonas, como corresponde a la norma legal. Además, estamos en un proceso de trabajo con Ingeominas para devolver o recortar los títulos que directa o indirectamente coinciden con esas áreas protegidas.



END: ¿De cuántos títulos estamos hablando y en dónde? Porque se dice que serían 26 y la mayoría en la cuenca del río Combeima, donde se sobreponen con la zona del Nevado del Tolima...



RH: Esa información concreta no la dispongo en este momento, pero me comprometo a entregársela para que la conozca la opinión pública del Tolima. (Nota: Estuvimos esperando durante una semana los datos pendientes para esta entrevista y, aunque el presidente de AngloGold parecía interesado en la publicación, finalmente la información no fue enviada).



END: ¿Cómo obtuvieron esos títulos?



RH: El trámite se hizo dentro del proceso regular que para eso existe. En ese momento, cuando se solicitaron los títulos, ni la empresa ni la autoridad minera sabían que estaban en páramos.





END: Pero hace poco el Gobierno nacional denunció una ‘piñata’ de títulos mineros en Ingeominas en los últimos años y, precisamente, entre las empresas beneficiadas con títulos en páramos se mencionó a AngloGold Ashanti...



RH: El nombre de la empresa se mencionó en un tema específico y fue que aparentemente unos títulos se registraron en zonas delimitadas para la minería después de expedida la Ley 382 de febrero de 2010. Ahí no hubo ninguna irregularidad, sino mucha ineficiencia por la tardanza de Ingeominas en declarar área libre donde es posible adelantar la actividad minera. Desde que se solicita el título hasta que se registra transcurren cuatro o cinco años y puede ocurrir que pasen, concidencialmente, después de emitidas ciertas leyes. Es un tema simplemente de inoperancia al interior de Ingeominas.



END: Uno de los asuntos que preocupa en el Tolima en torno a La Colosa es que se da por hecho la explotación...



RH: Para nada. Estamos en la fase de estudio de prefactibilidad, que va a demorar por lo menos tres años más. Y la viabilidad del proyecto tiene por lo menos cuatro componentes: Se sabe, por los análisis, que esta zona es de alto potencial minero, pero lo que no se sabe es si la geología permite el desarrollo de este depósito en condiciones económicamente viables; cuál es la tasa de retorno, que es el tema económico; y si finalmente este proyecto es considerado realizable, se tiene que requerir de una licencia ambiental que va a tener que demostrar que es social y ambientalmente viable. De manera que en este momento la empresa no sabe si el proyecto se convertirá en un desarrollo y producción minera.



END: No me venga a decir a mí eso, con todos los recursos que se están gastando...



RH: Si bien gastarse 250 o 300 millones de dólares potenciales en un estudio de prefactibilidad suena mucha plata, y es mucha plata, finalmente es para evitar gastar tres mil 500 o cuatro mil 500 millones de dólares en una fase de construcción y montaje. Si definitivamente el proyecto no se adelanta, son costos perdidos, o ‘sunk costs’, en inglés, y se trasladan a aquellos que efectivamente se vuelven producciones mineras. Así funciona en todos los proyectos mineros y este gasto es parte del riesgo que se asume. Obviamente se tiene la esperanza de que el proyecto resulte de verdad posible, no sólo desde el punto de vista empresarial, sino para el desarrollo económico de la región.



END: Pero el Gobernador ha dicho que son “migajas” las que reparte AngloGold...



RH: Ahí hay una discusión sobre lo que está haciendo la empresa para contribuir al desarrollo¬ regional y el Gobernador ha solicitado que se trabaje en un proyecto estructural que signifique a largo plazo la sostenibilidad del sector agrícola en Cajamarca. Yo comparto eso ciento por ciento y hemos venido trabajando con la Secretaría de Agricultura y Corpoica en la definición de ese proyecto; no es una cosa inmediata y requiere de un trabajo exhaustivo. Adicionalmente se vienen desarrollando proyectos en cuatro áreas específicas: mejoramiento de la calidad de la salud, mejoramiento de la educación, fortalecimiento institucional y liderazgo en la comunidad. Eso no son migajas, pero la empresa no puede sustituir nunca al estado, ni jamás lo puede hacer. No podemos olvidar que este proyecto está en exploración en este momento, no está produciendo ni un solo peso para la empresa ni para el país.



END: A propósito, la cifra oficial de reservas en La Colosa es de 12.3 millones de onzas de oro, pero muchos creen que en realidad es muchísimo más...



RH: Consideramos en este momento con la exploración que se está dando que esa cifra va a ser superior. Yo pensaría que a principios de 2012 tendríamos una cifra más clara porque se está cer¬rando una etapa de exploración con la limitada sustracción que se ha dado, seguirá un modelo geológico financiero que se estará determinando hacia septiembre o noviembre de este año y las cifras estarían en diciembre. Hoy lo que podría decir, preliminarmente, es que esa cifra de 12.3 millones de onzas de oro será mayor.



END: ¿Cuánto de ese beneficio de producción minera podría quedarle al país?



RH: Si el proyecto llegase a ser de producción minera y efectivamente a lo largo de 20 a 25 años produce 12 o 15 millones de onzas de las que estamos potencialmente hablando, el 82 por ciento de ese producto se queda en Colombia. Una parte importante se queda en el Estado colombiano en pago de impuestos, regalías y compensaciones o contribuciones, y otra parte a través de servicios y empleo local.



END: Y ¿cuánto de eso le correspondería a la región, a Cajamarca?



RH: Eso es difícil de resolver, hay que hacer un análisis muy cuidadoso y lo vamos a hacer para saber cuánto de ese 82 por ciento es impuestos locales versus impuestos nacionales, y cuánto pesan los servicios y el empleo local. Yo pensaría que estaríamos hablando de un 50/50 entre la Nación y la región.



END: ¿Cómo reciben las manifestaciones de rechazo a AngloGold que se han dado en Ibagué? ¿Se sienten que no son bien¬venidos?



RH: No nos sentimos no bienvenidos porque así como hay expresiones en contra del proyecto, también las hay a favor. Si bien en Ibagué hubo una manifestación de rechazo de un grupo estudiantil importante y que respetamos, es importante recalcar que dos semanas antes en Cajamarca hubo una manifestación igual de nutrida al favor del proyecto de generación de este tipo de empleo. Entendemos que hay una labor muy importante de explicar a mucha gente cómo se hace este tipo de minería y qué implicaciones tiene en lo ambiental y lo social.



END: ¿Es cierto que AngloGold le retiró el aporte al Festival Folclórico por las expresiones de rechazo en los desfiles folclóricos?

RH: En la fase exploratoria los presupuestos son muy limitados y, precisamente, para que no resulten en migajas hay que escoger dónde efectivamente la empresa comparte con otras entidades apoyos culturales, deportivos o productivos. Nada tiene que ver con no sentirnos bienvenidos, simplemente se tomó la decisión de reducir a ciertos proyectos y desafortunadamente uno de los que quedaron por fuera fue el Festival Folclórico, al que nosotros de corazón seguiremos respaldando porque consideramos que el tema cultural en este departamento es de suma importancia.



END: Si a usted lo ponen a escoger entre oro y agua, ¿con cuál tesoro se queda?



RH: La premisa de la pregunta es incorrecta; obviamente cualquier persona, si esa fuera la pregunta, no hay la más mínima duda de que escogería el agua. Pero el país y la región no tienen que decidir entre oro y agua, entre minería y agricultura. La pregunta es cómo asegurarnos de que esos recursos fiscales adicionales que representan la minería fortalecen el bienes¬tar del Tolima y hacen que en unos años sea un departamento con unas capacidades de crecimiento mucho mayores, especialmente en el sector agrícola. Porque son recursos fiscales que se reinvertirán en proyectos regionales que permitirán un desarrollo en distritos de riego, carreteras, servicios tecnológicos, aumento de la productividad. Es ahí donde está el crecimiento del Departamento y un -desarrollo agrícola más equitativo.



END: Pero el temor es que AngloGold se chupe toda el agua y afecte los cultivos...



RH: El problema del recurso hídrico de este departamento es de hoy, de este momento; nada tiene que ver con la producción minera hacia el futuro. Nosotros como un ciudadano más y un posible demandador de ese recurso tenemos que trabajar en ese tema desde ahora, pero la minería no va a competir ni en cantidad ni en calidad con el recurso hídrico requerido para la producción agrícola. Primero, porque la cantidad es muy inferior a la que se estima; segundo, porque la tiene que compensar y porque el agua tiene que ser tratada de manera que no sea de ninguna forma contaminada, o tenga efectos sobre la salud pública.



END: Muchos ven a Carmen Sofía Bo¬nilla como una mujer valiente que se ha enfrentado a AngloGold, entre ellos el senador Jorge Robledo. ¿Usted la siente como enemiga, como una piedra en el zapato para los intereses de la multinacional?



RH: Para nada. Sabemos claramente que tiene una responsabilidad ambiental y como tal ha puesto sobre el tapete una discusión. Lo que sí nos preocupa es que el diálogo que se tiene que dar entre el ente fiscalizador y uno de los regulados, en este caso AngloGold, debería ser mucho más abierto de lo que ha sido y eso lo lamentamos. No vemos a la directora ni la entidad como enemigos, la labor de control de Cortolima es absolutamente reconocida e importante, pero quisiéramos trabajar mucho más de cerca, no que queramos volvernos juez y parte; de ninguna manera, pero sí para poder discutir técnicamente muchas de las consideraciones que son preocupación de la entidad y de la empresa.



END: ¿Aspiran a que cuando haya cambio en la Dirección de Cortolima se reversen decisiones como la declaratoria de agotamiento del recurso hídrico del río Coello que a ustedes les afecta?

RH: Consideramos que ese tema debe ser analizado técnicamente con mucho cuidado, que ahí existen todo tipo de elementos que hay que estudiar: ¿Sobre qué bases se determina el agotamiento y en qué lugares? ¿Con base en qué recurso utilizado hoy se determina? ¿Cuántas de las concesiones hoy otorgadas se utilizan o no? ¿Cuánto de eso es legal o no?. Eso nada tiene que ver con quien esté en la Dirección de la entidad.



END: Los tours a Brasil para empresarios y periodistas no son bien vistos por muchos, aunque algunos piensan que no tienen nada de malo. ¿Son una forma de presión o de comprar consciencias?



RH: Lo hacemos por una única razón y es para mostrar un referente de minería de estándares, de minería moderna. Algunas veces las invitaciones ni siquiera han sido de la empresa sino del Instituto Brasilero de Minería, que es el gremio minero de Brasil. Que la gente cambie de opinión, no necesariamente.



END: Se critica que en Brasil les muestran una mina pequeña y cómo reforestan, pero que no corresponde al tipo de explotación que se pretende en Cajamarca y es lo contrario a casos de minería en Perú, Argentina o México...



RH: Los viajes a Brasil es porque precisamente se tiene una percepción equivocada del terreno. Es el único referente que podemos mostrar que es de la empresa, en una zona que desde el punto de vista hídrico y topográfico es similar a la Cordillera Central y, culturalmente, cercano al nuestro. Si no hacemos esos viajes, nos dicen: ‘ustedes hablan de que hay minería con estándares, si es tan verdad, muéstrenlo’; y si lo mostramos nos critican de que estamos comprando consciencias a través de los viajes.



END: Entiendo que altos funcionarios de Ingeominas que manejaban información privilegiada trabajan hoy en AngloGold. ¿Cuál es su lectura sobre los llamados ‘funcionarios compartidos’?



RH: Lo primero, es que esa palabra no la conozco. Segundo, la posibilidad que funcionarios públicos, una vez se retiren de su función y cumplan con las inhabilidades e incompatibilidades de ley, vayan a trabajar al sector privado, existe en todas partes del mundo. Decir que ahí hay ¬corrupción es falso. El intercambio entre los sectores público y privado enriquece el trabajo individual y colectivo.



END: Pero el Gobierno nacional no lo ve bien...



RH: Para nada. El Gobierno actual lo ve bien y lo único que ha dicho de manera muy sensata es que durante un tiempo determinado el funcionario no puede tomar decisiones sobre temas que él ha visto y además cumplir unos requisitos en el sentido de que el funcionario electo con recursos de la empresa privada debe declararse impedido de hacer unas decisiones al respecto.



END: Entiendo que una exdirectora de CAR de Cundinamarca es ficha ahora de AngloGold. Carmen Sofía Bonilla dijo a este respecto que ella no se vendía. ¿Ustedes le han hecho lances?



RH: Mientras un funcionario esté en función, la empresa nunca va a hacerle una oferta, ni se la hemos hecho a la doctora Carmen Sofía Bonilla, ni a otro funcionario porque sería un irrespeto a la actividad pública que tiene. Si se refiere a que a ella, como a otros funcionarios, se le ha sugerido, no directamente por la empresa, sino por recursos de terceros de visitar a Brasil y otras operaciones, sí, seguramente para mostrar ese referente, pero nunca definitivamente se le ha hecho oferta de trabajo a ella.



END: ¿Cuál es su opinión frente a comentarios públicos, algunos dicen confesiones, de un primo del presidente Santos, director corporativo de Medoro Resources, sobre cómo las transnacionales mineras ‘cuadran’ al Gobierno para adelantar sus proyectos?



RH: No conozco declaraciones del funcionario al que hace referencia, no sé en qué contexto fueron dadas, entonces no puedo responder al respecto.



END: Hace pocos días se desató también una polémica sobre un supuesto cambio de posición de la Procuraduría sobre la mina La Colosa, incluso el senador Robledo la calificó como ‘voltereta’ en beneficio de AngloGold. ¿La empresa ha instigado decisiones de la Procuraduría?



RH: Ni lo ha hecho, ni lo puede hacer.



END: ¿Conoce usted alguna carta o concepto del nuevo Procurador Delegado para Asuntos Ambientales a Cortolima en favor de la mina, como lo han denunciado el senador Robledo y la propia Carmen Sofía Bonilla?



RH: Hay un concepto emitido por la Procuraduría hace varios años que nosotros desde el punto de vista técnico rechazamos; consideramos que es un concepto técnicamente equivocado, con unos errores crasos. Desde ese concepto yo no he visto conceptos adicionales, ni de la Procuraduría General ni del Procurador Agrario.



END: ¿Ustedes se han visto obligados a sobornar funcionarios públicos para ser favorecidos?



RH: No. Esta empresa es una empresa transada en bolsa, es una empresa con cientos de miles de accionistas, la mayoría norteamericanos, que se rige por las más estrictas reglas de anticorrup-ción de los Estados Unidos y a las que estamos sujetos los funcionarios de esta empresa. Desde que yo tengo responsabilidad en AngloGold y mientras tenga responsabilidad, no hay ni habrá ningún elemento de corrupción sobre el cual yo tenga posibilidad de ejercer control. Le puedo decir también que si en algún caso anterior a mi presencia o durante mi presencia, sin mi conocimiento, hubiera eso, obviamente la empresa colaborará de manera directa con las entidades de control para hacer las investigaciones y, además, ejercer los castigos que imponga la ley. Además, los funcionarios públicos con los que hemos tratado han sido absolutamente pulcros, no hemos visto ni la necesidad y si la viéramos nos iríamos del país.



END: En un reciente informe de lasillavacia.com se mencionaba la expansión de la empresa desde que llegó a Colombia y que prácticamente AngloGold no tiene competencia por las conexiones con otras filiales...



RH: Es falso que no hay competencia en la minería en Colombia, hay muchas empresas adelantando procesos de exploración y muchas de ellas no tienen nada que ver con AngloGold. La Silla Vacía dice también que tenemos muchos títulos y potencialmente la mayoría: Podría ser porque AngloGold es la primera empresa que llegó al país y en su momento había un sistema que el que primero llega a ese se le otorga, así pasa en la mayoría de países del mundo y Colombia no es distinto, pero la empresa siguió los trámites de ley para la solicitud y obtención de esos títulos y los pagos de los cánones superficiales.



END: A propósito, ¿cómo ve la legislación colombiana y el papel de los organismos de control en su cumplimiento?



RH: La legislación colombiana es de los más altos niveles, muy moderna, no tiene nada que envidiar. Donde sí requiere de un trabajo mayor es en fortalecer la capacidad técnica de los entes fiscalizadores, tanto en lo nacional como en la región. Estos entes tienen plantas limitadas y se tienen unas tareas que hacer en ese sentido. Pero para proyectos grandes como La Colosa, debería darse la creación de páneles de expertos internacionales o mixtos para ejercer vigilancia y control sobre el proyecto mismo, desde la fase exploratoria, o desde la misma expotación.



END: Justamente, las operaciones de AngloGold Ashanti en países como Ghana han sido intensamente criticadas por grupos como Greenpeace, por contaminar el agua...



RH: El problema allá es que la empresa incumplió un cronograma establecido para superar un daño ambiental heredado de 110 años, a pesar de haber invertido 800 millones de dólares. La empresa misma paró las operaciones y sometió a las autoridades de Ghana a un nuevo plan de mitigación y compensación de ese daño heredado, ese plan es a cinco años con una inversión superior a los mil millones de dólares. Eso se les explicó a las ONG y aún así las ONG la utilizaron contra la empresa. Pero así como el ejemplo de Ghana, está el de Estados Unidos, donde AngloGold fue premiada como la mejor empresa de convivencia con la vocación tradicional; en Brasil nos fue otorgado el premio ambiental a la mejor empresa ambiental minera, y para el caso colombiano ser la primera empresa exploradora certificada en 18001 y la segunda en el premio de responsabilidad social de la Fundacón Lazos.



END: Otra preocupación tiene que ver con conflictos con la comunidad en el país. Por ejemplo, en el Sur de Bolívar, donde, según Semana, la presencia de AngloGold estuvo antecedida por la presencia militar y paramilitar, y se presentaron denuncias de cooperativas de mineros obligadas a desplazarse...



RH: Cuando hay denuncias de Derechos Humanos alrededor de la empresa, inmediatamente se hace una investigación. En el tema específico del Sur de Bolívar se hizo una investigación exhaustiva hace dos años y medio, antes de yo llegar a la empresa, y el resultado es que no había ninguna prueba de vinculación de AngloGold con grupos armados ilegales. Las denuncias específicas sobre persecuciones a cooperativas mineras, las lamentamos y rechazamos. Semana simplemente recogió ese tema.



END: ¿Qué nos puede decir frente a este tema en Cajamarca y la presencia en la mina de personal del Ejército?



RH: AngloGold tiene convenios con las Fuerzas Armadas determinados por el Estado colombiano, donde los militares ejercen control y protección, no sólo de la empresa, sino a la comunidad. La empresa contribuye a la logística, jamás con armas.



END: ¿Cuál es su lectura sobre la propuesta de consulta popular para que los tolimenses decidan sobre La Colosa?



RH: Una consulta popular sobre un tema donde la gente no tiene los elementos de juicio para responderla, es una consulta peligrosa, tan inoportuna y basada en un tema pasional como si yo le pregunto a usted simplemente si quiere pagar más impuestos.



END: Por cierto, usted no es tolimense...



RH: Muchas de las personas que trabajan con nosotros son tolimenses, más del 90 por ciento de las personas son de Cajamarca y de Ibagué, pero desafortunadamente yo no, sin embargo, ya me sé el bunde tolimense y, después de Millonarios, soy hincha del Deportes Tolima.

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EDWIN BALLESTEROS

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