miércoles, 16 de octubre de 2013

En 2047 el clima cambiará radicalmente

Un estudio de la Universidad de Hawái señala que en tres décadas ciudades como Nueva York y Washington experimentarán las temperaturas más extremos de los últimos 150 años.


En el año 2047 la Tierra experimentará un clima radicalmente diferente: las temperaturas superarán las registradas en los períodos más extremos de los últimos 150 años. Si se logra reducir el ritmo actual de emisiones de dióxido de carbono y de otros gases contaminantes, los cambios llegarán en el 2069. “Independientemente del escenario, los cambios se producirán pronto –señala Camilo Mora, autor principal del estudio–. Para mi generación, cualquiera que fuera el clima al que estuviéramos acostumbrados, será cosa del pasado”.
Así lo concluye un estudio realizado por científicos de la Universidad de Hawái (EE.UU.) y publicado en la revista Nature. Las primeras ciudades de Estados Unidos que notarán los cambios serán Honolulu y Phoenix, hacia el 2046. Un año más tarde Nueva York y Washington comenzarán a experimentar dramáticos aumentos de temperaturas. Los radicales cambios llegarán un poco más tarde a Los Ángeles, Detroit, Houston y Chicago. La última ciudad estadounidense que cambiará de clima será Anchorage, en Alaska, que lo haría en 2071.
Los investigadores llegaron a estas conclusiones luego de elaborar un índice que mide cuál será la temperatura de determinado lugar del planeta en unos años, si se mantienen los niveles de contaminación actuales. “Lo que hemos hecho es recopilar los datos de todos los modelos y mostrar sus resultados. Estamos mostrando datos de todo el mundo”, le explicó a la agencia de noticias científicas SINC Camilo Mora.
Según Mora lo más sorpresivo de este estudio es que las áreas de los trópicos serán las primeras zonas “que experimentarán climas sin precedentes en la próxima década”. Se trata, además, de las regiones más poblados y con menores recursos para adaptarse. “Nuestros resultados sugieren que los países afectados por los primeros cambios en el clima sin precedentes serán los que tienen la menor capacidad de respuesta. Irónicamente son los menos responsables del cambio climático”, le dijo al mismo medio Ryan Longman, coautor del estudio.
Otra preocupante conclusión de este estudio es que los efectos del cambio climático no sólo se sentirán –o se están sintiendo– abruptamente en los polos sino también, y de “forma más urgente” en los trópicos donde los cambios están siendo “pequeños pero rápidos”. “Las especies tropicales no están acostumbradas a la variabilidad del clima y son más vulnerables a los cambios relativamente pequeños”, señalaron los investigadores.
Diversos estudios han señalado que la llegada de un clima “radicalmente diferente” llevaría a miles de personas a buscar resguardo en otras regiones menos golpeadas; incluso se ha estimado que para 2050 el número de refugiados ambientales llegaría a unos 200.000.
Redacciòn vivir
El Espectador
X 16 2013

domingo, 13 de octubre de 2013

Ecologistas de panza llena... de plomo

Joan Martínez Alier · · · · ·

13/10/13
He coleccionado declaraciones de presidentes latinoamericanos, de Daniel Ortega por la izquierda hasta Juan Manuel Santos por la derecha, pasando por Cristina Kirchner, Evo Morales y su vicepresidente, el caducado Sebastián Piñera y también Ollanta Humala, Rafael Correa y el ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva.
Adivinen quién dijo qué:
“...ningún gringuito con la barriga llena puede venir a reclamar ni darnos lecciones de ambientalismo...”
...(El presidente) “critica ambientalistas al defender la construcción de centrales hidroelétricas...”
“...rechazamos posiciones extremas: el agua o el oro. Nosotros planteamos una posición sensata: el agua y el oro...”
“...calificó al ambientalismo de ‘estrategia imperial’ durante su intervención en la cumbre... Río+20...”
“...no es una ley fundamentalista ni por el lado del productivismo, ni fundamentalista por el lado del ecologismo, es una ley equilibrada...”
“...es loable la defensa de la fauna y de la flora, pero más importante es cuidar a la especie humana para que tenga trabajo, agua, cloacas...”
“...ha manifestado su oposición, en la última cumbre del ALBA, a ese ‘fundamentalismo indigenista’ que se opone a toda explotación de los recursos naturales y propugna un ecologismo radical que detiene por completo el progreso”.
Mientras los dirigentes de Bolivia aseguran que “el ecologismo es el nuevo colonialismo”, Mario Vargas Llosa escribe lo contrario: “Hay una izquierda radical que ha encontrado en el ecologismo una bandera que le permite resucitar los viejos problemas”. Pero vean cómo coinciden en la inquina contra el ecologismo.
Si ampliamos el campo, encontramos repetidas menciones al ecologismo de “panza llena”. Los ecologistas dicen lo que dicen “porque tienen la panza llena. La oposición ecologista a los transgénicos es elitista y conservadora”. Vean el elaborado discurso de Tarsicio Granizo, de Ecuador: “Sectorizar la lucha ambiental no es más que una respuesta pequeño-burguesa al problema de pobreza, exclusión y desigualdad. Pero claro, ¡es fácil hablar con la barriga llena! Por cierto, en muchos de nuestros países el ecologismo (como lo conocemos en la actualidad) está vinculado a las clases dominantes...” Otro defensor del presidente Correa, Carlos Viteri, declaró: “Para el que tiene la barriga llena es fácil decir: No se toque el Yasuní”.

Adivinen si un político que dice lo siguiente es de derecha, de centro o de izquierda tradicional: “Sin desarrollo no hay trabajo, ni calidad de vida, ni posibilidad de que la gente viva bien, con lo que no hay posibilidad de preservar nada. Con la barriga llena se pueden preservar muchas cosas, pero con la barriga vacía no se preserva nada”.
Pasemos ahora a reseñar sólo algunos de los cientos de casos de ecologistas o ambientalistas populares que han sido asesinados por las fuerzas estatales o por paramilitares o sicarios de latifundistas o de compañías mineras o petroleras. ¿Dónde empezar? En Filipinas, el 9 de mayo de 2012, el líder ecologista Margarito Cabal fue asesinado en la provincia de Bukidnon, en Mindanao. La ONG local Karapatan aseguró que en dos años 76 líderes y activistas de los derechos humanos han sido asesinados en Filipinas. Trece de ellos estaban comprometidos sobre todo con la protección del ambiente (aunque sea difícil separar la protección del ambiente natural de los derechos humanos).
Sólo en América Latina hay cientos de muertos ecologistas mencionados en la prensa en los últimos 25 años, incluyendo al menos 20 o 30 mujeres, como Betty Cariño, en México; Maria do Espirito Santo con su marido José Claudio, en Pará, Brasil, en 2012... Muertas y muertos con barrigas llenas del plomo de las balas asesinas, como el activista antipetrolero Ángel Shingre, en Orellana, Ecuador.
Veamos casos recientes. El 15 de julio de 2013, en Honduras, un indígena lenca murió y otro resultó herido cuando militares atacaron a tiros a pobladores que se manifestaban contra la construcción de hidroeléctricas. Eso ocurrió en el departamento de Intibucá. En México, también en un conflicto hidroeléctrico, el ecologista Noé Vázquez Ortiz fue asesinado en Veracruz el 2 de agosto de 2013, aunque no a tiros, sino a pedradas. En Guatemala, el abogado Rafael Maldonado presenta una cuenta que parece corta: 50 asesinatos de ambientalistas que se oponían a proyectos mineros e hidroeléctricos entre 1989 y 2012, recogidos en informes sobre ataques a derechos humanos que ha sistematizado el Centro de Acción Legal, Ambiental y Social. Podríamos ir bajando hacia el cono sur: Panamá, Colombia, Brasil, Perú... un reguero de ecologistas muertos, incluyendo algunos, muy pocos, puramente conservacionistas. No me queda espacio. En Venezuela, el 3 de marzo de 2013, el cacique yukpa Sabino Romero fue acribillado por pistoleros. Era conocido por su defensa del territorio ancestral en la sierra de Perijá, en Zulia, rico en carbón y otros minerales.

Joan Martínez Alier, catedrático de teoría económica de la UAB, amigo y colaborador de SinPermiso, es un investigador pionero en el campo de la economía ecológica.


http://www.jornada.unam.mx/2013/10/05/opinion/020a1pol

Estado de la inseguridad alimentaria en el mundo Alejandro Nadal • • • • •

13/10/13
Existe un lugar en el que se entrecruzan todas las crisis y se llama hambre. En ese espacio se encuentran la crisis económica, la especulación financiera, la crisis energética y el paradigma quebrado del neoliberalismo. Las instituciones del poder buscan siempre esconder las raíces y la magnitud del problema.
En Roma se lleva a cabo la reunión plenaria del Comité sobre seguridad alimentaria de la FAO. Está dando a conocer su informe para 2013 sobre inseguridad alimentaria (SOFI, por sus siglas en inglés y disponible en FAO). Para el estándar de los informes de la FAO, el SOFI 2013 no es tan malo, pero cuando llega a los problemas medulares, siempre prefiere endulzar el diagnóstico. Hoy un estudio riguroso e independiente le enmienda la plana.
La principal conclusión del estudio SOFI 2013 es que ha habido un progreso generalizado en la lucha contra el hambre. Señala que entre 1990 y 2007 se puede apreciar una clara tendencia a la reducción del hambre en el mundo y que a partir de la crisis esa tendencia se ha mantenido, aunque a un ritmo más lento. La realidad es que los datos sobre los avances en la lucha contra el hambre están concentrados en dos países, China y Vietnam (el 91 por ciento de la reducción desde 1990 corresponde a estos dos países). El mismo informe revela que entre los segmentos de la población más vulnerable el problema se ha agravado: en los países menos desarrollados, hay un incremento de 59 millones de personas afectadas por la subalimentación en los últimos 20 años.
Las estimaciones de la FAO sobre población afectada por el hambre están basadas en un cálculo del umbral de calorías por debajo del mínimo requerido por una persona durante un año y con un estilo de vida sedentaria. Esta forma de medir el hambre conduce a una subestimación significativa del problema. De esta manera el informe de la FAO puede alegremente indicar que hay progreso en la lucha contra este problema, pero la realidad es diferente. El número de personas con hambre podría aumentar del reportado por la FAO (868 millones) a unos mil 300 millones.
La FAO concluye que las metas mundiales de reducción del hambre están a nuestro alcance si se regresa a la tasa de crecimiento económico que prevalecía antes de la crisis. Pero este mensaje resulta engañoso porque el proceso de crecimiento en los años anteriores a la crisis estuvo marcado por mayor desigualdad y dependencia alimentaria. Además a la FAO parece no preocuparle el efecto del cambio en el uso de tierras cultivadas hacia la producción de biocombustibles en detrimento de la oferta de alimentos. Tampoco le inquieta la falta de regulación en los mercados de futuros y de productos básicos que ha permitido la especulación financiera en estos mercados con efectos nefastos en los precios de los alimentos. Y no le llama la atención la presencia de profundas distorsiones en los mecanismos de fijación de precios en los mercados altamente concentrados de granos e insumos agrícolas. Tal pareciera que la FAO considera que estos problemas son irrelevantes y de ahí su optimista conclusión.

Al igual que casi todos los informes de las agencias especializadas de Naciones Unidas, el informe SOFI 2013 evita discutir los rasgos de la economía mundial que han conducido a la crisis y que tienen serias consecuencias para la inseguridad alimentaria. De hecho, para el informe tal parece que lo único que permite reducir el hambre es el crecimiento económico. Según la FAO esto es lo que hace posible reducir la pobreza, hambre y desnutrición. A pesar de que el vínculo entre crecimiento y reducción de la desnutrición no es muy robusto, el mensaje principal de SOFI 2013 es que el crecimiento es el principal instrumento para reducir hambre y subalimentación. De este modo, la FAO evita mencionar el importante hecho de que las políticas públicas orientadas a fortalecer la equidad han sido clave en la reducción del hambre y la desnutrición. Y es precisamente en los países que acusan mayores adelantos en la lucha contra el hambre en los cuales se han aplicado políticas que fortalecen la equidad, sobre todo en términos de propiedad de activos productivos. En contraste, la FAO en su informe concentra su atención en las políticas asistencialistas de corte neoliberal.
De hecho, el mismo informe SOFI 2013 reconoce que sus datos no cubren los efectos de los aumentos en los precios de los alimentos de los años 2007-08 y que tampoco consideran las consecuencias de la caída en la tasa de crecimiento económico a partir de 2009. Esto es suficiente para invalidar la principal conclusión del estudio porque la crisis global ha sumido al mundo en un proceso de empobrecimiento del que no saldremos fácilmente. La cifra de 868 millones de personas que padecen hambre no es válida.
El informe de la FAO está marcado por un injustificado optimismo que no permite realizar un análisis objetivo sobre el problema del hambre en el mundo. Sin entender las raíces del problema no será posible solucionarlo.
Alejandro Nadal es miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso


La Jornada 9 de octubre de 2013

sábado, 12 de octubre de 2013

Rótulos en alimentos modificados genéticamente daría a los compradores más control sobre sus decisiones de compra

Gigantes de la biotecnología gastan millones para evitar etiquetado de transgénicos

La Gran Época


Las corporaciones gigantes de biotecnología como Monsanto Co. y DuPont Pioneer gastaron millones de dólares para derrotar los esfuerzos para etiquetar los alimentos que contienen organismos modificados genéticamente (OMG). Ahora sus esfuerzos se vuelven al Estado de Washington, donde una votación sobre el tema está programada para el 5 de noviembre.
Más de 40 países ya requieren que en las etiquetas de los alimentos identifiquen si los productos contienen OGM. El proyecto de ley de etiquetado en el estado de Washington busca que el producto sea etiquetado, pero no está en juego el prohibir los alimentos que contienen ingredientes modificados genéticamente.
"El etiquetado de los alimentos modificados genéticamente daría a los compradores más control sobre sus decisiones de compra", dice un comunicado de la iniciativa ‘SÍ al 522’ sitio web patrocinado por los defensores de un proyecto de ley de etiquetado de los OMG en el estado de Washington.
Washington vota diferente que California
Los ciudadanos de Washington que apoyan etiquetar los alimentos transgénicos iniciaron un movimiento popular llamado Sí al 522. El proyecto de la Iniciativa No. 522 fue presentada el 29 de junio de 2012.
En noviembre de 2012, una acción similar fue derrotada en California por un margen estrecho. Los opositores al etiquetado de los OMG gastaron 45.6 millones dólares y el grupo pro - etiquetado unos 8.7 millones, de acuerdo con Ballotpedia.
El voto en Washington interpreta de manera diferente cuando se compara con el voto de California. Los ciudadanos de Washington no van a las urnas, pero votan por una balota en un período de tres semanas.
Los ciudadanos de Washington están en contra de los alimentos transgénicos desde hace algún tiempo, “debido a los continuos esfuerzos de la industria para obtener la aprobación de la Food and Drug Administration para un salmón modificado genéticamente", según político.
El grupo pro - etiquetado está ganando en las encuestas a partir de septiembre. Superó a aquellos en contra del etiquetado con una proporción de 3 a 1, según una encuesta de Elway.
Millones en gastos para derrotar al etiquetado de los OMG
Los desafíos más grandes de I- 522 son efectuados por Monsanto y DuPont Pioneer.
En septiembre, Monsanto y sus aliados recaudaron 11.6 millones de dólares, y gastaron 1,7 millones, mientras que sus opositores levantaron aproximadamente 5,5 millones y gastaron 1,9 millones de dólares, de acuerdo con Ballotpedia.
En California, Monsanto gastó 8.1 millones de dólares y DuPont 5.4 millones para derrotar la iniciativa de etiquetado de los OGM. La Grocery Manufacturers Association gastó 2 millones de dólares en contra de esta propuesta. La asociación incluye Safeway Inc., Starbucks Corp., Target Corp., Kellogg Cgo., Kraft Foods Inc., General Mills Inc., Hershey Co., Coca -Cola Co., PepsiCo Inc., y otros.
Quien más gasta no es necesariamente el ganador
Los defensores del etiquetado de los OMG sugieren que gastar más no necesariamente implica que la medida será derrotada. Hasta ahora, las probabilidades están a favor del grupo de pro - etiquetado.
Muchos autores dicen que si los oponentes no tienen nada que ocultar, no gastarían tanto dinero para derrotar una medida que sólo pide etiquetar los productos modificados genéticamente y no los prohíbe.
Fuente: http://www.lagranepoca.com/29665-gigantes-biotecnologia-gastan-millones-para-evitar-etiquetado-transgenicos

El modelo extractivo rechazado en las calles

Raúl Zibechi
CIP Americas


Pascua Lama, la mina de oro de Barrick Gold, está congelada por decisión de la Corte Suprema de Chile. Monsanto debió paralizar la construcción de una planta de semillas en Córdoba por la masiva oposición de la población. Las grandes empresas extractivas empiezan a cosechar derrotas.

“En democracia los desaparecidos somos los pueblos”, dijo Mercedes Maidana, quien se definió como “colla trashumante” que no ha dejado de cultivar la tierra pese a que vive en una de las ciudades del norte argentino. Con esa frase estableció un hilo rojo entre las dictaduras y los regímenes actuales durante el encuentro “Desde el extractivismo a la re-construcción de alternativas”, realizado a fines de agosto en Buenos Aires [1].

En esas fechas la legislatura de Neuquén votaba el acuerdo YPF-Chevrón por el que se extiende la concesión del área Loma La Lata hasta 2048 en la que se utilizará la modalidad de la fractura hidráulica (fracking). La represión contra miles de manifestantes frente a la legislatura provocó la retirada de sala de siete diputados, tres radicales, dos vinculados a la CTA y otros dos de izquierda, entre ellos Raúl Godoy dirigente de la empresa recuperada Zanón.

En toda la región latinoamericana se suceden conflictos por la resistencia de los pueblos a un modelo que destruye el medio ambiente y limita la posibilidad de que las comunidades sigan cultivando la tierra y viviendo como ellas desean. Entre ellos, destacan los conflictos contra la minería y contra las fumigaciones y cultivos transgénicos.

Según el Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina (OCMAL), hay más de 195 conflictos activos por la megaminería en la región: Perú y Chile encabezan la lista con 34 y 33 conflictos respectivamente, le siguen México con 28, Argentina con 26, Brasil con 20 y Colombia con doce. Los que menos conflictos mineros presentan son Trinidad y Tobago, Paraguay y Uruguay con uno.

La megaminería está afectando un total de 290 comunidades. En algunos países como Perú, donde el 25% del territorio fue concesionado a multinacionales mineras, la conflictividad hizo caer dos gabinetes del gobierno de Ollanta Humala y llevó a la militarización de varias provincias. Los conflictos socio-ambientales entre 2006 y 2011 provocaron la muerte de 195 activistas en el país andino.

La resistencia a la soja, el principal cultivo transgénico en la región, se está haciendo sentir con fuerza en Argentina, donde Monsanto pretende instalar una planta en la localidad Malvinas Argentinas, cerca de Córdoba, para producir semillas de maíz. En esa ciudad las Madres de Ituzaingó consiguieron ganar una primera batalla contra las fumigaciones. Ituzaingó es un barrio obrero de seis mil habitantes del sur de Córdoba rodeado de campos de soja.

Madres sin hijos

Sofía Gatica asegura que su barrio “fue declarado inhabitable en 2005 aunque en 2002 las autoridades habían dicho que todo estaba bien. Recién en 2008 intervino la presidenta ordenando una investigación sobre el impacto del uso de agroquímicos” [2].

La fundadora de Madres de Ituzaingó dio a luz una hija hace trece años. Días después los riñones de la beba dejaron de funcionar. La madre quiso saber los motivos de la muerte de su hija y empezó a hablar con las vecinas.

Sin ninguna experiencia, alrededor de dieciséis madres comenzaron a recorrer puerta a puerta las casas del barrio y descubrieron que los índices de cáncer son 41 veces superiores al promedio nacional. “Hay 300 enfermos de cáncer, nacen niños con malformaciones, el 80% de los niños tienen agroquímicos en la sangre y el 33% de las muertes son por tumores”, dijo Sofía. El agua de sus tanques estaba contaminada con plaguicidas, como consecuencia de las fumigaciones aéreas.

Las Madres de Ituzaingó pusieron en pie la campaña “Paren de Fumigar”, para denunciar la situación que vivían. Recién en 2008 el ministro de Salud ordenó una investigación al Departamento de Medicina de la Universidad de Buenos Aires que ratificó la investigación hecha por las madres vinculando la exposición a agrotóxicos con efectos para la salud. Una ordenanza municipal posterior prohibió la fumigación aérea a una distancia menor a los 2.500 metros de las viviendas.

En 2010 la Corte Suprema de Justicia no sólo prohibió las fumigaciones cerca de centros poblados sino que invirtió las cosas: en adelante los vecinos no tendrán que demostrar el daño de las fumigaciones sino que el gobierno y los sojeros deberán probar que los químicos que usan son seguros.

Siendo el tercer mayor exportador de soja del mundo, Argentina utiliza 300 millones de litros de agrotóxicos, incluyendo glifosato y endosulfán, éste ya prohibido en 80 países incluyendo todos los de la Unión Europea mientras Naciones Unidas considera que debe dejar de ser producido y comercializado.

En abril de 2012 Sofía recibió el Premio Goldman, uno de los galardones más importantes del mundo para luchadores por el medio ambiente. “Nos recibió el presidente Obama y meses después recibimos una carta en donde nos dice que no puede hacer nada contra Monsanto”.

En junio de 2012 lograron llevar a juicio penal a los responsables, por primera vez en el país. El 21 de agosto la Cámara del Crimen de Córdoba encontró culpables a un productor y a un fumigador de contaminar y afectar la salud de la población. La pena fue de tres años de prisión condicional sin cárcel.

“Fue un fallo histórico”, dijo Medardo Ávila Vázquez, ex subsecretario de Salud y actual integrante de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados, ya que es la primera vez que la justicia condena a los causantes de contaminación y enfermedades [3]. Pero ese mismo día el ministro de Agricultura, Norberto Yahuar, presentaba junto a los directivos de Monsanto la nueva semilla de soja transgénica: Invicta RR2 Pro.

El objetivo de las Madres de Ituzaingó es conseguir que empresas como Monsanto se retiren del país. “La alternativa está en nosotros mismos porque lo que estamos viviendo es un genocidio encubierto en toda América Latina”, dice Sofía. La empresa promete que la nueva semilla será “una segunda generación de soja”.

La minería, fuente de conflictos y crisis

Perú y Chile son los países con más conflictos mineros en la región. Jaime Borda, de la Red Muqui Sur de Perú, advirtió que los gastos para exploración minera en el mundo se multiplicaron por diez desde 2002. Enseña un mapa que muestra “cómo ven los empresarios al Perú”, un país cubierto de cuadrados que representan las concesiones mineras [4]. En 2002 había apenas 7,5 millones de hectáreas concedidas a la minería, cifra que saltó a casi 26 millones en 2012, el 20% de la superficie del país.

Algunas provincias andinas como Apurímac tienen el 57% de la superficie concedida a las mineras. Borda sostuvo que la elevada conflictividad que registra el país está motivada por el hecho de que “la población entendió que la protesta es la única forma de que el gobierno escuche a las comunidades”. Se preguntó si es posible una relación nueva y diferente con la minería.

La respuesta no fue sencilla. Las grandes empresas mineras, como las recién fusionadas Glencore y Xstrata controlan monopólicamente los mercados: 70% del mercado mundial de zinc, 55% del cobre, 45% del plomo. “Las bases del crecimiento extractivo se han agotado en términos democráticos y se vuelve un crecimiento cada vez más agresivo, vertical, autoritario y profundamente centralista”, dijo Borda.

Por eso defendió “mayor institucionalidad en el tema ambiental, fortalecer la descentralización y el ordenamiento territorial”, ya que no está claro quién planifica el crecimiento de la minería que está convirtiendo la región sur en un corredor minero.

El chileno Lucio Cuenca, del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA) destacó que su país, pese a ser el primer productor del cobre del mundo, renunció a regular el mercado y los precios al punto que “las transnacionales deciden dónde y a qué ritmo explotar” [5]. La minería es el principal producto de exportación pero supone menos del 1% del empleo, pero el 70% es precario por subcontratos.

En 2010, el 25% del territorio estaba en exploración o explotación. En Chile la minería consume el 37% de la electricidad que produce el país, que llegará al 50% en pocos años, frente al 28% de la industria y el 16% del sector residencial. Eso impone al Estado la permanente construcción de nuevas fuentes de energía, que aceleran el desplazamiento de poblaciones y el trasvase de tierras agrícolas a otros usos.

En paralelo, el Estado es el gran perdedor con la expansión minera. En 1990 la estatal Codelco concentraba el 75% de la producción minera, porcentaje que cayó al 28% en 2007 por las permanentes concesiones a privadas. Sin embargo, los aportes fiscales son inversos: con ese pequeño porcentaje de la producción, Codelco aportaba en 2008 al fisco 8.300 millones de dólares frente a sólo 3.400 millones de las privadas pese a que producen el doble.

Los opositores a la minería han cosechado una importante victoria en Chile. Desde 2000 sostienen una pugna contra la minera Barrick Gold que explota Pascua Lama en la frontera chileno-argentina. La justicia decidió la paralización de la explotación mientras no regularice obras de contención y manejo de aguas contaminadas.

El proyecto de Barrick, el mayor productor de oro del mundo, de unos 8.500 millones de dólares, fue paralizado en abril por una corte local a pedido de comunidades indígenas de la zona. Días atrás la Corte Suprema confirmó la suspensión de la mina [6].

En consecuencia Barrick reportó pérdidas de 8.560 millones en el segundo trimestre 2013 (el 40% de su patrimonio) y los accionistas iniciaron un juicio contra los directivos por ocultar y tergiversar información desde octubre del 2009. Puede ser el comienzo de los problemas de la minería en Chile: el Norte del país sufre una importante crisis hídrica cuya principal responsabilidad recae en la megaminería [7].

Ellos o nosotros

El biólogo Raúl Montenegro, Premio Nobel Alternativo en 2004 [8], sostiene que “el actual modelo agrícola extractivo que se practica en Argentina debería ser asumido como una variante muy extendida y superficial de la megaminería” [9]. Argumenta que en los cultivos no se extraen metales sino nutrientes que luego se exportan como granos. “Agricultura y megaminería tienen en común, además el consumo de agua y la generación de pasivos ambientales”.

Mientras la minería deja depósitos estériles y colas de mineral, la agricultura industrial “deja acumulaciones diseminadas de plaguicidas que persisten por años y décadas”. Con esa mirada aborda el emprendimiento de Monsanto en Malvinas Argentinas, una localidad a 14 kilómetros de Córdoba y a 10 del barrio Ituzaingó, que tiene poco más de 12 mil habitantes.

Como todas las ciudades situadas en campos de soja recibe los efectos de los plaguicidas. Afortunadamente, explica Montenegro, la noticia de la llegada de Monsanto se produjo mientras en la sociedad se debaten “los efectos de las bajas dosis de plaguicidas en la salud humana y el ambiente”, gracias a la persistencia de las Madres de Ituzaingó.

Ironías de la vida, la noticia fue dada el 15 de junio de 2012 por la presidenta Cristina Fernández desde Estados Unidos, tres días después de iniciado el primer juicio contra los responsables de la contaminación en Ituzaingó. Apenas se enteraron del proyecto, los habitantes de Malvinas Argentinas pusieron en pie la Asamblea de Vecinos Malvinas Lucha por la Vida integrada por el colectivo Red de Médicos de Pueblos Fumigados y vecinos de la localidad.

En abril la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Católica de Córdoba y el Conicet (consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) hicieron pública una encuesta realizada en Malvinas Argentinas: el 87% desean una consulta popular y el 58% rechaza la instalación de la multinacional. Pero el 73% tiene miedo de opinar en contra de Monsanto por temor a salir perjudicado y el 65% no tiene confianza en el estudio de impacto ambiental que realizará la propia empresa [10].

Monsanto planifica instalar 240 silos de semillas de maíz transgénico con el objetivo de llegar a 3,5 millones de hectáreas sembradas. El doctor Ávila Vázquez asegura que uno de los principales riesgos es una enfermedad llamada “pulmón de granjero” que produce la formación de fibrosis en los pulmones. Un problema adicional es que “no existe en Latinoamérica un lugar donde existan tantos silos juntos y los granos estarán recubiertos con una película de agroquímicos” [11].

La planta usará millones de litros de agroquímicos para el curado de semillas y una parte de los efluentes “se liberarán al suelo y al agua, provocando un grave perjuicio”, sostiene Ávila Vázquez. La frontera agrícola seguirá creciendo y morirán muchos insectos. “Estas semillas están prohibidas en Europa porque han llevado a la muerte masiva de abejas, mariposas monarcas y vaquitas de San Antonio”, señaló el médico.

Por su parte, Montenegro sostiene que “Argentina tendría las dos plantas más grandes del mundo para el acondicionamiento de semillas, lo cual fortalecerá el ya descontrolado modelo extractivo”. La asamblea sostiene que el municipio aplica una ley provincial que tiene menos exigencias ambientales que la nacional. En abril el Tribunal Supremo de Justicia habilitó la obra que había sido suspendida por otro juzgado [12].

Las protestas contra Monsanto se incrementaron desde el 18 de setiembre cuando los manifestantes instalaron un campamento impidiendo el paso de camiones con materiales para la construcción de la planta. Hubo una fuerte represión policial en la que fue herida Sofía Gatica. “No vamos a permitir el ingreso de ningún camión ni que se instale Monsanto, porque son ellos o somos nosotros. Yo ya perdí a mi hija”, dijo Sofía [13].

El sindicato de la construcción desalojó el 26 de setiembre a los manifestantes de uno de los portones de entrada y la CGT reclama por las fuentes de trabajo que se pierden [14]. A pesar de la mezquindad del sindicalismo empresarial, las protestas llevaron a la suspensión de las obras el 1 de octubre por la falta de materiales.

Notas:

[1] El seminario “Desde el extractivismo a la re-construcción de alternativas” fue realizado el 29 de agosto en Buenos Aires y estuvo organizado por la asociación BEPE (Bienaventurados los Pobres), la Red Agroforestal del Chaco y la Red de Asistencia Jurídica contra la Megaminería.

[2] Intervención de Sofía Gatica en el seminario “Desde el extractivismo a la re-construcción de alternativas”.

[3] Darío Aranda, “Invicta, la nueva imposición de Monsanto”, MU, Buenos Aires, setiembre 2013.

[4] Intervención de Jaime Borda en el seminario “Desde el extractivismo a la re-construcción de alternativas”.

[5] Intervención de Lucio Cuenca en el seminario “Desde el extractivismo a la re-construcción de alternativas”.

[6] Reuters, Santiago, 25 de setiembre de 2013.

[7] Datos aportados por Lucio Cuenca.

[8] Right Livelihood Award

[9] “Monsanto invade Malvinas Argentinas (Córdoba)”, 22 de julio de 2012 en www.ecoportal.net

[10] Darío Aranda, “Agro y minería”, Página 12, 19 de setiembre de 2013.

[11] “Monsanto: la semilla de la discordia”, 6 de octubre de 2013 en http://noticias-ambientales-cordoba.blogspot.com/

[12] “Monsanto: conflicto social e incertidumbre legal”, La Voz del Interior, Córdoba, 6 de octubre de 2013.

[13] “Luchan contra la llegada de Monsanto a Córdoba”, 4 de octubre de 2013 en www.olca.cl

[14] “Monsanto: conflicto social e incertidumbre legal”, La Voz del Interior, Córdoba, 6 de octubre de 2013.

Raúl Zibechi es analista internacional del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe cada mes para el Programa de las Américas (www.cipamericas.org)


Fuente: http://www.cipamericas.org/es/archives/10888

viernes, 11 de octubre de 2013

Fracking Europa exige control ambiental

Efe Verde

El Pleno del Parlamento Europeo (PE) reclamó evaluaciones obligatorias de impacto medioambiental antes de autorizar la extracción de hidrocarburos mediante fractura hidráulica o fracking


“La fracturación hidráulica suscita inquietudes”, reconoció el eurodiputado liberal Andrea Zanoni (ALDE), ponente del informe ante la Eurocámara, quien explicó que con estos nuevos criterios esperan “evitar los conflictos de interés” entre los promotores de los proyectos y las personas que los evalúan.

Precisamente para romper ese círculo vicioso, el Parlamento aboga también por que se realice una consulta pública antes de poner en marcha estas actividades de extracción.

La normativa europea en vigor ya obliga a realizar estudios ambientales sobre unos 200 tipos de proyectos públicos y privados, una lista que ahora se ampliará a los planes de exploración y extracción por fracturación hidráulica de hidrocarburos no convencionales, como el gas de esquisto.

Hasta ahora sólo se cubrían las extracciones mayores, a partir de los 500.000 metros cúbicos al día, lo que dejaba fuera la mayor parte de este tipo de extracciones por fractura. En la práctica, esto se traducía en que los promotores de estos proyectos no estaban obligados a realizar una evaluación medioambiental previa.

La votación de hoy se produjo después de un debate en el que se habló de la situación ambiental de proyectos como el Castor, la planta con almacén subterráneo de gas natural de Vinaròs cuya actividad está suspendida por el Gobierno español tras el aumento de la actividad sísmica.

El eurodiputado valenciano Andrés Perelló (PSOE) subrayó que este proyecto es un ejemplo de “mala evaluación ambiental” puesto que no se evaluó adecuadamente el riesgo de terremotos por inyección de gas en un almacén en una falla sensible.

El también eurodiputado español Raül Romeva (ICV) confió hoy en un comunicado en que la medida sea trasladada a la legislación española “de manera urgente” y se aplique “excepcionalmente de manera retroactiva para proyectos que han demostrado ser un fracaso medioambiental, como lo es el Proyecto Castor”.

Desde el grupo de Los Verdes del PE, su portavoz la eurodiputada francesa Sandrine Bélier destacó que exigir un impacto ambiental no evitará que las controvertidas extracciones por fractura hidráulica reciban autorización.

“Los Verdes consideran que existen pruebas suficientes para prohibir esta arriesgada tecnología”, afirmó e hizo hincapié en que al menos hay que garantizar que los promotores de estas extracciones sean responsables de los posibles daños y ofrezcan garantías financieras para cubrir riesgos potenciales.

El comisario europeo de Medio Ambiente, Janez Potocnik, por su parte, afirmó que esta medida allana el camino para que se efectúen cambios que aseguren que las preocupaciones de los ciudadanos son tenidas en cuenta.

El Pleno aprobó la exigencia de realizar estudios ambientales por 332 votos a favor, 311 en contra y 14 abstenciones, pero aún deben pronunciarse los Estados miembros antes de que la medida pueda entrar en vigor.


Fuente: http://www.efeverde.com/blog/noticias/frackingeuropa-exige-control-ambiental/

miércoles, 9 de octubre de 2013

Comida industrial: enfermando a la gente y el planeta



Las cinco enfermedades más comunes en México están ligadas a la producción y consumo de alimentos provenientes de la cadena agroalimentaria industrial: diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, enfermedades cardiovasculares. Algunas totalmente, otras parcialmente, ninguna está desligada. Esto se traduce en mala calidad de vida y tragedias personales, pero además en altos gastos de atención médica y del presupuesto de salud pública, un enorme subsidio oculto para las transnacionales que dominan la cadena agroindustrial, desde las semillas al procesado de alimentos y venta en supermercados. Más razones para cuestionar ese modelo de producción y consumo de alimentos.
En artículos anteriores referí cómo el sistema alimentario agroindustrial solamente alimenta a 30 por ciento de la población mundial, pero sus graves impactos en salud, cambio climático, uso de energía, combustibles fósiles, agua y contaminación son globales.
En contraste, la diversidad de sistemas alimentarios campesinos y de pequeña escala son los que alimentan a 70 por ciento de la población mundial: 60-70 por ciento de esa cifra lo aportan parcelas agrícolas pequeñas, las huertas urbanas el 15-20 por ciento, la pesca 5-10 por ciento y la caza y recolección silvestre 10-15 por ciento. (Ver ¿Quién nos alimentará? La Jornada, 21/9/13 ywww.etcgroup.org). Agrego ahora datos complementarios, de la misma fuente.
En términos de producción por hectárea, un cultivo híbrido produce más que una variedad campesina, pero para ello requiere la siembra en monocultivo, en extensos terrenos planos e irrigados, con gran cantidad de fertilizantes y alto uso de agrotóxicos (plaguicidas, herbicidas, funguicidas). Todo ello disminuye la cantidad de nutrientes que contienen por kilogramo. Los cultivos campesinos, por el desplazamiento histórico que han sufrido, ocurren mayoritariamente en terrenos desiguales, en laderas y tierras pedregosas, sin riego. Si comparamos aisladamente la producción de un cultivo campesino con el mismo híbrido industrial, la producción por hectárea es menor. Sin embargo, los campesinos siembran, por necesidad y conocimiento, una diversidad de cultivos simultáneamente, varios del mismo cultivo con diferentes características, para diferentes usos y para soportar distintas condiciones, además de cultivos diferentes que se apoyan entre sí (se aportan fertilidad, protegen de insectos) y como usan poco o nada de agrotóxicos, crecen a su alrededor una variedad de hierbas comestibles y medicinales. Siempre que pueden, los campesinos combinan también con algún animal doméstico o peces. Todo sumado, el volumen de producción por hectárea de las parcelas campesinas es mayor que el de los monocultivos industriales, además de que resisten mucho mejor los cambios del clima y su calidad y valor nutritivo es mucho mayor.
De lo cosechado en la agricultura industrial, más de la mitad va para forrajes de ganado en cría a gran escala y confinada (cerdos, pollos, vacas). Virtualmente toda la soya y maíz transgénico que se produce en el mundo –y también la que quieren plantar en México– no se destina a alimentación humana sino a forrajes para cría animal industrial, dominada también por trasnacionales y cuyo sobreconsumo es otro factor causante de las enfermedades principales.
De los fertilizantes sintéticos usados en la agricultura industrial, la mayoría es justamente para producir forrajes, y la mitad que se aplica no llega a las plantas por problemas técnicos. A su vez, el escurrimiento de fertilizantes es factor fundamental de contaminación de aguas y de gases de efecto invernadero.
Adicionalmente, en la cadena industrial se desperdicia de 33 a 40 por ciento de los alimentos durante la producción, transporte, procesamiento y en hogares. Otro 25 por ciento se pierde en sobreconsumo, produciendo obesidad, entre otras cosas por la adicción que provoca la cantidad de sal, azúcar y químicos agregados.
En Norteamérica y Europa el desperdicio de alimentos per cápita es de 95 a 115 kilogramos por año, mientras que en África subsahariana y sudeste de Asia (con mayoría de agricultura campesina), es de 6 a 11 kilogramos per cápita, 10 veces menor.
Ante el desperdicio y la gravedad de los problemas de salud y ambientales que provoca la cadena industrial de alimentos, urge replantearse políticas que la desalienten y estimulen en su lugar la producción diversificada, sin químicos, con semillas propias y en pequeña escala, que además es la base de trabajo y sustento de más de 80 por ciento de los agricultores del país. En el extremo opuesto está la producción industrial con transgénicos, que exacerba todos los problemas mencionados, y además, al estar en manos de cinco trasnacionales es una entrega de soberanía nacional. La siembra de soya transgénica ya está amenazando de muerte a los apicultores, tercer rubro de exportación nacional, que provee sustento a más de 40 mil familias campesinas. Las solicitudes de siembra comercial de maíz transgénico en millones de hectáreas, amenazan eliminar otros miles de familias campesinas y contaminar el patrimonio genético más importante del país.
Por si estos datos no fueran suficientes, los eventos climáticos extremos que ha sufrido el país –con daños exacerbados por políticas que aumentan la vulnerabilidad–, están directamente vinculados a ese sistema alimentario agroindustrial, que es una de las causas principales del cambio climático.
Silvia Ribeiro es investigadora del Grupo ETC
Silvia Ribeiro
La Jornada


Las cinco enfermedades más comunes en México están ligadas a la producción y consumo de alimentos provenientes de la cadena agroalimentaria industrial: diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, enfermedades cardiovasculares. Algunas totalmente, otras parcialmente, ninguna está desligada. Esto se traduce en mala calidad de vida y tragedias personales, pero además en altos gastos de atención médica y del presupuesto de salud pública, un enorme subsidio oculto para las transnacionales que dominan la cadena agroindustrial, desde las semillas al procesado de alimentos y venta en supermercados. Más razones para cuestionar ese modelo de producción y consumo de alimentos.

En artículos anteriores referí cómo el sistema alimentario agroindustrial solamente alimenta a 30 por ciento de la población mundial, pero sus graves impactos en salud, cambio climático, uso de energía, combustibles fósiles, agua y contaminación son globales.

En contraste, la diversidad de sistemas alimentarios campesinos y de pequeña escala son los que alimentan a 70 por ciento de la población mundial: 60-70 por ciento de esa cifra lo aportan parcelas agrícolas pequeñas, las huertas urbanas el 15-20 por ciento, la pesca 5-10 por ciento y la caza y recolección silvestre 10-15 por ciento. (Ver ¿Quién nos alimentará? La Jornada, 21/9/13 y www.etcgroup.org). Agrego ahora datos complementarios, de la misma fuente.

En términos de producción por hectárea, un cultivo híbrido produce más que una variedad campesina, pero para ello requiere la siembra en monocultivo, en extensos terrenos planos e irrigados, con gran cantidad de fertilizantes y alto uso de agrotóxicos (plaguicidas, herbicidas, funguicidas). Todo ello disminuye la cantidad de nutrientes que contienen por kilogramo. Los cultivos campesinos, por el desplazamiento histórico que han sufrido, ocurren mayoritariamente en terrenos desiguales, en laderas y tierras pedregosas, sin riego. Si comparamos aisladamente la producción de un cultivo campesino con el mismo híbrido industrial, la producción por hectárea es menor. Sin embargo, los campesinos siembran, por necesidad y conocimiento, una diversidad de cultivos simultáneamente, varios del mismo cultivo con diferentes características, para diferentes usos y para soportar distintas condiciones, además de cultivos diferentes que se apoyan entre sí (se aportan fertilidad, protegen de insectos) y como usan poco o nada de agrotóxicos, crecen a su alrededor una variedad de hierbas comestibles y medicinales. Siempre que pueden, los campesinos combinan también con algún animal doméstico o peces. Todo sumado, el volumen de producción por hectárea de las parcelas campesinas es mayor que el de los monocultivos industriales, además de que resisten mucho mejor los cambios del clima y su calidad y valor nutritivo es mucho mayor.

De lo cosechado en la agricultura industrial, más de la mitad va para forrajes de ganado en cría a gran escala y confinada (cerdos, pollos, vacas). Virtualmente toda la soya y maíz transgénico que se produce en el mundo –y también la que quieren plantar en México– no se destina a alimentación humana sino a forrajes para cría animal industrial, dominada también por trasnacionales y cuyo sobreconsumo es otro factor causante de las enfermedades principales.

De los fertilizantes sintéticos usados en la agricultura industrial, la mayoría es justamente para producir forrajes, y la mitad que se aplica no llega a las plantas por problemas técnicos. A su vez, el escurrimiento de fertilizantes es factor fundamental de contaminación de aguas y de gases de efecto invernadero.

Adicionalmente, en la cadena industrial se desperdicia de 33 a 40 por ciento de los alimentos durante la producción, transporte, procesamiento y en hogares. Otro 25 por ciento se pierde en sobreconsumo, produciendo obesidad, entre otras cosas por la adicción que provoca la cantidad de sal, azúcar y químicos agregados.

En Norteamérica y Europa el desperdicio de alimentos per cápita es de 95 a 115 kilogramos por año, mientras que en África subsahariana y sudeste de Asia (con mayoría de agricultura campesina), es de 6 a 11 kilogramos per cápita, 10 veces menor.

Ante el desperdicio y la gravedad de los problemas de salud y ambientales que provoca la cadena industrial de alimentos, urge replantearse políticas que la desalienten y estimulen en su lugar la producción diversificada, sin químicos, con semillas propias y en pequeña escala, que además es la base de trabajo y sustento de más de 80 por ciento de los agricultores del país. En el extremo opuesto está la producción industrial con transgénicos, que exacerba todos los problemas mencionados, y además, al estar en manos de cinco trasnacionales es una entrega de soberanía nacional. La siembra de soya transgénica ya está amenazando de muerte a los apicultores, tercer rubro de exportación nacional, que provee sustento a más de 40 mil familias campesinas. Las solicitudes de siembra comercial de maíz transgénico en millones de hectáreas, amenazan eliminar otros miles de familias campesinas y contaminar el patrimonio genético más importante del país.

Por si estos datos no fueran suficientes, los eventos climáticos extremos que ha sufrido el país –con daños exacerbados por políticas que aumentan la vulnerabilidad–, están directamente vinculados a ese sistema alimentario agroindustrial, que es una de las causas principales del cambio climático.

Silvia Ribeiro es investigadora del Grupo ETC

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2013/10/05/opinion/025a1eco


sábado, 28 de septiembre de 2013

Acaloradas protestas contra el cambio climático

Democracy Now!


La semana pasada, en el lejano Océano Ártico, el buque de Greenpeace Arctic Sunrise navegó hacia una plataforma petrolera rusa para realizar una protesta pacífica. Varios manifestantes intentaron subir a la plataforma para llamar la atención acerca de lo que podría constituir un peligroso precedente: la plataforma de la empresa de gas rusa Gazprom será la primera en producir petróleo en las delicadas aguas heladas del Ártico. El Gobierno ruso respondió rápidamente mediante el uso de la fuerza, al enviar soldados de las fuerzas especiales al lugar, que llevaban pasamontañas y portaban armas automáticas. Los soldados amenazaron a los activistas pacíficos de Greenpeace, destruyeron sus botes inflables, arrestaron a treinta de ellos y remolcaron el buque de Greenpeace hacia el puerto de Murmansk, en el norte de Rusia. Según la información más reciente, los activistas podrían afrontar acusaciones de piratería.
El Director Ejecutivo de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, participó en una acción similar el año pasado junto a otros activistas, aunque en esa oportunidad no fueron arrestados. Naidoo habló acerca de la acción de este año: “Uno de los activistas del grupo, Denis Sinyakov, un compañero ruso que es fotógrafo a bordo del buque, dijo: "La actividad delictiva de la que me acusan se llama periodismo y continuaré realizándola". Sus palabras captan muy bien lo sucedido. Se trata de un uso desproporcionado de la autoridad del Estado para intentar silenciar las importantes conversaciones que necesitamos tener a nivel global. En este momento estamos llegando a un punto de inflexión a nivel climático. El Ártico sirve como refrigerador y aire acondicionado del planeta y, en lugar de ver lo que sucede en el mar Ártico en los meses de verano como una señal de advertencia, de que tenemos que tomar medidas serias para combatir el cambio climático, lamentablemente las empresas petroleras de Occidente como Exxon, Shell y otras se están asociando con el Estado ruso para intentar extraer hasta las últimas gotas de petróleo en el medio ambiente más frágil, remoto y riesgoso para realizar esas actividades”.
La protesta llama la atención por su gran audacia. Sin embargo, no es la única protesta reciente contra la extracción y el consumo de combustibles fósiles. En todo el mundo, cada vez hay más personas que se manifiestan para exigir que se tomen medidas para combatir el calentamiento global. En América del Norte, hay una coalición cada vez más grande de grupos que se unieron para detener el proyecto de construcción del oleoducto Keystone XL y la explotación de arenas bituminosas de Alberta, Canadá, que el oleoducto planea transportar.
El 21 de septiembre pasado, el último día de verano del Hemisferio Norte, miles de personas se manifestaron en todo el continente en contra del oleoducto Keystone XL. En Nebraska, activistas construyeron una granja ecológica que funciona íntegramente a energía solar, precisamente en un lugar por donde está planeado que pase el oleoducto. Los habitantes locales temen que el oleoducto derrame petróleo en el frágil ecosistema de médanos de la región y contamine el importante Acuífero Ogallala. Ese mismo día se realizó la Cumbre Internacional de Mujeres sobre la Tierra y el Clima en Suffern, Nueva York, un encuentro de mujeres de todo el mundo. Todas ellas son reconocidas por haber luchado de diferente forma para reclamar que se tomen medidas urgentes para combatir el cambio climático. Una de las participantes, Melina Laboucan-Massimo, de la nación indígena Cree, del norte de Alberta, describió el efecto de la extracción de arenas bituminosas en su comunidad y su territorio:
“Nada se compara con la destrucción que está ocurriendo aquí. Si existiera un premio mundial para el desarrollo no sustentable, las arenas bituminosas serían un claro ganador. Cubren 141.000 kilómetros cuadrados, que equivalen a destruir Inglaterra y Gales juntos, o el estado de Florida entero. Las minas que nos rodean son más grandes que ciudades enteras. En este momento hay seis o siete y podría haber hasta nueve. Imperial Oil, por ejemplo, será más grande que Washington D.C. Hay muchos problemas de toxicidad con los que tenemos que lidiar y que están relacionados con el agua y con las grandes balsas de aguas residuales. Las llaman balsas, pero en realidad son grandes lagos de lodo tóxico. Actualmente hay una extensión de 180 kilómetros cuadrados de lodo tóxico en nuestro paisaje. Cada día, un millón de litros de estas aguas residuales se filtran a la Cuenca de Athabasca, que es de donde se extrae el agua que beben nuestras familias. Soy de la Región Peace, que está conectada con la cuenca del Athabasca, que se conecta con la cuenca del Ártico, y de esta manera es que las poblaciones del norte se contaminan con las toxinas, que contienen cianuro, mercurio, plomo, hidrocarburo aromático policíclico, de modo que debemos afrontar muchos problemas de salud.”
El oleoducto Keystone XL necesita la aprobación del Gobierno de Estados Unidos, debido a que atravesará territorio estadounidense, desde la frontera norte con Canadá hasta la costa del Golfo de México. El proceso de aprobación se ha postergado debido a las fuertes protestas. Después de que más de 1.250 personas fueran arrestadas frente a la Casa Blanca en 2011, en lo que fue el mayor acto de desobediencia civil en Estados Unidos en 30 años, el Presidente Barack Obama anunció que postergaría la decisión. Desde entonces, la organización ambientalista Amigos de la Tierra Estados Unidos (AT) viene denunciando que existe un conflicto de intereses con el grupo que fue contratado por el Departamento de Estado de Estados Unidos para realizar el estudio de impacto ambiental de Keystone XL. Amigos de la Tierra descubrió que el grupo Environmental Resources Management (ERM), una empresa consultora con sede en Londres, ocultó sus vínculos comerciales con TransCanada, la empresa de combustibles fósiles que estará a cargo del proyecto Keystone XL. Del mismo modo, el observatorio Oil Change International acaba de informar que “Michael Froman, el representante comercial de Estados Unidos que está a cargo de negociar una serie de tratados de ‘libre comercio’ secretos, aparentemente apoya el lobby de las grandes empresas petroleras, al exigir a Europa que suavice sus leyes sobre clima”. Steve Kretzmann, de Oil Change, explicó: “A menos que Europa suavice sus leyes, la exportación de diésel de Estados Unidos, que contendrá arenas bituminosas, será menos competitiva”.
La activista por el medio ambiente Tzeporah Berman también participó en la cumbre de mujeres. Allí habló acerca de cómo el Gobierno canadiense del Primer Ministro conservador Stephen Harper ha silenciado a científicos en un intento desesperado de acallar las críticas a Keystone XL. Berman me dijo: “En primer lugar, el Gobierno canceló la mayor parte de la investigación científica del país que tenía que ver con el cambio climático. Se trata de un gobierno que niega el cambio climático y no quiere hablar del cambio climático. El año pasado clausuraron la Estación de Investigación Atmosférica, que era uno de los lugares más importantes del mundo para obtener datos sobre el clima. Cerraron la Mesa Redonda Nacional sobre Medio Ambiente y Economía. Han despedido a científicos y, a los que quedan, les dicen que no pueden hacer públicas sus investigaciones, a pesar de que son financiadas con dinero de los contribuyentes. También se les dice que no pueden hablar a la prensa a menos que haya un responsable y se trate de una entrevista aprobada previamente. Deben tener un responsable de la Oficina del Primer Ministro. De modo que los científicos con los que he hablado se sienten avergonzados, frustrados, están protestando. La semana pasada en Canadá cientos de científicos salieron a las calles con su bata de laboratorio para protestar contra el Gobierno porque no pueden hablar. Los están amordazando a un punto tal que la destacada revista científica Nature publicó el año pasado un editorial en el que afirmaba que es hora de que Canadá deje a sus científicos en paz”.
Las muertes provocadas por desastres climáticos son cada vez más: desde la devastadora inundación que destruyó ciudades enteras en Colorado, hasta el norte de la India, donde las inundaciones y los deslizamientos de tierra provocados por una tormenta en junio de este año dejaron un saldo de 5.700 muertos. La esperanza está puesta en el cada vez mayor movimiento mundial por la justicia climática, que exige a los gobiernos que tomen medidas reales para detener el cambio climático antes de que sea demasiado tarde.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
© 2013 Amy Goodman
Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 750 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 400 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Contraloría advierte de amenaza sísmica donde AGA instalaría la infraestructura de La Colosa - See more at: http://www.elnuevodia.com.co/nuevodia/tolima/regional/195944-contraloria-advierte-de-amenaza-sismica-donde-aga-instalaria-la-infraestructu#sthash.VP0dP5KR.dpuf

En un documento la Contraloría General de la República señala que en la actualidad adelanta un proceso de evaluación en torno al proyecto minero, además que existe una serie de inquietudes sobre las consecuencias de la planta que pretende instalar en Piedras.
La instalación de la planta de procesamiento y la ubicación de un depósito de material de la extracción del oro, además de la localización en Piedras de parte de la tubería de trasporte de relaves y el sitio de disposición de los mismos, llamado tranque, presa o dique, son la base de la investigación que adelantó la Contraloría General de la República sobre Anglogold Ashanti, AGA. 
La información sobre esas características del proyecto fue enviada por la misma compañía minera a Cortolima, el 9 de noviembre de 2012 y al Concejo de Ibagué, el 5 de septiembre de 2013, y es precisamente esa documentación con la que el ente de control, entrega una alerta por una posible amenaza sísmica en la zona donde pretenden instalarse en Piedras.
“Anglogold Ashanti no ha remitido documentos técnicos que permitan definir un volumen preliminar de colas, ni la ubicación de la escombrera en cercanías de la zona de extracción”, apartes del documento que fue enviado a diferentes autoridades políticas y ambientales. 
En este mismo contexto, señala la Contraloría que la presa (diques o tranques) de cola o relaves contendrían millones de toneladas de roca mineralizada triturada, agua y adiciones químicas que permiten llevar a la alcalinidad los lodos de mezcla de la roca y el agua, así como cianuro.
Agrega que los materiales represados se caracterizan por ser una mezcla química altamente contaminante y que la generación de colas ha aumentado con el tiempo, por lo que es adecuado conocer los detalles sobre el volumen de estas, que serán dispuestas en los procesos de beneficio de los metálicos antes de finalizar la etapa de exploración.
Además, que es necesario que la etapa de exploración estuviese sujeta a licencia ambiental, con exigencias que incluyan la caracterización geoquímica completa de las rocas que encajonan los metales de interés minero, como los sulfuros, metales pesados y otros como el cianuro. 
La amenaza sísmica
“La ubicación de las presas o diques de colas (o relaves) aguas arriba de zonas habitadas, de captaciones o de vocación y uso agrícola es altamente inconveniente por la posibilidad de roturas o fallas que pueden causar derrames totales o parciales de los lodos contenidos”, reza el contenido del documento.
Y deja claro además que incluso por rotura de la presa se han generado problemáticas de contaminación de agua superficiales y subterráneas por roturas de las membranas impermeabilizantes o por exfiltraciones en la base de los diques, así como levantamiento y dispersión de polvo (emisiones fugitivas) cargado de sustancias tóxicas. 
El ente de control, afirma que una de las causas de inestabilidad y la rotura de las presas que contienen las colas es la ocurrencia de eventos sísmicos, aunque existen decenas de antecedentes de roturas sin que mediaran terremotos.
Indican que en el caso de Piedras preocupa que se esté considerando un valle ubicado a menos de cuatro kilómetros del trazo principal de la Falla de Ibagué, considerada activa con sismos históricos, y que luego de una revisión de documentos oficiales con respecto a dicha falla, permite establecer que es la mejor estudiada en el país, junto con la de Bucaramanga.
La Falla de Ibagué 
La Contraloría señala que la Falla de Ibagué es una estructura con dirección NF5E, de rumbo lateral derecho y longitud aproximada de 50 kilómetros, que discurre por el sur del casco urbano de Ibagué, extendiéndose en dirección noreste hacia el casco urbano de Piedras.
Dentro de los aspectos más relevantes, la Contraloría hace énfasis en que presenta rasgos contundentes de actividad neotectónica, por lo que se define como una estructura potencialmente productora de grandes sismos.
Además que es una de las principales estructuras transcurrentes activas del país y que es una de las 32 fuentes sismotectónicas que se contemplaron en la determinación de la amenaza sísmica.
“Como es evidente los estudios definen la ocurrencia de sismos de gran intensidad (…). Por otra parte, el nido sísmico de Pulí se encuentra a menos de 40 kilómetros de la zona donde Anglogold se encontraba realizando labores de perforación y a menos de 4 kilómetros del trazo principal de falla cartografiada por la autoridad geológica”, concluye la primera parte del documento.  
El impacto ambiental por  la rotura de los relaves 
Las fallas de presa de cola son relativamente frecuentes en el mundo y desde 1970 se han registrado 70 eventos principales, los cuales han resultado en daños de corto y largo plazo sobre los ecosistemas, en tierras de cultivo y en impactos sobre las comunidades que viven adyacentes, incluyendo la pérdida de más de mil vidas. 
Por lo que la Contraloría afirma que el impacto ambiental por una eventual rotura puede ser inconmensurable e indica que los peores desastres socio-ambientales en minería, muchos están relacionados con ese proceso. 
Por lo que afirma que no es conveniente ubicar una presa de colas en una zona con sismicidad histórica activa. “Esta Delegada estima que es necesario que las autoridades competentes analicen la pertinencia de la aplicación del principio de precaución y en particular para la minería en la sentencia C-339 de 2002. 
“En el caso de presentarse una falta de certeza científica absoluta frente a la exploración o explotación minera de una zona determinada; la decisión debe inclinarse necesariamente hacia la protección del medio ambiente, pues si se adelanta la actividad minera y luego se demuestra que ocasionaba un daño ambiental, sería imposible revertir sus consecuencias”. 
Viajaron hasta Piedras 
Al lugar se hizo una visita preliminar de campo por parte del ente de control, de los geólogos de las Delegadas de Minas y Energía y Medio Ambiente en compañía de profesionales y directivos de Cortolima. 
La inspección se centró en la zona donde Anglogold Ashanti llevó a cabo perforaciones de carácter geotécnico e hidrológico para evaluar la viabilidad de instalar la planta para el material mineralizado de la explotación a cielo abierto de La Colosa. 
Los expertos también estuvieron en la zona de vertiente donde se efectúa la etapa de exploración minera (cuchillas de La Colosa y La Bolívar) en donde señalan que se pudo observar diseños de la eventual extracción a cielo abierto, mapas geológicos y geotécnicos.  
El llamado que hace la Contraloría 
Se pide que las autoridades ambientales, mineras, geológicas y territoriales tengan en cuenta las amenazas naturales que pueden llegar a afectar una eventual estructura de presa de colas por las implicaciones que aguas abajo se pueden generar sobre poblaciones humanas, ecosistemas, acuíferos, ríos y quebradas (incluyendo el río Magdalena, que se ubica a 12 kilómetros de la zona de interés).
Dice además la Contraloría que es importante informar a las comunidades de las probables implicaciones de las instalación de la infraestructura, así como temas relacionados con las zonas de extracción, en términos de generación de empleo y de rentas mineras, sin olvidar los efectos ambientales y sociales del proyecto minero en sus etapas. 
Publicada por
CLAUDIA RESTREPO
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martes, 24 de septiembre de 2013

Perú: más de un siglo de extractivismo y miseria



Por Juan Esteban Yupanqui Villalobos

Lo que se hace es competir, quien es más servil y traidor a los intereses de su pueblo, con la finalidad de agradar a los amos o a sus representantes.

Cuando uno recorre los laberintos de la pequeña Villa miseria de Quiruvilca, ve a lo largo de sus calles tortuosas el resumen de la miseria humana contenida, comparándola con la opulencia de los rascacielosde las ciudades norteamericanas y canadienses. Meta con la cual nos engañan cualquier advenedizo encantador de serpientes u otros lo utilizan como caballo de Troya para seguir manteniendo el estado de cosas de acuerdo al predicamento de la religión neoliberal. En estos casi más de un siglo de extractivismo en el pequeño pueblo, de lo que vio Cesar Vallejo y relatado en sus cuentos y relatos, nada ha cambiado, todo lo contrario la dignidad humana a caído en el abismo más inverosímil.

Sigue patente el alcoholismo en todos o casi la mayoría de los mineros, y sobre todo el avance de las enfermedades infecto contagiosas de índole sexual; aparte está decir de las enfermedades profesionales propios de la minería. También ha traído como consecuencia el enriquecimiento desmesurado y ofensivo de los nuevos felipillos llámense autoridades municipales, dirigentes ronderos. Aquí algunos que se presentan comodirigentes ronderos lo hacen con la única finalidad de negociar con los enemigos de nuestro pueblo.

Pero ello no es nuevo ya que cuando los Hispanos, que no fue más que una horda de crueles genocidas, sin cultura se aprovecharon de las contradicciones en el seno del tawantisuyu para que fuera expoliada, saqueada para dar paso al surgimiento de la burguesía como clase que tomara el poder y destruyera el feudalismo imperante. Los desarrapados, analfabetos que vinieron a saquear nuestras naciones son lo que después se constituyeron en la nueva burguesía que esperaría al 18 de brumario para hacer la revolución y hacer abdicar a la monarquía y aristocracia como clase social con poder.

Cuando digo que nada ha cambiado ni en Quiruvilca ni en Santiago de Chuco. Es porque lo que antes veía, en mi niñez y juventud, que es lo que me hizo un joven rebelde, con ideales de liberación, ninguna de lo que antes vi, no ha cambiado ni siquiera un ápice; más bien se ha acentuado lasdesigualdades. Lo que se hace es competir, quien es más servil y traidor a los intereses de su pueblo, con la finalidad de agradar a los amos o a sus representantes.

Lo vemos desde los representantes de una comunidad que muchos que no conocen ahora Santiago, creerán que son los aguerridos defensores de nuestros pueblos, ahora convertidos en siervos incondicionales de las trasnacionales que saquean nuestras tierras. Pero no solamente ellos si no también algunos pequeños intelectualoides que venden su pluma o su palabra en apoyar a los traidores, lo hacen con tal vehemencia con la esperanza de que les recompensen con alguna dádiva y así poder sobrevivir en la angustia de la miseria en que se desenvuelven. Y ni que se diga de los dirigentes ronderiles, que están detrás de las grandes trasnacionales, o los gobiernos locales, como pordioseros por una limosna. A algunos tienen la cara dura y no tienen vergüenza cuando están con la prebenda de su traición en las manos.

¿Pero qué modernidad nos ha traído la Minería? Solamente veo escuelas de adobe y con mobiliario compuesto con los mismos materialesen donde se sientan mis hermanos pequeños reciben las clases. Mucho más sufren nuestros docentes que reciben el miserable sueldo de mil soles y tienen que pagar una pensión diaria de veinticinco a treinta soles, no quedándoles nada más que para sus pasajes para trasladarse a esas comunidades y laborar con el hambre en sus estómagos.

El Estado, ese viejo estado que nada en la más grande corrupción en las instancias inferiores se refleja lo que sucede en los niveles más altos, pues a las comunidades les envían computadoras con sistemas incompatibles con el resto de la red, en donde no hay energía eléctrica, ni siquiera tienen paneles solares o les envían envases con supuesto juegos de robótica, para lo cual el mismo docente tiene que auto capacitarse, si a eso le agregamos que su sueldo solo le alcanza para sobrevivir a las justas una semana, mientras ello algunos funcionarios ostentan signos exteriores de riqueza y ni que se diga de nuestras autoridadeselegidas para gobernarlos pueblos pequeños, y es que eso ha enseñado los saqueadores a nuestros hermanos, pues como en cualquier obra, antes cobreaban el diezmo ahora lo han aumentado y cobran el treinta por ciento, quince para la autoridad principal y el resto para sus regidores que algunos se regodean mostrándonos sus vehículos recién comprados, como diciéndonos ven ahora si tenemos carro, nueva casa y nada me pasará.

Por ello en Santiago nos han estafado con un asfaltado de carretera en que la cubrieron con arcilla y liquido asfalto mesclado para hacernos creer que era una nueva tecnología. Seguimos con nuestra vieja carretera ahora ensanchada y que hará que haya más barro, dificultando aun mas nuestro desplazamiento y donde estará pues ese aguerrido dirigente comunal que es muy bueno para ser delator de sus hermanos que no vigiló bien la construcción de esa obra del pueblo?

martes, 17 de septiembre de 2013

Las transnacionales toman el control de la alimentación en África

Hambre S.A.

Javier Guzmán
La Marea


A raíz de las exorbitantes subidas en los precios de los alimentos que provocaron la crisis alimentaria del 2008 y ocasionaron graves disturbios en varios países, se encendieron las alarmas al ponerse de manifiesto, por un lado, la inexistencia de estructuras internacionales de gobernanza alimentaria que dieran respuesta a la escandalosa cifra de más de 1.000 millones de personas hambrientas en el mundo, y por otro, la inoperancia y anquilosamiento de la propia FAO y su Comité de Seguridad Alimentaria (CSA).

En este contexto, urgía la necesidad de reformar este espacio de gobernanza clave que reforzara su legitimidad y operatividad, y no fue hasta octubre de 2009 cuando, después de un difícil proceso, se aprobaba entre aplausos la reforma del CSA de la FAO. Una reforma donde, por primera vez, participaron los diferentes estados miembros, pero también la sociedad civil entre las que se encontraban las organizaciones campesinas.

La reforma le otorgó al CSA una gran centralidad y autoridad dentro de la arquitectura de seguridad alimentaria mundial y además abría puertas a una participación sin precedentes de actores clave como son los propi0s campesinos/as, pescadores/as, población indígena, consumidores y ONG, aumentando así, su calidad democrática y por tanto su legitimidad. Cabe señalar que, desde entonces, el CSA ha lanzado importantes iniciativas políticas, como la aprobación de las Directrices Voluntarias sobre Tenencia de Tierras, con el objetivo de frenar el fenómeno del acaparamiento de tierras por parte de transnacionales.

El G8 irrumpe en la agenda alimentaria

Las crisis alimentarias recurrentes sirvieron también de pretexto para que el G8 irrumpiera en la agenda alimentaria, siendo desde entonces una constante el hecho de incluir en sus reuniones asuntos sobre seguridad alimentaria. Debido a la urgencia y necesidad de operatividad que demandaba la situación de 2008 el G8 se emplazó a realizar urgentemente un Compromiso contra el hambre que se materializó en la Iniciativa de L’Aquila (2009), creada para financiar de manera rápida programas diseñados y liderados por los propios países receptores.

No hay que olvidar que la crisis alimentaria de 2008, al igual que las que la han seguido, fue provocada por la expansión de un modelo de agricultura globalizada en manos de grandes transnacionales, y por fenómenos como la especulación sobre el precio de los alimentos llevada a cabo por bancos y fondos de inversión.

Las grandes transnacionales de la alimentación no quedaron conformes con el devenir de los acontecimientos, ni con la que en su opinión era una reforma muy radical de la FAO, como con la tibieza y falta de visión de negocio de representaba L’Aquila, por ello en 2012 ni si quiera se habían desembolsado ni la mitad de los fondos acordados.

De este descontento, y de la mano de 48 empresas transnacionales, nace en Camp David, en el año 2012, la Nueva Alianza para la Seguridad Alimentaria y Nutrición, cuya última reunión y ampliación tuvo lugar el pasado junio en Londres. La alianza tiene como objetivo movilizar capital privado dirigido a la inversión en la agricultura africana. Las empresas se comprometieron a 3.500 millones de dólares.

Implementando un nuevo régimen alimentario

La “iniciativa de inversión agrícola responsable” se expande y fortalece de una manera silenciosa y preocupante por el continente africano, no se trata de un programa más de cooperación sino de una estrategia de largo recorrido para la implementación de un nuevo régimen alimentario a nivel global. En esta alianza participan estados ricos, estados africanos, y como no, grandes empresas que invierten para desarrollar su modelo de agricultura industrial, la llamada revolución verde africana. Compañías fundamentalmente Europeas y estadounidenses, como Mosanto, Cargill, Yara Internacional, Sygenta, cuyo negocio son las semillas transgénicas, fertilizante, agrotóxicos, etc.

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La alianza ofrece financiación para la inversión en agricultura, pero no a cualquier precio. Para poder firmar un acuerdo de este tipo, el gobierno del país africano tiene que vender su alma al diablo, ha de comprometerse a realizar enormes cambios por ejemplo en sus políticas de tierra, de semillas y en su modelo de agricultura, para, según palabras de los promotores de la alianza “adecuarse” al desarrollo de las inversiones.

Un ejemplo típico es el de Mozambique cuyo gobierno ha acordado suspender la distribución de semillas locales no comerciales en sus programas. Los beneficiarios de los programas únicamente recibirán semillas de las empresas inversoras incluyendo semillas modificadas genéticamente.

Después de la última cumbre que en junio mantuvo el G8 en Londres, países como Nigeria, Malawi y Benin se unieron a la llamada Nueva Alianza por la Seguridad Alimentaria, de la que ya formaban parte Burkina Faso, Costa de Marfil, Ghana, Mozambique y Tanzania. A finales de junio el Primer Ministro de Senegal anunció su voluntad de adherirse a la alianza coincidiendo con la visita que el Presidente Obama que realizó al país y en cuya agenda estaba este acuerdo de adhesión.

Se trata de una estrategia que hace saltar por los aires las propias recomendaciones de la ONU (FAO), enfrentando directamente la directiva de tenencia de tierras, o la apuesta por el desarrollo de una agricultura familiar, sostenible que es clave para asegurar la alimentación de la población mundial en el presente y en futuro, lejos por tanto de este modelo de agricultura corporativa extractivista.

Esta inversión impone un modelo de agricultura a gran escala, que promociona la concentración y acaparamiento de tierras, un modelo que desliga la alimentación de la población local y orientado a la exportación dedicado al engorde del negocio de las empresas de insumos y de productos químicos.

Se trata de una estrategia silenciosa que en poco tiempo ha conseguido desplazar al poder público de los asuntos relacionados con la alimentación, tanto a la hora de adquirir compromisos internacionales como a la hora de implementar políticas agrarias, entregándoselo al poder corporativo, y reduciendo el papel de los estados a meros convidados de piedra.

Ha logrado además que la comunidad internacional acepte este nuevo rol del G8, aún sabiendo que es un espacio informal, no democrático y de limitada composición. Desplazando a los países de renta baja, generando confusión y produciendo rápidamente el debilitamiento de las organizaciones democráticas internacionales, desplazando en centro de toma de decisiones y condenándolas a la irrelevancia.

Nos encontramos por tanto delante de la construcción de un sistema alimentario basado en el poder corporativo, donde el papel de los estados y las instituciones democráticas quedan vacíos de contenidos y de presupuestos.

El G8 no está interesado en tomar el control de organismos internacionales, el objetivo es otro, el de de crear un sistema de gobernanza a medida de las grandes transnacionales.

[Artículo publicado en el blog de Javier Guzmán, director de Veterinarios Sin Fronteras - Justicia Alimentaria Global]