sábado, 15 de agosto de 2009

La opción del decrecimiento

Claudia Ciobanu
IPS, Bucarest, agosto 2009
www.ipsnoticias.net/
Para combatir el capitalismo en el Sur es necesario lograr un decrecimiento en el Norte, según el profesor emérito de la Universidad de París Sur XI, Serge Latouche, quien promueve e investiga ese sistema al que define como prácticas alternativas a la destrucción del ambiente y al aumento de la pobreza.
El economista francés propone abandonar "el objetivo del crecimiento por el crecimiento mismo, una meta demente con consecuencias desastrosas para el ambiente", subrayó.
La necesidad de crear una sociedad del "decrecimiento" deriva de la certeza, explica, de que los recursos de la Tierra y los ciclos naturales no pueden sostener el crecimiento económico, la esencia misma del capitalismo y de la modernidad.
En lugar del sistema dominante actual, Latouche propone "una sociedad con una sobriedad asumida, trabajar menos en tener mejores vidas, consumir menos, pero de mejor calidad, producir menos basura y reciclar más", explicó.
La nueva sociedad significa "recuperar el sentido de la mesura y una huella sostenible desde el punto de vista ecológico", señaló Latouche, "y encontrar la felicidad en la convivencia con los demás y no en la acumulación desesperada de aparatos".

Autor de varias obras y artículos sobre la racionalidad occidental, el mito del progreso, el colonialismo y el posdesarrollo, Serge Latouche describe los principales principios de la sociedad del decrecimiento en sus libros "Le Pari de la décroissance" ("La apuesta por el decrecimiento") y "Petit traité de la décroissance sereine" ("Pequeño tratado del decrecimiento sereno"), publicado en 2006 y 2007 respectivamente.
Serge Latouche explicó a IPS de qué se trata la sociedad del decrecimiento.
IPS: ¿Qué características tiene una sociedad del decrecimiento? ¿Existen prácticas actualmente compatibles con su propuesta?
Serge Latouche: Decrecimiento no significa crecimiento negativo. Crecimiento negativo es una expresión contradictoria que sólo revela el domino que la idea de crecimiento ejerce en el imaginario colectivo.
Por otro lado, el decrecimiento no es una alternativa al crecimiento, sino una matriz de alternativas que permitirán reabrir el espacio a la creatividad humana, una vez eliminado el yeso del totalitarismo económico.
La sociedad del decrecimiento no será la misma en Texas, que en (el sureño estado mexicano de) Chiapas ni en Senegal ni en Portugal. El decrecimiento volverá a lanzar la aventura humana hacia una pluralidad de destinos posibles.
Se pueden encontrar los principios del decrecimiento en propuestas teóricas e iniciativas desarrolladas en el Norte y en el Sur.
Por ejemplo, el intento de los neo-zapatistas de Chiapas de crear una región autónoma. También hay experiencias en América del Sur, con indígenas, entre otras, como lo que ocurrió en Ecuador, donde se incorporó a la Constitución el objetivo del Sumak Kausay (buen vivir).
En el Norte también empiezan a propagarse iniciativas que promueven el decrecimiento y la solidaridad.

Las AMAP (Asociaciones para el Mantenimiento de una Agricultura Campesina, en francés, entre grupos de consumidores y granjas locales a fin de abastecerse) son ejemplos de autoproducción como el PADES (Programa de Autoproducción y Desarrollo Social, que implica asumir todas las actividades de producción de bienes y servicios, para sí y para la comunidad, sin contrapartida monetaria).
El movimiento de Ciudades en Transición comenzó en Irlanda y su propagación al resto del mundo puede ser una forma de producción desde abajo, que se asemeja mucho a la sociedad del decrecimiento. Las localidades tratan, primero, de lograr la autosuficiencia energética dado el agotamiento de recursos y, en general, promueven la búsqueda de la resiliencia, (la capacidad de adaptarse a los cambios del ambiente).
IPS: ¿Cuál sería el papel de los mercados en una sociedad de decrecimiento?
SL: El sistema capitalista es una economía de mercado, pero éstos no son instituciones exclusivas del capitalismo. Es importante hacer la distinción entre el Mercado y los mercados.
Éstos últimos no obedecen a una ley de competencia perfecta y eso es para mejor. Siempre incorporan elementos de la cultura del don, que la sociedad del decrecimiento trata de redescubrir. Implica vivir en comunidad con otros, desarrollar relaciones humanas entre compradores y vendedores.
IPS: ¿Qué estrategias puede desarrollar el Sur para eliminar la pobreza, sin hacer lo que hizo el Norte de dañar el ambiente y empobrecer al Sur?
SL: En los países africanos no es necesario ni deseable reducir la impronta ecológica ni el producto interno bruto. Pero no por eso hay que concluir que se debe construir una sociedad del crecimiento.
Primero es claro que el decrecimiento en el Norte es una condición necesaria para poder abrir alternativas en el Sur.

Mientras Etiopía y Somalia se vean obligadas a exportar alimento para nuestros animales domésticos en plena escasez y mientras engordemos nuestro ganado con soja cultivada gracias a la destrucción de la selva amazónica, vamos a estar asfixiando todo intento de autonomía real del Sur.
Animarse al decrecimiento en el Sur significa iniciar un círculo virtuoso que implica romper la dependencia económica y cultural con el Norte, reconectar una línea histórica interrumpida por la colonización, reintroducir productos específicos que fueron abandonados y olvidados, así como valores "anti-económicos" relacionados con el pasado de esos países, y recuperar técnicas y conocimientos tradicionales.
Esas iniciativas deben combinarse con otros principios, válidos en todo el mundo, como reconceptualizar lo que entendemos por pobreza, escasez y desarrollo. Por ejemplo, reestructurar la sociedad y la economía, restablecer prácticas no industriales, en especial agrícolas, y redistribuir, relocalizar, reutilizar y reciclar.
IPS: La sociedad del decrecimiento implica un cambio radical en la consciencia humana. ¿Cómo se lograr eso? ¿Puede ocurrir en cualquier momento?
SL: Es difícil romper con la adicción al crecimiento, en especial porque es lo que interesa a las corporaciones multinacionales y los poderes políticos que las sirven, para mantenernos esclavizados.
Las experiencias alternativas y los grupos disidentes, como cooperativas, sindicatos, asociaciones para preservar la agricultura campesina, algunas organizaciones no gubernamentales, sistemas de permuta local, redes de intercambio de conocimiento, son laboratorios pedagógicos para la creación del "nuevo ser humano" que requiere la sociedad.
Son universidades populares que promueven la resistencia y contribuyen a descolonizar el imaginario.

Seguro, no tenemos mucho tiempo, pero el curso de los acontecimientos puede contribuir a acelerar la transformación. La crisis ecológica, junto con la económica y financiera, puede servir de choque saludable.
IPS: ¿Los actores políticos convencionales pueden desempeñar algún papel en la transformación?
SL: Todos los gobiernos son, lo quieran o no, funcionarios del capitalismo. En el mejor de los casos, pueden, como mucho, disminuir o suavizar procesos sobre los cuales ya no tienen ningún control.
Para nosotros es más importante el proceso de auto-transformación de la sociedad y de los ciudadanos que la política electoral. Aunque los últimos logros relativos obtenidos en ese terreno por ecologistas franceses y belgas, quienes adoptaron algunos puntos de la agenda del decrecimiento, parecen un signo positivo

miércoles, 5 de agosto de 2009

En el alma no nos cabe la mina

NUEVO DÍA
Martes 04 de Agosto de 2009 00:00

Las determinaciones que tenga que tomar el Estado, las regiones y las comunidades sobre la operación o no de la megaminería en nuestros países, no deben de estar soportadas sobre las perspectivas de las empresas multinacionales explotadoras, tampoco sobre supuestos de inmensos ingresos para el desarrollo colectivo regional; sino que deben obligatoriamente estar basadas en la óptica de las comunidades afectadas, desde la historia real y las consecuencias de las actividades mineras ya desarrolladas o en desarrollo en países vecinos, siempre viendo la actividad como una oportunidad, para evaluar y decidir, siempre en favor de las comunidades y los países.

El establecimiento de la mina, a sólo cinco kilómetros en línea recta, del casco urbano, nos deja incluidos en los radios más cercanos de los microsismos por las detonaciones diarias de explosivos, y generará la destrucción a mediano plazo de la meseta, con suelos derivados de piroclastos, y aún de las vulnerables casas y edificaciones en general. Los terrenos invadidos para instalar las estructuras de explotación de la Mina La Colosa, se encuentra en una reserva forestal de carácter nacional protegida por la ley 2ª de 1.959; hoy violada por la empresa Anglogold Ashanti que pretende expandirse hasta donde exista una pizquita de oro. Y parece que a nadie le importa y nadie acata o hace cumplir la normatividad. Si estas violaciones se realizan ahora sin ningún permiso, ¿qué será de Cajamarca y sus gentes cuando tengan alguna autorización para una exploración o explotación?
La explotación minera nos dejará miles de hectáreas de tierra cultivable desaparecida, nos dejará para la eternidad una región indeseable, envenenada con cianuro, metales pesados y gases tóxicos de procesos químicos y explosiones; nos dejarán un desierto en toda la extensión de la palabra, terreno improductivo, sin agua y de condiciones extremadamente peligrosas para cualquier hábitat; nos dejarán sin labriegos y sin sus productos, sin economía y sin esperanza.
Miles de hectáreas de tierras en el tercer mundo, en donde hubo y aún hay megaminería, se encuentran sin restaurar, sin un árbol y unas gotas de agua para los campesinos. No se restauraron en ese entonces ni se restauraran nunca, es imposible económicamente hoy, los inmensos cráteres y los montículos de deshechos contaminados son y serán el fiel testimonio del engaño, de la corrupción, del incumplimiento, de las falsas promesas de las multinacionales, y la desidia de los estados cómplices de la depredación y el abandono.Sería muy importante calcular, para la ratificación del NO; cuánto trabajo y riqueza generará la mina de la Colosa para la región en los 15 años de explotación, cuánto trabajo y riqueza genera la agricultura y la ganadería para la región en manos de los tolimenses; el oro, el suelo, los bosques y el agua se acabaran y nosotros, nativos, queremos perdurar.
Necesitamos realizar ya, las investigaciones sobre la futura economía local, quien de los habitantes actuales se quedaría en disposición de laborar, de pagar impuestos, de generar dinámica económica, quien nos compraría productos agrícolas y ganaderos cianurizados. Cuál sería la actividad futura para adsorber la mano de obra local que quedará, como se reivindicaría la región para retomar su progreso dentro de treinta Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla ' ); //-->">años.Por: Evelio CamposEcotierra – Cajamarca


lunes, 3 de agosto de 2009

Exploración en La Colosa: entre ingenuidades e insinuaciones

Andrés Idárraga Franco - 09 de jun/2009
Tomado de http://www.censat.org/noticias/2009/6/9/Exploracion-en-La-Colosa-entre-ingenuidades-e-insinuaciones/

A la AngloGold Ashanti S.A. –AGA- le formularon cargos por haber iniciado la exploración en una zona de reserva forestal en el Departamento del Tolima, Colombia; al parecer, sin contar con la autorización del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial; sin embargo, en compensación les otorgaron, ahora sí, el permiso para seguir haciéndolo.

En tan solo dos años (2003-2004) se produjeron en el Municipio de Cajamarca 73 violaciones a los derechos humanos, entre asesinatos, amenazas y desapariciones forzadas a manos de miembros del Ejército de Colombia y los paramilitares. (1) Casualmente, cuatro años más tarde (2007), se realiza el anuncio por parte del gobierno nacional sobre del descubrimiento de una de las más grandes reservas de oro del mundo, luego de la desaparición, la intimidación, la pacificación y el asesinato a los pobladores del lugar, de lo cual sin duda alguna, de nuevo el capital privado transnacional resulta beneficiado.

Allí mismo, en Cajamarca, la empresa AngloGold Ashanti S.A. (AGA) desde el año 2003 pretende hacer un gran complejo minero el cual incluye: dos campamentos (“Bélgica” y “La Colosa”) con capacidad para alojar hasta 150 personas, un casino, unidades sanitarias, enfermerías, bodegas y helipuertos. Cada plataforma (170 en total) es de 100m2. Lo cual constituye un área de 17.000m2. Sin tener en cuenta que dichas plataformas no van a estar una junto a la otra; éstas van a estar en promedio a 400 metros de distancia entre ellas, lo cual implica el desaparecimiento, maltrato y/o desplazamiento de la flora y fauna, propia del área de reserva, en mucho más de 1.7 hectáreas.

Para el mes de diciembre del 2008, la Procuraduría General de la Nación solicitó al Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, negar el permiso solicitado por la empresa AGA con fines de exploración de un total de 515.75 hectáreas de Reserva Forestal (2), por considerar que iría en contra de las normas constitucionales y legales de protección y defensa de los recursos naturales, y de los derechos colectivos; todo esto, en el marco del proyecto minero llamado La Colosa, en el Municipio de Cajamarca, Tolima. Exploración que busca, entre otros minerales: Cobre, Molibdeno, Oro, Plata, Platino y Zinc. La pretendida zona de exploración abarca las veredas La Luisa, La Paloma y El Diamante, en el Municipio de Cajamarca y más específicamente en las microcuencas de las quebradas La Colosa y La Arenosa, componentes de la quebrada La Guala, subcuenca del río Bermellón, cuenca del río Coello, aguas de las que dependen distintos productos alimenticios que se producen en el lugar, tales como arroz, arracacha, café, fríjol, arveja, maíz y frutas como tomate de árbol, curaba, granadilla, mora, uchuva, breva y naranja, entre otros productos alimenticios que se compran en todo el país. Por ello, a Cajamarca la llaman “la despensa alimenticia de Colombia”.

El área de 515.75 hectáreas, que esta empresa pretende explotar, se encuentra entre los 2600 y 3400 m.s.n.m. Allí encontramos gran variedad de animales, entre otros: armadillos, osos perezosos, ardillas, guaguas, zorros, cusumbos, aves, (un total de 134 individuos representados en 15 familias, 29 géneros y 31 especies), anfibios (representados en 27 especies, 15 géneros y ocho familias) y 3 especies distintas de reptiles.

El proyecto minero conlleva no sólo la exploración de minerales, sino también el levantamiento de la veda nacional de las especies Quercus humboldtii (roble), Ceroxylon quindiense (palma de cera), familia Cyatheaceae (la palma boba o Palma de helecho); así como musgos, líquenes, lamas, parásitas, quiches y orquídeas, lama, capote, broza y demás especies y productos herbáceos o leñosos como arbolitos, cortezas y ramajes que constituyen parte del hábitat de tales especies.(3)

La población en los territorios que afectan directamente el proyecto minero (Veredas La Luisa, La Paloma y El Diamante) para el año 2005 se encontraba en 574 personas. Las mismas y hasta menos de las que posiblemente serán desplazadas de su hábitat, profesiones, cultura y actividades económicas con el inicio de la fase de explotación.

El Representante Legal de AGA, con oficio Radicado en el Ministerio de Medio Ambiente y Vivienda con el No. 4120-E1-20644 del febrero 25 de 2008 –tan solo cuatro días después de que la autoridad local ambiental ordenara la suspensión de los trabajos ilegales que venían desarrollando en la zona-, solicitó la sustracción de la área de Reserva Forestal Central en un total de 515,75 hectáreas ubicadas en Cajamarca, a pesar de que para ese entonces, por cuenta propia y en complicidad de las autoridades ambientales (Cortolima y el Ministerio de Ambiente), ya habían iniciado los trabajos de exploración.

La anterior afirmación la hacemos teniendo presente no sólo la misma Resolución del Ministerio de Ambiente, sino también, un artículo de la revista ambiental Catorce 6, de su edición número 11, abril-mayo de 2009, de la página 14 titulado “Minería de oro ¿un panorama opaco?”. (No podríamos continuar sin mencionar que dicha revista es financiada, entre otras empresas, por la misma AngloGold Ashanti S.A. y Bancolombia).

En dicho artículo, se informa que al momento de la suspensión (21 de febrero de 2008) AGA ya había realizado la prospección geológica de la zona, tomando muestras del suelo y del agua, y llevaba casi un año de exploración, haciendo un total de 74 perforaciones.(4)

La misma ex directora de la Corporación Autónoma Regional (CAR), Gloria Lucía Álvarez, hoy asesora ambiental de AGA, afirmó: “la empresa tenía perfectamente claro que estaba operando dentro de una reserva forestal. Pero es que en este caso específico, el Ministerio ya se había pronunciado. Había dicho que la etapa de exploración era compatible con la reserva y que no había que hacer sustracciones”.(5)

Hasta el momento y sin autorización, la empresa AGA ha realizado tres de las cuatro fases del proceso exploratorio (6); en la tercera, según el mismo Ministerio de Minas se han intervenido “6840 m2, más los accesos, correspondientes a 57 perforaciones de tipo multipozo, en su mayoría. En la fase cuatro se estima que se instalarán para perforación 170 plataformas, lo cual implica una intervención total de 17.000 m2, más los accesos nuevos”.(7) Es decir, que en el área de Reserva Forestal, sin autorización, ni plan de manejo ambiental o de recuperación del área, se sustrajo ilegalmente para una actividad minera 1.7 Has., hasta el momento sin reclamos o investigaciones por parte de los organismos de control a las autoridades responsables del cuidado de nuestras zonas de reserva ambiental y forestal.

Sin embargo, la Doctora Bertha Cruz Forero, Directora de Ecosistemas del Ministerio de Ambiente emite la resolución 814/09, y premiando a la transnacional AGA (legalizando lo ilegal), autoriza la sustracción de 6.39 hectáreas de reserva forestal con fines de exploración; resolución en la cual determina como impactos severos (5.1. Evaluación de Impactos): “el cambio de las características del suelo, cambio del paisaje, la alteración de la cobertura vegetal, de la biodiversidad y de la dinámica ecosistémica; la modificación de los hábitat naturales, el desplazamiento de la fauna, de la dinámica de sus poblaciones y comunidades y la alteración de la biodiversidad; socialmente, la generación de expectativas, la migración de la población y la modificación de la ocupación laboral”. Durante las etapas de adecuación y construcción “la emisión de partículas, la alteración de la calidad del agua, aporte de sedimentos a las corrientes superficiales, activación de los procesos erosivos, generación de procesos de inestabilidad y alteración del patrimonio arqueológico”. Y durante la etapa de perforación “la generación de expectativas y demanda de servicios públicos y sociales urbanos. Durante la etapa de desmantelamiento, la migración de población”.

La misma resolución del Ministerio de Ambiente, plantea que en “relación con los impactos ambientales durante esta etapa son puntuales y temporales, están relacionados con: - La alteración de la calidad físico química y biológica del recurso hídrico originados por el aporte de sedimentos, material orgánico, zonas de depósito de material, aguas residuales o por derrames de combustibles; - Remoción y pérdida del suelo; - Procesos erosivos, generación de estériles y escombros, hundimiento, fenómenos de remoción en masa, modificación del paisaje; - Pérdida de cobertura vegetal y capa superficial del suelo en terrenos con relieve pronunciado generando desestabilización de pendientes; - Afectación de la fauna por pérdida de ecosistemas, generación de ruido; - Afectación del patrimonio cultural; - Es un cambio escénico del paisaje natural y cultural, ocasionado por la infraestructura del proyecto”.

A pesar de que el proyecto minero se encuentra en terrenos de Reserva Forestal de acuerdo con la ley 2ª de 1959, resulta desconcertante e indignante, que el Ministerio considere que “Si los resultados de la exploración determinan que es viable pasar a la etapa de explotación, se deberá iniciar el trámite de sustracción definitiva de la reserva forestal y de Licencia Ambiental”(8) , lo cual es muestra de la voluntad del gobierno colombiano de acabar con la reserva forestal y su diversidad, a cambio de finitas e irrisorias regalías, sin tener en cuenta los grave impactos ambientales y socio-económicos arriba descritos.

Mal presagio. ¿Para qué permitir la exploración en 6.39 Has., si al fin y al cabo esta zona está protegida? El Ministerio orgullosa y “sabiamente” en su resolución, le plantea a la empresa transnacional realizar la fase IV de exploración, en la cual “solo se podrán adelantar en áreas de pastos y rastrojos”, como si éstos le sobraran a la tierra o no tuvieran alguna función dentro del ecosistema.(9)

El actual Ministro de Ambiente, según la Revista Semana del pasado 04 de junio afirmó que “su gabinete no ha aprobado ni aprobaría un proyecto que genere tal impacto ambiental… tan solo se aprobó la exploración que tiene un impacto mínimo en el medio ambiente”.(10) Lo extraño es que si no se aprobará dicho proyecto, ¿para que causar ese daño “reversible” a los ecosistemas forestales con la sustracción de las 6.39 Has y de paso desgastar a todas las autoridades en esta discusión? ¿No hubiera bastado acaso con la suspensión definitiva de las actividades exploratorias y la debida reparación por los daños ambientales causados por la transnacional AGA, tal y como lo recomendó la Procuraduría General de la Nación? ¿Para qué hacer revegetalizaciones y restauraciones hídricas en las áreas afectadas por la exploración durante por lo menos tres años, si al fin de cuentas, según el ministro, un proyecto minero en este lugar nunca se dará?

De nuevo las organizaciones preocupadas por el cuidado del ambiente y el desarrollo sustentable, tenemos que abrir la discusión frente a las autoridades, entre otras cosas, sobre la interpretación de la ley, desde nuestro punto de vista, siempre favorable a los intereses del capital privado y no de los ciudadanos, y alrededor de quién tiene la competencia para reglamentar el uso y funcionamiento de las zonas de reserva ¿el Ministerio de Ambiente con base en el numeral 18 del artículo 5 de la ley 99 de 1993 o son los instrumentos de planificación definidos en los PONCA y los EOT?

Finalmente, debo señalar que en su momento y como consecuencia de la suspensión de la actividad exploratoria por parte de Cortolima, el Presidente de AGA Colombia, Rafael Herz afirmó que “La empresa siente una doble injusticia”, pues según él, ellos iniciaron su programa de exploración en el 2003 “en un momento en el que otras empresas no estaban dispuestas a apostarle a Colombia por temas de seguridad”(11). Quizás el señor Herz espere una carta de agradecimiento del movimiento ambientalista colombiano, antes de que el Presidente Uribe le dé alguna condecoración, gracias a su buena voluntad de iniciar inversiones en un país con tantas “incertidumbres para el capital privado” y haber arriesgado sin mayores cálculos: US$140 millones.

Para que no crea que tenemos algo contra este tipo de acciones violadoras de los derechos colectivos y ambientales de nuestro país, le decimos señor Herz: GRACIAS.

Ahora, ¿Será que la Doctora Álvarez, luego de haber sido la directora de una de las instituciones ambientales del país, no tenía idea de que se tenía que solicitar la licencia para realizar la exploración? En todo caso estará por verse si en el marco de una investigación disciplinaria al ex-ministro del Medio Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, el ecológico Juan Lozano, continuará afirmando lo mismo. Esperamos que así lo sea. En cualquier caso, nos gustaría ver el pronunciamiento que según la asesora ambiental de AGA y ex directora de la CAR, doctora Álvarez, realizó el Ministerio de Ambiente.

Y ¿qué va a pasar con los daños ambientales causados por las 74 perforaciones correspondientes a las etapas I, II y III de exploraciones (ilegal) realizadas por la AngloGold Ashanti S.A.? Esperamos tener respuestas pronto por parte de los señores y señoras de Cortolima y del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial.

Notas: (1) A mediados de agosto de 2003, fueron detenidos de manera arbitraria 59 campesinos y dejados semanas después en libertad. El 2 de noviembre fueron asesinados cinco miembros de la comunidad, entre ellos dos dirigentes sindicales y un defensor de derechos humanos; seguidamente, se produjeron desapariciones forzadas: los cuerpos de Marco Antonio Rodríguez Moreno de 63 años, Germán Bernal Vaquero de 55, Ricardo Espejo de 30 y José Céspedes de 30, fueron encontrados descuartizados en una fosa común. El 10 de abril de 2004 fueron asesinadas otras cinco personas, entre ellas un bebé de seis meses, a manos de las Fuerzas Militares pertenecientes a la VI Brigada. Los dictámenes del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses establecieron que una de las víctimas murió por disparo de arma de fuego realizado a menos de 60 centímetros. El Ejército y la Policía coparon y controlaron totalmente la región mediante la “Operación Pijao”. En: http://www.desdeabajo.info/index.php/ediciones/153-edicion-130/792-ahora-si-entiendo-por-que%E2%80%A6-oro-en-cajamarca-(tolima).html consultada el 05 de junio de 2009. (2) Para el Código Nacional de Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente, Decreto 2811 de 1974, Capítulo I DE LAS ÁREAS DE RESERVA FORESTAL, las zonas de Reserva Forestal son: Artículo 206: “Se denomina área de reserva forestal la zona de propiedad pública o privada reservada para destinarla exclusivamente al establecimiento o mantenimiento y utilización racional de áreas forestales productoras, protectoras o productoras - protectoras. Y más adelante, el artículo 208 establece “La licencia –para actividades económicas dentro de una zona de reserva forestal- sólo se otorgará cuando se haya comprobado que la ejecución de las obras y el ejercicio de las actividades no atenta (sic) contra la conservación de recursos naturales renovables del área”. (3) Resolución 0814 del 04 de mayo de 2009. Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. (4) Revista ambiental Catorce 6 Numero 11 abril-mayo de 2009. Minería de oro ¿un panorama opaco? Bogotá, Colombia. Página 15. (5) Ídem. (6) Prospección geológica a nivel regional; prospección geológica superficial a nivel detallado; realización de perforaciones para la toma de muestras a diferentes profundidades con una separación de 100 m. en las áreas de mayor interés y con separaciones de 200 a 400 metros entre pozo y pozo en áreas de menor interés; y la realización de perforaciones distanciadas cada 50 metros, para la obtención de muestras que se emplean en pruebas piloto de tipo metalúrgico. (7) Resolución 0814 del 04 de mayo de 2009. Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. (8) Resolución 0814 del 04 de mayo de 2009. Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. "9. Consideraciones". Página 25. (9) Los pastos y rastrojos poseen gran importancia pues tienen funciones de aireación y fertilización del suelo y el porte de bacterias necesarias para la asimilación de minerales por las plantas. Es decir, son un recurso fundamental para la fertilidad del suelo, lo que a su vez, evita la erosión. Otros estudios demuestran que hasta el 60% de los nutrientes absorbidos por las plantas quedan en la biomasa de rastrojos. (10) Revista Semana 04 de Junio de 2009. En: http://www.semana.com/noticias-medio-ambiente/debate-efectos-mina-oro-tolima/124727.aspx (11) Revista ambiental Catorce 6. Op. Cit. Página 15

sábado, 1 de agosto de 2009

Oro y Plomo


INVESTIGACIÓN
En la zona de influencia de la Serranía de San Lucas vino la gran minería, se reforzó el Ejército, y en lugar de tranquilidad, hubo mayor tensión. Las sospechosas muertes de dos líderes así lo demuestran. Investigación especial de Semana.com. Martes 28 Julio 2009


Si hay un lugar de Colombia donde se han puesto a prueba los dos pilares del gobierno Uribe, confianza inversionista y seguridad democrática, ha sido en la agreste y rica región entre el nordeste antioqueño y el sur de Bolívar, cuyo corazón es la Serranía de San Lucas.

Desde 2003 allí llegaron grandes y pequeñas empresas mineras en una versión contemporánea de la fiebre de oro. La gigante multinacional Anglo Gold Ashanti, con el estudio más completo jamás realizado sobre posibles depósitos de oro y otros metales en todo el país, vio la promesa en esta región y para 2004 había reservado un poco más de un millón de hectáreas en títulos mineros. Le siguieron San Lucas Gold y Uragoldcorp. También las nacionales, Promoción de Proyectos Mineros, Mineros de Antioquia y Mineros S.A. (ver cuadro).

No era terreno fácil para desarrollar un proyecto minero, sin vías de acceso, sin mayor presencia estatal, deterioro ambiental, cultivos ilegales y cocinas de coca, y con un largo y cruento dominio de grupos armados, primero del ELN, luego de las Farc y desde comienzo de los noventa, de los paramilitares. En medio de esas aguas turbulentas, los mineros artesanales y sus familias han sobrevivido con lo del día, barequeando duro al rayo del sol, en tierras sin títulos.

Era de esperarse que tras las multinacionales, llegarían los hombres armados como moscas a la miel. Dijo la Defensoría en 2006 que las Farc querían “restringir la explotación industrial de las minas auríferas”, pero más probable es que buscaran una tajada del negocio en expansión.

Precisamente para ayudarles a los nuevos inversionistas, y más a los extranjeros, a medírsele a zonas como ésta, el gobierno promete la seguridad democrática. Se reforzó la presencia militar en la Serranía y sus alrededores. E incluso algunas mineras grandes firmaron convenios especiales de protección con las Fuerzas Armadas, aunque oficialmente el Ejército lo negó cuando Semana.com se lo preguntó (ver respuesta del general Ricardo Vargas, comandante de la Quinta Brigada).

Los convenios son secretos pero según pudo establecer Semana consisten en que el Ejército se compromete a garantizar la seguridad de las actividades de las empresas, y éstas, le pagan una suma anual. Para evitar desvíos de los que sucedieron con los paramilitares, estos pactos de protección se cuidan de dejar por escrito que los dineros que se aporten a los militares no se pueden usar para labores ofensivas, ni para comprar armas o municiones.

Los mineros artesanales

Mientras las grandes mineras alistaban su desembarco en la zona, el Ministerio de Minas les dio a los mineros tradicionales un plazo muy corto para legalizar sus títulos, hasta el 31 de diciembre de 2004. Si no lo lograban, las recién llegadas podrían reclamarlos para ellos. Asustados porque temían que con las nuevas reglas de juego se quedarían sin minas y sin pan, y sospechando con sabiduría, que también implicaría una mayor puja violenta por el oro, los mineros comenzaron a reunirse. En San Lucas, Santa Rosa sur y otros pueblos, la Federación Agrominera del Sur de Bolívar (Fedeagromisbol) convocó a la gente; en Remedios, Antioquia el llamado lo hizo la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra, sólo para citar dos ejemplos.

Algunos militares en terreno –y como suele suceder en el círculo vicioso de desconfianza del largo conflicto colombiano – creyeron que si los pequeños mineros rechazaban a los nuevos inversionistas era porque eran guerrilleros. Y se pusieron en la tarea de vigilarlos. Hasta ahí cumplían con su deber, quizás buscando al enemigo en el lugar equivocado, pero debían cerciorarse, pues no se puede desconocer que estas guerras irregulares no todo es como aparece.

Sin embargo, es probable que los militares hayan ido más allá de lo que la ley permite, pues entre fines de 2006 y comienzos de 2007, dos líderes mineros, Alejandro Uribe y Carlos Mario García, murieron con balas de soldados en circunstancias muy sospechosas.

Fusilado y sin registro

Alejandro Uribe, de 29 años, era el noveno de diez hijos y padre de dos niños. Dedicaba sus días a la minería, a su trabajo en la Junta de Acción Comunal de la vereda Mina Gallo (Municipio de Morales), donde vivía, y participaba activamente en Fedeagromisbol.

Era uno de los que más se oponía a la llegada de las compañías mineras. Consideraba que las grandes empresas estaban llegando sin consultarles a ellos, los mineros, que se habían hecho a esas tierras con generaciones de arduo trabajo.

El 19 de septiembre de 2006, él y su amigo Emiliano García, fiscal de Fedeagromisbol, salieron a las 9 de la mañana desde su vereda hacia otra llamada Las Culebras, pensado regresar el mismo día. Pero Alejandro no volvió. Sus vecinos, preocupados, salieron a buscarlo y en el camino, otros campesinos les dijeron que habían visto pasar su cuerpo sin vida colgando como saco en una mula conducida por soldados.

Oficialmente el comandante del Batallón Nueva Granada, dijo que Uribe era un guerrillero caído en combate; que había liderado una estrategia de las Farc y el ELN para organizar a los campesinos en contra el Estado. El informe oficial a la Fiscalía decía que le habían encontrado un fusil AK 47, una granada de mano, 54 cartuchos, 5 proveedores para fusil, un chaleco negro, documentos, un casete pequeño y otro grande marca Sony. (Vea el reporte).

“Para el mes de marzo de 2006, Alejandro Uribe (alias Andrés) participó en una ‘reunión de área’, allí dirigió a los asistentes a impedir la entrada de las multinacionales AngloGold Ashanti y Kedahda S.A”, según reza textualmente en otro documento elaborado por los militares.

Como las versiones de la comunidad y del Batallón Nueva Granada sobre Uribe y las circunstancias de su muerte eran tan contradictorias, Semana.com pidió información oficial del caso al Ejército. Después de un fallo de tutela de la Corte Suprema de Justicia por el derecho al acceso a la información que favoreció a Semana.com, el Ejército respondió a las preguntas de la revista sobre éste y otros casos de muertes sospechosas en la región. (Ver resumen del caso en que la Corte Suprema avaló el acceso a la información del Ejército).

La gran sorpresa fue que la Dirección de Operaciones del Ejército no tenía ningún dato sobre Alejandro Uribe. Ni su muerte ni la operación en la que ocurrió fueron reportadas ante los superiores como es obligación hacerlo. (Ver respuesta del general Matamoros).

Según le dijeron a Semana.com fuentes cercanas al caso, el dictamen de Medicina Legal de Alejandro Uribe decía que su cuerpo tenía tatuajes por dos disparos, uno por la espalda, lo que indica que se hicieron a menos de 50 centímetros de distancia. Es decir, fue fusilado.

Hasta ahora, el proceso por esta muerte se encuentra en investigación preliminar. La Fiscalía aún no ha ordenado capturar ni incluir a ningún militar en el caso.

Después de que se conociera la muerte de Uribe, cerca de 1.300 personas, lideradas por el presidente de Fedeagromisbol, Teófilo Acuña, se movilizaron hacia el casco urbano de Santa Rosa Sur para protestar porque estaban convencidos de que éste no era guerrillero. Incluso, la Iglesia Católica expresó su preocupación con lo ocurrido.

La gestión de Acuña para movilizar a la gente aparece mencionada en un informe de inteligencia militar como uno de los indicios que llevaban a pensar que él era guerrillero. Entre su supuesto actuar delictivo, citan también una reunión que realizó en la vereda Las Culebras, del municipio de Río Viejo (Sur de Bolívar).

Allí, le dijo a la gente que “de ninguna manera se podía permitir que fuera a entrar una multinacional en el Sur de Bolívar, como lo había hecho la Sociedad Kedahda (la filial original de la AngloGold en Colombia) en el corregimiento de Buena Seña, del mismo municipio, ni mucho menos que fueran a explotar el oro de las minas de San Lucas”. Por eso, dice el informe militar, está realizando “reuniones de proselitismo político en pro del ELN, aprovechándose de la inocencia del campesino”. (Lea el informe)

Semana.com le preguntó a Acuña sobre dicho encuentro y el porqué de su actitud contra la minera. Él confirmó que había dicho eso en la reunión porque temía que con la llegada de la multinacional se quedaran sin sustento cerca de 35 mil personas que viven de la minería en la zona.

Con base en aquel informe inteligencia militar, Acuña fue detenido el 26 de abril de 2007 acusado de rebelión por un fiscal de Simití (Bolívar), pero como no hubo pruebas suficientes, quedó libre. Sin embargo, tuvo que salir de la región amenazado y hoy recibe protección del mismo Estado. (Ver informe de la ONG Human Rights First).El pasado 2 de marzo otros tres integrantes de la junta de Fedeagomisbol fueron arrestados.

En las aguas turbias donde han sucedido estos acontecimientos, seguramente es difícil para las autoridades trazar líneas tajantes entre población civil y guerrilla. Sin embargo, por los hechos graves aquí descritos, un muerto fuera de combate y procesos judiciales que se caen a la primera revisión seria, cabe preguntarse si los militares no han confundido la protesta social legítima con subversión armada. Y más paradójico aún, si con estos actos irregulares, en lugar de contribuir a la seguridad de la zona y de las empresas están socavándola.

La otra pregunta obligada es si tuvieron que ver las compañías en estos actos irregulares del Ejército. Es muy difícil decirlo. La más grande, la AngloGold, y el blanco de las críticas de Fedeagromisbol, lo niega rotundamente. La trayectoria de la Anglo en el mundo no es impecable, pues fue cuestionada en el Congo por haber financiado en 2003 al grupo ilegal Frente Nacionalista e Integracionista (FNI) para poder explotar la mina Mongbwalu.

Sin embargo, en septiembre de 2007, esta compañía minera suscribió, ante el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Colombia, un pacto global de responsabilidad social por el cual se comprometieron a tener buenas prácticas en derechos humanos, trabajo, medio ambiente y anticorrupción.

Además, según explicaron voceros de la empresa a Semana, la minera devolvió el 92 por ciento de las áreas que había pedido originalmente. Y hoy tiene solicitadas 102 mil hectáreas, de las cuales tiene ya concesionadas y firmadas 36 áreas que ocupan 64 mil hectáreas.

La Anglo ha desarrollado cuatro proyectos de exploración en el Sur de Bolivar, en Barranco de Loba, San Martín de Loba, en Buena Seña y Río Viejo y en todos, para hacer los muestreos de suelo y roca o perforar, se concertó con la comunidad con la cual se hicieron talleres y en Buena Seña se hizo una aula escolar. Los voceros aclararon que ninguno de estos proyectos está abierto en este momento porque la empresa tiene otras prioridades de exploración en el país.

La AngloGold no perseveró directamente en las explotaciones del Sur de Bolívar porque se cree que las reservas de oro allí econtradas no son superiores a las cinco millones de onzas troy, que son los proyectos que esta empresa suele acometer directamente. Aunque explicaron que sí seguirán en tareas de exploración y explotación en sociedad con las compañías B-2 Gold y Mineros de Antioquia. Sobre las minas de la Fedeagromisbol, la AngloGold explicó que nunca tuvo interés en sus terrenos (como en efecto lo demuestran los mapas de Ingeominas que consultó Semana) y que, por el contrario, intentaron asesorarlos en la legalización y que, pese a que en las reuniones se mostraban interesados, afuera los seguían criticando duramente.

Fedeagromisbol sin embargo, no persistió en su resistencia para preservar la explotación artesanal de las minas de la que hablaban en sus proclamas; que no querían allí mineras grandes porque estas explotarían en unos pocos años las minas que a ellos, a pequeña escala, les darían sustento por una o dos generaciones . Pero apenas consiguieron los derechos legales sobre sus minas, los vendieron a la San Lucas Gold Corporation, una empresa minera estadounidense, por 500 millones de pesos de inversión inicial que deberán destinarse a inversión social y 250 millones de pesos semestralmente durante seis periodos para el fortalecimiento de esa Federación. Además, la compañía debe contratar para sus actividades a personal de la región.

El caso García

Unos meses después de la muerte de Uribe, de lado antioqueño de las estribaciones de la Serranía de San Lucas, en Remedios, hubo otra muerte sospechosa. La de Carlos Mario García, a quien reconocían como un joven de 22 años, servicial con su comunidad e integrante de la Junta de Acción Comunal de la vereda Ojos Claros y del grupo juvenil de la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra (Acvc).

El trabajo de la Acvc en defensa de los derechos humanos fue reconocido por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que les otorgó medidas cautelares en 1999 y 2000 a sus miembros amenazados. Esta organización también se opuso a las mineras. El domingo 25 de marzo de 2007, García salió con un amigo a hacerle el favor al vecino de llevarle una madera por el río Altamar.

El lunes, la emisora Colombia Estéreo pasó la noticia de que el Batallón Calibío del Ejército había dado de baja en combate al guerrillero Carlos Mario García. El coronel Jorge Alberto Segura presentó el cadáver envuelto en una bolsa negra y dijo que García había muerto durante la ‘Operación Atenea’ y que sus hombres se habían incautado de un fusil AK-47, un proveedor y municiones. Supuestamente, en este operativo se desmanteló una sastrería de las Farc.

La gente de Remedios que conocía al joven García no creyó la versión oficial. Y menos cuando en esa zona los mineros habían reportado hasta ese momento otras seis muertes más en circunstancias extrañas. Una multitud de 350 campesinos marcharon hasta donde los militares a reclamar el cadáver del muchacho y luego se fueron a un campamento en la vereda Puerto Nuevo Ité, creado para albergar refugiados en peligro.

Otro medio centenar de campesinos entre adultos, niños, ancianos y mujeres viajaron a Bogotá en abril de 2007 para denunciar ante las autoridades su situación.

Juan*, el joven menor de 18 años que acompañaba a Carlos Mario aquella mañana de domingo, relató ante la Procuraduría lo que les sucedió después de que salieron a llevar la madera:“Íbamos en una balsa por el río Altamar cuando unos militares nos dijeron que los pasáramos al otro lado de la orilla. En los camuflados tenían insignias del Batallón Calibío. Les hicimos el favor. Ahí, nos dijeron que teníamos que ir donde el teniente porque nos iba a hacer unas preguntas. Nos dejaron esperando como media hora, entonces Carlos Mario y yo les dijimos que nos teníamos que ir porque nos iba a coger la tarde…nos llevaron a las malas hasta un sitio llamado Rancho Tembleque. Llegaron otros siete soldados y sólo me llevaron a mí y dejaron a Carlos Mario. Me pararon en una loma y un soldado me encañonó y otro le dijo que esperara un momento y bajó el fusil. Yo me tiré a una cañada y salí corriendo. Entonces los militares me hicieron varios disparos y me persiguieron, pero alcancé a volarme”. (Lea la declaración)

En la misma petición que hizo al Ejército por el caso de Alejandro Uribe, Semana pidió información sobre el de este joven de Remedios. El general Gustavo Matamoros, por entonces Jefe de Operaciones del Ejército, remitió una carta con los datos del caso, pero en lugar de esclarecer los hechos, ésta presentaba nuevas inconsistencias.

Según este informe oficial, Carlos Mario García era un guerrillero muerto en combate y desde antes, fuentes de inteligencia lo habían identificado como tal y lo habían visto portando un fusil AK-47.

Sin embargo, después de su supuesta muerte en combate, el informe asegura que García portaba “un fusil K-Orinco y un bolso que después del levantamiento del cadáver la Fiscalía encontró que se trataba de tres proveedores”. Semana.com consultó a un conocedor de tipos de armas y éste aclaró que debe haber un error porque no existen fusiles K-Orinco. Se puede tratar, sin embargo, de un fusil Norinco, que es una copia china de los fusiles estadounidenses R-15. Y además explicó que el fusil Norinco nada tiene que ver con un AK-47 que según inteligencia era el arma que le habían visto.

Para colmo de incoherencias, al final del reporte, el Comando del Ejército aseguró que “el material incautado fue una pistola y una granada de fragmentación”, sin informar qué pasó con el fusil ni con los proveedores que supuestamente portaba cuando cayó. Tampoco informan sobre ninguna sastrería desmantelada en esa acción militar. (Lea la respuesta del Ejército). Además, los militares aseguraron que “los testigos afirman que alias ‘Flash’ (como identifican a Carlos Mario) se dedicaba a realizar trabajos extorsivos consistentes en cobros de dinero a ganaderos y mineros de la región”, una versión negada radicalmente por los cientos de personas que se movilizaron cuando lo mataron. (ver video)

Un año y siete meses después de ocurridos estos hechos, en octubre de 2008, cuando estalló el escándalo de los falsos positivos, el presidente Álvaro Uribe destituyó a los comandantes de este Batallón Calibío por haberse comprobado en una investigación interna que éste era muy poco riguroso en sustentar las operaciones con los respectivos planes de batalla y que era alto el riesgo de que algunos de sus miembros hubieran realizado ejecuciones extrajudiciales de civiles.

Semana.com consultó por los procesos de los destituidos de este batallón y la Fiscalía informó que “ninguno de los militares citados aparecen en el banco de datos de la Unidad de Derechos Humanos, en la que se encuentran procesados tanto por el viejo sistema penal como por el nuevo en lo ateniente a ejecuciones extrajudiciales o ‘falsos positivos’”. O sea, los destituyeron, pero no los están investigando.

La persecución a los miembros de la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra (Acvc) no se detuvo con la muerte de García. Entre fines de 2007 y comienzos de 2008 toda la junta directiva de esta entidad fue detenida bajo los cargos de rebelión. Hoy todos, menos uno de ellos, fueron liberados pues las pruebas contra ellos eran frágiles.

A juzgar por los hechos aquí descritos, hay suficientes dudas de que ni Alejandro Uribe, de Morales, ni Carlos Mario García, de Remedios, reportados como muertos en combate, eran realmente guerrilleros, como para que las autoridades emprendan una investigación a fondo. Y también, que es muy probable que hayan sido víctimas de ejecuciones extrajudiciales por cuenta de unos militares que, con o sin la complicidad de empresas mineras, creyeron equivocadamente que garantizarles la seguridad era acallar a plomo todo debate público sobre su entrada a esta olvidada región.

Es un perfecto retrato en pequeño de los riesgos que tiene la filosofía oficial de pensar que la confianza inversionista se construye con una seguridad sólo basada en ofensiva militar. Y con frecuencia sucede como en esta región, que el oro prometido se vuelve plomo

martes, 21 de julio de 2009

Colombia, amenazada gravemente


NUEVO DÍA. 21 DE JULIO DE 2009

En Colombia, el presidente Uribe se ha abierto a todos los megaproyectos que quieran entrar como un camión en una chatarrería. Los efectos que están produciendo estas políticas neoliberales y genocidas sobre la población de Colombia y especialmente sobre las comunidades indígenas y campesinas son tremendos en el ámbito social y ambiental.

Son como un huracán de monstruos, que arrasan y crean desplazamientos y violencia por allá donde se anuncia un megaproyecto de los que se anuncia cada semana en Colombia.
Los principales megaproyectos son:

Mina La Colosa
En el departamento del Tolima, en la ciudad de Cajamarca se está explorando lo que ya se dice será la mayor mina de oro del mundo. La multinacional Anglogold, esta detrás de este megaproyecto, aunque también hay inversiones de dinero de gran Bretaña y Estados Unidos. Anglogold está financiando las fiestas de los pueblos de alrededor, los equipos de fútbol, pintando burlescamente algunas escuelitas que están en condiciones penosas, haciendo actos y conciertos para vender las bondades que esa mina de oro dejara a las poblaciones de Tolima y Colombia.
Desde un inicio la exploraciones que esta haciendo Anglogold están llena de irregularidades y violaciones a las leyes colombianas. Esta multinacional es conocida por arrasar por donde pasa, por sus violaciones de derechos humanos en África y en muchas partes del mundo, por financiar a paramilitares que despejan las zonas y atemorizan a la población residente de la zonas, por contaminar gravemente a la naturaleza provocando malformaciones en los nacimientos y el traslado de la contaminación a las producciones agrícolas y a por tanto a los seres humanos.

Urrá II
Otro megaproyecto a destacar es el de la represa llamada Urrá II, en Córdoba, que afecta sobretodo a comunidades indígenas emberas. Ya se implantó hace tiempo la bestial represa Urrá I, con cantidad de violaciones de derechos humanos y medioambientales que trajeron mucho sufrimiento y muchas promesas incumplidas a estas comunidades emberas. Los emberas esta vez están haciendo una oposición aun más dura si cabe a la implantación de la represa Urrá II. Apenas hace unos 10 días un líder embera, hermano de toda la gente de conciencia fue asesinado cuando venia de reuniones con sus compañeros de resistencia.

Por Paulette Soler.
Corresponsal catalán quien nos prestó sus apuntes antes de publicarlos

Falsos Patriotismos Ambientales


NUEVO DÍA. 21 DE JULIO DE 2009

Y no puede ser coincidencia, esta euforia de amor patrio esta impregnada con la imposición de bases militares, con licencias para minerías de cielo abierto, políticas de regalar parques naturales, de concesiones a todas las solicitudes para extraer carbón, a la privatización de la energía hídrica, ventas de tierras de nuestro país pobre a los países ricos, enjuiciamiento a los mejores periodistas para coartar el derecho a la critica y a la libre expresión...

y la mas reciente moda de asesinatos: matar hipopótamos... así estamos rediseñando nuestro perfil ambiental con festejos a la independencia.
Es que este 20 de julio más parece un lavadero culpas y responsabilidades, de entregas, que una conmemoración de la independencia: antes festejábamos el triunfo de los nativos sobre los bárbaros españoles, quienes salieron corriendo y ahora regresan disfrazados de "megaempresas y megaproyectos con nombres taquilleros, como Repsol, Endesa, BBVA, Exxon, Unión Fenosa, que han venido con reyecitos a bordo para reorganizar la nueva colonización, que solo pretende el aumento de los beneficios, que crecen cada año, aun en tiempos de crisis mundial".
No estamos conmemorando independencias, estamos abriendo las puertas a nuevas entregas.
Si el general Hermógenes Maza despertara comprobaría que su premonición se esta cumpliendo... antes de morir exclamo... "ahí les dejo su mundo de mierda".

Por GONZALO PALOMINO ORTIZ
Observatorio Ambiental Universidad del Tolima

lunes, 20 de julio de 2009

¿Dónde está la cabeza de 'Pepe'?

EL TIEMPO. 18 DE JULIO DE 2009

Hay quizás algo más que estupidez burocrática en la muerte de 'Pepe', el hipopótamo fusilado con licencia del Ministro de Ambiente por cazadores expertos y balas de 375 milímetros. Informes de la reportera de EL TIEMPO Diana María Pachón y pistas recogidas por esta columna indican que intereses ocultos pudieron remover las aguas hasta lograr que, por ligereza o irresponsabilidad, se impartiera la orden de disparar contra el animal.

La revista Donjuán denuncia que narcos o paramilitares de Medellín aspiraban a decorar la sala de su casa con piezas de 'Pepe' y ofrecían 3 millones de pesos a los campesinos de Yondó (Antioquia) por cada cabeza de hipopótamo. Los campesinos no consiguieron la recompensa porque unos les tenían cariño a las curiosas bestias y los demás sabían que no bastan machete y escopeta de fisto para matar a un hipopótamo.

El plan inicial consistía en atrapar a 'Pepe', su cónyuge (hoy viuda) y su hijo, que huyeron hace dos años de la Hacienda Nápoles y llegaron al caño San Juan, en el río Bartola, tras recorrer más de 150 kilómetros por entre ríos y charcas. Estaba lista, incluso, una gran jaula para albergar a los ejemplares capturados. Mucha gente sabía dónde paraban desde hacía meses los tres hipopótamos, supuestamente "muy agresivos", pero que en 28 años no han atacado a nadie: ni ellos ni sus 24 parientes que dormitan en las lagunas de Puerto Triunfo. De repente, el 9 de junio, el Ministerio y Corfiantioquia ordenan la muerte de 'Pepe'. Sospechosamente, luego de perpetrarla, tienden sobre ella un tupido secreto, que desveló a la prensa un mes más tarde una fuente indignada.

Si tuviéramos Procurador, habría que pedir una investigación para saber por qué se decide de pronto matar al animal, por qué no optan por sedarlo, por qué se abandona el plan de la jaula y dónde está en este momento la cabeza de 'Pepe', que es propiedad pública y debería colgar eternamente a modo de cilicio en el despacho del Ministro de Ambiente.

Como no hay mal que por bien no venga -sobre todo si uno se empeña en que así sea-, el caso de 'Pepe' debe marcar una nueva etapa en la lucha de los colombianos por la protección de la naturaleza. Miles de animales condenados a la extinción o el abuso necesitan nuestra ayuda. Para empezar, la familia de 'Pepe', cuya pena de muerte solo ha sido suspendida temporalmente. También los ejemplares de 'Nápoles', que ya son una variedad del africano aclimatada en tierras de la América tropical y -quién quita- mucho más pacífica: el Hippopotamis amphibius colombianensis.

En la lista internacional de animales en vías de extinción aparecen 119 especies nacionales. La desinformación y la irresponsabilidad ayudan a liquidarlas (si el ministerio del ramo fusila hipopótamos, ¿qué ciudadano no se siente autorizado para matar tigrillos, caimanes, pumas, jaguares, osos, micos, jerrejerres, tucanes?). Pero el mayor enemigo es la mafia de negociantes de animales silvestres, que cada año mueve miles de millones de pesos, apenas por debajo del tráfico de drogas y de armas. Entre 1992 y 1998, según estudio oficial, se decomisaron 1.880 aves, 1.125 mamíferos, 963 reptiles, 589 anfibios y miles de insectos, que iban a ser exportados. Los incautados representan solo el 40 por ciento de lo que sale, según la Policía Judicial de Medellín.

Al lado de la depredación animal prosperan el arrasamiento de la flora, las vergonzosas enmiendas al Código Minero para permitir tajos en zonas protegidas, la tala de bosques con permiso o sin él, las fumigaciones de cocales, los destrozos coralinos, la contaminación fluvial...

'Pepe' debe convertirse en símbolo de un despertar ambiental, en una nueva conciencia ecológica más dinámica y militante. Si así ocurre, su cuerpo bajará tranquilo al sepulcro. (Pero que nos digan antes dónde está la cabeza.)

cambalache@mail.ddnet.es

Daniel Samper Pizano

martes, 14 de julio de 2009

Todas las operaciones mineras se parecen


NUEVO DÍA. 14 DE JULIO
GLORIA UMAÑA

Cuando la realidad nos coloca frente a frente con daños ambientales como la contaminación y pérdida de las aguas naturales, diferencias en el aire y nuevos olores que nos repelen, cambios en nuestra salud, la posibilidad que la tierra bajo nuestros pies se hunda o la pérdida de los sonidos naturales desplazados por el bramar incansable de las máquinas, recurrimos a la ley que hemos creado para convivir y nos encontramos con la fortuna de una Constitución Política (de 1991 ) que nos da el derecho fundamental de vivir en un ambiente sano y gritamos ¡Aleluya!... Esto puede evitarse, ¡estamos salvados!.

¿ Porque persiguen a los mineros ?Política (Art. 95 Numeral 8), tenemos una responsabilidad ecológica: Proteger los recursos culturales y naturales del país y velar por la conservación de un ambiente sano¨.

Los encuentros de la comunidad con el problema ambiental han estado definidos por reclamos de los mineros como ¿qué tienen en mi contra? ¿por qué me persiguen?¡déjenos trabajar!, y con respuestas imprecisas, ambivalentes y tecnicismos gubernamentales, por ejemplo "se hicieron recomendaciones que están en evaluación jurídica..., ...no se encuentra la concesión superpuesta con área de reserva ni con ninguna zona de exclusión -art. 34 y 35 del Código de Minas-... o ....no hay claridad respecto al área objeto de exploración y explotación como a la titularidad de la misma, del contrato minero y de la ubicación, entre otras".

Y es ahí donde parece que habitáramos un mundo de Babel donde el responsable no es quien perturba o daña sino quién se defiende de ello y los ecosistemas en desequilibrio no son objeto de acciones de recuperación sino de devastación, ya que la erosión, la pérdida de las capa vegetal y la presencia de quebradas estacionales por las que sólo fluye el agua en época de lluvias, son los argumentos esgrimidos para habilitar proyectos de minería que prometen desarrollo sostenible con la creación de puestos de trabajo y la puesta en marcha de acciones de reposición ambiental. Es decir, si nos enfermamos en vez de ir al médico y ponernos en terapia mejor dediquémonos a hacer todo aquello que nos agrava con el compromiso de que una vez internados en cuidados intensivos haremos lo que sea para recuperar la salud.
En esa institucionalidad del absurdo, la ignorancia, los ojos vendados y las orejeras para no mirar a los lados, juegan un papel fundamental. Nos exigen una entrega total e incondicional a la inversión privada, la que se asume como la redentora de todas las penurias humanas con los emblemas de un salario, un jornal, la sustitución de la responsabilidad del estado en la proveeduría de servicios y bienestar colectivo o de cualquier dádiva que nos mantenga en la condición de pobreza y dependencia. Es así que se a vuelto recurrente escuchar a manera de justificación previa antes de cualquier intervención de las comunidades inquietas por la avalancha de Desarrollo Sostenible ¨yo no me opongo al progreso, pero...¨
Estamos inmersos en el torbellino de un modernismo económico a base de empresas que nos colocan en riesgo (se envenena la comida para aumentar su producción, se contamina el agua de los ríos para beberla en botellas plásticas, se extraen combustibles fósiles acumulados en millones de años desestructurado el suelo y subsuelo para quemarlos y calentar el planeta...). Caminamos en la cuerda floja de la supervivencia como especie y nuestro instinto de conservación se quiere acallar con otro concepto que ya hemos empoderado para defender la acumulación de capital privado, el interés nacional, global. En Colombia se define el tema de la minería de esa manera y en concordancia la justificación de la expropiación de las tierras y hacer del nomadismo una forma de vida pende sobre las comunidades como una espada de Damocles.

La minería es asunto de todos, pues si bien hay otras tierras para sembrar comida, plantar árboles y crear bosques, el límite a la ambición humana parece ser el agotamiento de su objeto de deseo y la presión por expropiar los recursos naturales traspasó todo tipo de fronteras desde las geográficas hasta las del sentido común.

Salvémonos protegiendo y preservando a Suesca, a Colombia y al Planeta Tierra.

La ley garantizará la participación de la comunidad. Gloria Umaña.
Predio-Reserva Natural El Paraíso. Suesca, Colombia. Julio 7 de 2009

Función social de la masacre

Elespectador. Alfredo Molano Bravo 11 Julio 2009

SALIERON UNIDADES EN CAMIONES carpados desde El Paramillo, o desde Urabá o desde Bajo Cauca; atravesaron el sur de Bolívar: descansaron en el corregimiento de San Bernardo en Tamalameque y recibieron las últimas órdenes. El 27 de mayo del 99 salieron hacia Ocaña; en la Ye de Astilleros fueron detenidos media hora por el Ejército, que los confundió con guerrilla.

Siguieron hacia Petrolea y Campo Dos. Fueron dejando un reguero de muertos. La Defensoría del Pueblo encendió las alarmas. La Fuerza Pública no se dio por entendida. Más aun, el general Bravo Silva declaró que la toma paramilitar de la región era una “quimera”. El 17 de julio entraron a Tibú, se tomaron ocho manzanas y dejaron una docena de cadáveres. El 21 de agosto entraron a La Gabarra: masacraron a 21 ciudadanos. Ni la Policía ni el Ejército actuaron. Siguieron otras y otras masacres: Filo Gringo, el Tarra, Tres Bocas, Río de Oro. Entre abril y septiembre, 39 personas más fueron asesinadas.

En Cúcuta ya habían matado a 12 pobladores en los barrios Antonia Santos y Doña Ceci. Carlos Castaño había declarado a El Tiempo, el 15 de marzo del 99: “Entraremos al Tarra antes de un año”. Cumplió su palabra; quizá su contrato. Total: 4.000 víctimas y 30.000 desplazados. La complicidad de la Fuerza Pública está fuera de toda duda. Bravo Silva fue destituido y, hace cuatro días, el entonces comandante del Batallón Saraguro de Tibú —condenado a 40 años por colaboración con los paramilitares— denunció ante la Fiscalía que el DAS y el comandante de la Segunda División del Ejército, general Fernando Roa Cuervo, colaboraron con Mancuso en la planeación y la ejecución de todas esas brutalidades sin nombre. El Iguano, uno de los comandantes paramilitares, aceptó con el cinismo que cría la impunidad, haber asesinado a 2.000 ciudadanos. La revista Semana reveló el uso de altos hornos y piras hechas con llantas para volver polvo los cuerpos de sus víctimas. Para rematar, entre 2007 y 2009 van 18 ejecuciones extrajudiciales verificadas en la zona, sin contar los que se conocen con el elusivo nombre de falsos positivos. La región, 10 años después, no se repone del terror que esas masacres desencadenaron y cuya historia está dramáticamente recordada en el libro lanzado el miércoles pasado en la Biblioteca Nacional: Memoria: Puerta a la esperanza, resultado de un riguroso trabajo de investigación hecho por Minga y Progresar.

El Catatumbo produce petróleo desde 1920. En 1935 estalló la primera huelga, llamada “del arroz” porque la petición fundamental era la mejora de la comida en los casinos obreros. El movimiento sindical por reivindicaciones obreras ha corrido parejo con las demandas agrarias de los campesinos. En el año 87 estalló el gran Paro del Nororiente, que sacó a calles y carreteras a 10.000 campesinos y obreros. La producción de petróleo había comenzado a declinar y los precios del cacao y del café, tradicionales cultivos campesinos, a bajar. Se abonó así el terreno para la actividad guerrillera y la siembra de coca como cultivo alternativo ilegal. Los paras entraron con el argumento de sacar a las guerrillas —lo que lograron parcialmente—, pero en el fondo buscaban detener la organización social que cuestionaba la política petrolera, el abandono del campo y la regulación de la actividad minera del carbón. El establecimiento les pagó con tierras robadas a los desplazados y con el monopolio de la comercialización de la cocaína.

Cumplida la primera fase del plan, las Auc entregaron armas, mas no sus estructuras, y las fuerzas oficiales retomaron el control del orden público, bajo el señuelo de la Seguridad Democrática. Saneado así el ambiente social, el gobierno de Uribe impuso a pupitrazo limpio en el Congreso el nuevo Código Minero, que les da todas las garantías a las grandes transnacionales mineras. El verdadero resultado positivo de la toma paramilitar del Catatumbo fueron la defensa del oleoducto Caño Limón-Coveñas y la explotación de las riquísimas minas de carbón de la Serranía de Tibú entre los ríos Sardinata y Río de Oro. Es la misma estrategia usada tras el oro en la Serranía de San Lucas, en el norte de Cauca, en el occidente de Caldas y en los ríos San Juan y Atrato, que beneficia a la empresa Kedhada. Tras el carbón de Landázuri y el Carmen de Chucurí está la Rio Tinto Mining Co. y tras el de La Jagua de Ibirico, la Drummond. En resumen, el inventario geológico nacional ha sido la guía de la ruta paramilitar. El nuevo Código Minero viene a sancionar en derecho lo que los paras hicieron de hecho.

lunes, 13 de julio de 2009

Las comunidades del Cauca en Colombia defienden su partimonio ambiental

Comunidades locales. 09 de jul/2009

Las comunidades que se verán afectadas por la apertura de una gran explotación minera por parte de la transnacional Anglo Gold Ashanti en el municipio de El Tambo, han expresado su desacuerdo con este proyecto.
La empresa Anglo Gold ha iniciado actividades dirigidas a realizar una gran explotación de oro en la región de Fondas, estribaciones del cerro Munchique, la cual tendría un fuerte impacto ambiental debido a que estos megaproyectos consumen grandes cantidades de agua, mueven gigantescos volúmenes de tierra y contaminan con productos químicos tóxicos.

Las comunidades se oponen al proyecto debido a que lo urgente es dedicar esfuerzos para detener el deterioro ambiental en la cuenca del Riosucio Patía, y recuperar la fuente que corre hacia la zona sur del municipio y surte de agua a los acueductos Pandiguando Piagua, Chisquío Monterredondo y Emtambo (cabecera municipal).

Las comunidades representadas en la Asamblea realizada el día 3 de julio en el corregimiento de Fondas, donde se le dio un no rotundo a la Anglo Gold, decidieron formar una Coordinación para realizar un trabajo colectivo y buscar los mecanismos legales que permitan hacer efectiva la defensa del patrimonio ambiental de los tambeños.

Por otra parte, al integrarse la Mesa Minero Ambiental en la que participa el señor Alcalde, concejales, representantes de la CRC, Ingeominas, docentes y organizaciones gremiales y comunitarias, quedó planteada la realización de una CONSULTA POPULAR convocada por la alcaldía para que sean las comunidades quienes decidan definitivamente sobre la continuación o no del proyecto de la Anglo Gold.

Código de Minas: un mico ambiental

El Espectador - 07 de jul/2009

Mientras que el Gobierno mantiene silencio sobre un artículo del nuevo Código de Minas que permitiría la entrada de grandes dragas para la explotación de oro y otros minerales, los ambientalistas lo calificaron de ‘mico minero’.

La denuncia señala que al permitir este tipo de equipos en las laderas y montañas colombianas podría acelerar el problema de la erosión, con lo cual se presentaría una serie de deslizamientos que podrían poner en riesgo la vida de muchas personas.
El Espectador intentó comunicarse con funcionarios del Ministerio de Minas, pero fue imposible, debido a que la vocería la tiene el ministro Hernán Martínez y no pudo atendernos.

Y en lo que tiene que ver con el Ministerio de Medio Ambiente, éste tampoco se ha pronunciado sobre el tema; sin embargo, podría abordar el tema en las próximas horas ante la insistencia de los ambientalistas y pobladores de las regiones que se verían afectadas por esta norma.

Hace algunos meses la Fiscalía General de la Nación decomisó más de 20 dragas extranjeras que explotaban ilegalmente varios ríos en el departamento del Chocó.
Para buscar la aprobación de esta norma y evitarse problemas como el de la mina La Colosa, en jurisdicción de Cajamarca, el Gobierno puso toda su fuerza para la aprobación del Código de Minas, pero ahora empiezan los reparos.

martes, 7 de julio de 2009

Alianzas folclóricas con el diablo


NUEVO DÍA

Las festividades que celebran los pueblos de cualquier parte del mundo permiten mantener vivas las raíces culturales que los diferencian de otras comunidades, pero que a la vez les dan reconocimiento en el contexto regional, nacional y a veces alcanzan el ámbito internacional.

Nuestra Ciudad Musical acaba de celebrar el Festival Folclórico con bombos y platillos, sin embargo, qué vergüenza que el patrocinador oficial haya sido la multinacional explotadora de oro que acabará con el agua, suelo, flora, fauna y con la misma vida de gran parte de nuestro departamento.

El diablo disfrazado en el Festival
Debido quizás a la controversia y rechazo que se ha generado en diversos ámbitos del Departamento con el proyecto minero de oro "La Colosa" en nuestra querida Cajamarca, de manera astuta AngloGold decidió y/o aceptó ser el patrocinador oficial de este certamen cultural con el propósito de engañar, comprar o sumar adeptos dentro de la gente del común o de instituciones necesitadas de recursos para ejecutar sus nobles proyectos. De esta manera buscó permear de manera directa el pensamiento colectivo de los tolimenses y colombianos. Vendiendo su imagen como una empresa generosa, patrocinadora de eventos tradicionales e incluso sus funcionarios habrán tenido el cinismo de usar rabo de gallo, sombrero y gritar ¡que viva el San Juan!. Esto es una prueba evidente y palpable de cómo actúan estas empresas diabólicas que destruyen ecosistemas y el entorno ambiental.

Patrocinios erróneos
Como en las historias de Harry Potter, en el Tolima en especial, tenemos la obligación de declarar a esta empresa en particular, como la innombrable e impensable. No se debe tener como aliada o benefactora directa o indirecta de cualquier evento cultural, educativo o deportivo porque su patrocinio, al igual que con las empresas tabaqueras, da una imagen distorsionada de las mismas. Sus "dádivas económicas" deben ser declaradas "patrocinio no-lícito ni permitido", pues atenta contra la seguridad ambiental, alimentaria, social, económica y cultural de nuestro departamento en el futuro.
El nombre de esta compañía se escuchó en las emisoras radiales que transmitían el desarrollo de las actividades propias del Festival Folclórico Colombiano, acompañada de la consigna de que ésta es una empresa ambientalmente responsable. Lo cual no es cierto ya que su trabajo está enmarcado en la gran minería de extracción de oro a cielo abierto.

Insostenible e insustentable
La minería de oro con lixiviación con cianuro está reconocida a nivel mundial como altamente contaminante e insostenible y por tanto insustentable. En nuestro departamento este proyecto:
Empleará en un promedio mínimo por día, el agua que consumirá una familia en 20 años. El agua es uno de los insumos más importantes en la extracción del oro.
Eliminará totalmente el suelo y removerá montañas en unas cuantas horas gracias a los grandes equipos que emplea esta industria. Para obtener una tonelada de oro es necesario remover una montaña pequeña (300 mil toneladas de suelo o mineral).
Pulverizará el suelo y la roca y los lavará con cócteles tóxicos empleando cianuro, uno de los tóxicos más letales que hay en el planeta.
Producirá montañas de suelo contaminado y bañado con toneladas de cianuro que le permitió capturar el oro.
Convertirá las aguas subterráneas en mil veces más ácidas que una pila o batería.
Cambiará el paisaje de la zona de reserva forestal y alrededores por el de enormes y profundos cráteres infértiles y yermos.
Dinamitará toneladas de roca por día, para lo cual usará también toneladas de explosivos.
Formará drenajes ácidos, que son una fuente importante de contaminación, que tendrán directamente un impacto sobre la salud de los habitantes y de los recursos que sostienen la vida, en especial los hídricos. Los drenajes ácidos pueden aparecer incluso años después de haber sido cerrada la mina.
Alterará los cientos de quebradas que hay en la zona y la calidad de sus aguas.
Contaminará el lugar con el polvo producido de la molienda y trituración de la roca.
Producirá contaminación sonora producto de las voladuras de la roca y con los ruidos constantes de las distintas operaciones de la actividad minera.
Destruirá la fauna y flora de la región, acabando con corredores biológicos que sirven de tránsito, refugio y alimento de animales.
Dispersará sustancias contaminantes hacia lugares insospechados a través del aire y agua especialmente.

Declaración de Berlín
En el año 2005 las leyes alemanas y la Comunidad Económica Europea redactaron la Declaración de Berlín. En ella, además de no autorizar la extracción de oro con cianuro en sus países, mencionan que las épocas de ganancia y empleo, en el futuro no lejano son seguidas por períodos con peores condiciones de vida para los pobladores que las presentadas al inicio del proyecto minero.
Ello se debe a que ésta es una actividad que a largo plazo acaba con las costumbres locales, divide a las comunidades y destruye los recursos con los que se abastecen sus habitantes para suplir las necesidades básicas para la vida.

¿Al final de la mina o la fiesta… los platos rotos quién los pagará?
En quince años, después de extraer el oro, se cerrará la mina o se declarará la empresa en bancarrota. En cualquiera de los casos se irá la compañía dejando un problema ambiental de contaminación de tal magnitud que ni en cien años podremos solucionar.
Definitivamente, los organizadores del festival folclórico, al aceptar o decidir por el patrocinio de esta empresa, mostraron su total desconocimiento o desinterés de la problemática ambiental más importante que enfrentamos en este momento los tolimenses, como si a ellos no les fuera a afectar y peor aún, como si lo ambiental no tuviera que ver con lo cultural.
* arcoirisfeliz99@gmail.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

Por: Faride Kairuz Hernández.
Msc. Planificación Ambiental

lunes, 6 de julio de 2009

No todo lo que brilla es oro

No es difícil advertir que en la quebrada La Colosa tras la exploración sigue la explotación y que éstadebe ser “a cielo abierto”, lo cual implica unos costos que ni todo el oro del mundo puede pagar.
Opinión de Angélica Suárez y Julián Álvarez _ Especial para Un Pasquín
El debate sobre la exploración y explotación de la mina de oro en la quebrada la Colosa en Cajamarca, Tolima, apenas empieza. el pasado 6 de junio, el ministerio de medio ambiente otorgó a la firma canadiense angloGold ashanti, la segunda más grande del mundo, un permiso parcial de exploración sobre 6,39 hectáreas de la reserva Forestal Central, bajo ciertas condiciones: la sustracción debe ser sólo temporal, se deben respetar las áreas ecológicas protegidas, se debe contar con veeduría técnica que evalúe las características ambientales de la zona, se deben restaurar las áreas afectadas y, finalmente, debe entenderse que este permiso no les otorga automáticamente el derecho de explotación. Ahora, si bien la decisión del ministerio supone un intento por conciliar las demandas de la compañía extractora, que entre otras cosas exigía el permiso sobre 515 hectáreas, y los intereses sociales, culturales y ambientales de la población, que desde el año 2003 han denunciado violaciones sistemáticas de derechos humanos sólo por oponerse a ello, lo cierto es que esta decisión no admite una lectura ingenua, pues no es difícil advertir que a la exploración sigue la explotación y que ésta debe ser “a cielo abierto”, lo cual implica unos costos que ni todo el oro del mundo puede pagar.
Cualquier minero sabe que este tipo de explotación exige el uso de maquinaria pesada para quitar del suelo la capa vegetal, la colocación de explosivos en la tierra para aflojarla, la remoción de cientos de toneladas de roca, su posterior colocación en enormes piscinas de donde se les rocían durante semanas con una solución de cianuro, el uso de carbón activado y el derroche de cientos de miles de litros de agua.

Hay que recordar al ministerio que esta operación se realizaría eventualmente en una zona donde, según Cortolima, se encuentran 161 nacimientos de agua, los ríos Coello y bermellón, el gran sistema de riego Usocoello del que depende la producción de diversos productos alimenticios y un bosque de niebla de rica biodiversidad en flora y fauna. ¿Qué pasará, por ejemplo, con las aguas subterráneas una vez entren en contacto con los drenajes del cianuro? ¿se han preguntado acaso si es viable usar explosivos en una zona de amplias fallas geográficas cercana al volcán machín? ¿saben que el óxido nitroso produce lluvia ácida?

Pero es que no sólo los riesgos ambientales impiden ver la resolución ministerial con ojos inocentes. Preocupa que angloGold ashanti haya violado la ley colombiana, como bien recuerda la Procuraduría, al haber concretado a la fecha tres etapas exploratorias, de las cuatro de rigor. aun más tratándose de una empresa que opera en países de américa y África particularmente inestables política y militarmente. en el año 2005, por ejemplo, un informe de Human rights watch, que no puede ser controvertido, demostró que la impresa había patrocinado el Frente Nacionalista e Integracionista del Congo, acusado de múltiples crímenes de lesa humanidad, lo que le permitió extraer oro de la mina mongbwalu, en el nordeste de ese país. Para trazar un breve paralelo, hay que mirar de cerca al batallón antiaéreo “Nueva Granada” del ejército en el sur del bolívar, cuyo personal reconoce abiertamente que la finalidad de sus operativos es asegurar la presencia de la multinacional en la zona. Hay que tomarse en serio el asesinato de líderes de federaciones agro-mineras, el desplazamiento de amplias capas de población y el despojo de las tierras indígenas ancestrales.

Sobre todo, hay que preguntarse si el mísero 4 por ciento en regalías que arroja la “confianza inversionista” vale tanta sangre y destrucción. o lo que es lo
mismo, si vale la pena la “seguridad democrática”.

Angélica Suárez y Julián Álvarez son abogados, investigadores en Derechos Humanos.

jueves, 2 de julio de 2009

RAZONES PARA OPONERSE A LA EXPLORACIÓN Y EXPLOTACIÓN DE LA MINA DE ORO “LA COLOSA” EN CAJAMARCA

1. El yacimiento se encuentra en la Zona de Reserva Forestal Central. Por esto, la multinacional Anglogold Ashanti debió haber solicitado autorización al Ministerio de Ambiente para iniciar la exploración. La empresa comenzó trabajos sin dicho permiso, violando la normatividad colombiana.

2. El oro presente en Cajamarca, se encuentra diseminado en cantidades muy pequeñas, “oro invisible”, luego, habrá que construir una cantera a cielo o tajo abierto, lo que implica tener que remover el suelo, la flora y la fauna, y afectar los nacimientos de agua, presentes en la zona de explotación.

3. De la mina se extraerán entre 25.000 y 50.000 toneladas diarias de roca, produciendo un cráter que puede tener hasta un kilómetro de diámetro.

4. Para remover la roca se utilizará dinamita que está hecha a base de nitrógeno. Cuando se realizan las explosiones se liberan compuestos nitrogenados que al mezclarse con el oxígeno del aire, generan óxidos nitrogenados que, a su vez, al tener contacto con el agua producen ácido nítrico; compuesto químico que contribuye parcialmente a la formación de lluvias ácidas.

5. Para el beneficio del oro se usa cianuro, que es una sustancia química tóxica y letal si se ingiere, se inhala o se pone en contacto con la piel. Una cantidad de cianuro del tamaño de un grano de arroz es suficiente para matar a una persona.

6. El cianuro utilizado puede terminar contaminando las quebradas La Colosa, La Arenosa, La Guala, y los ríos Bermellón y Coello. De igual forma, se verán afectados el sistema de riego de Usocoello, crucial para las labores agrícolas, y los acueductos de Coello, El Espinal y Chicoral.

7. Según informe técnico de la Procuraduría General de Nación 161 fuentes hídricas corren riesgo de desaparecer por la actividad minera.

8. La mina requiere grandes cantidades de agua. En promedio, si se procesan 50.000 toneladas diarias de roca, se utilizarán 2.000.000 de litros de agua por hora, es decir, el agua que consume una persona en 35 años. El 40% del agua usada en minería se evapora o se dispersa, cantidad que no podrá utilizar el distrito de riego de Usocoello.

9. Según Cortolima, en el área a sustraer se encuentran 64 especies de aves. Una de ellas el Perico Paramuno, que se encuentra en peligro de extinción, debido a la destrucción de su hábitat boscoso. La construcción de la cantera acelerará su desaparición.

10.La afectación del agua tendrá impactos negativos sobre la agricultura de los municipios de El Espinal, Guamo, Coello, y el corregimiento de Chicoral. Por esa vía, se perderán, para siempre, empleos ligados a la producción agrícola, mientras que los empleos generados por la mina son transitorios.

11.La explotación de minas a cielo abierto, según experiencias internacionales, aumenta la incidencia de cáncer pulmonar, vejiga y leucemia. Adicionalmente, se incrementa la presencia de enfermedades respiratorias, renales, reproductivas (deformación del feto), dérmicas, intestinales, y visuales.

EL ORO DE CAJAMARCA ES PAN DE HOY Y HAMBRE DE MAÑANA.
POR LA VIDA DE LAS GENERACIONES FUTURAS, DIGAMOSLE NO AL PROYECTO MINERO EN CAJAMARCA

En facebook grupo: “Por la defensa de la vida, no a la mina de oro en Cajamarca”

Delirio minero-ambiental

EL TIEMPO. 14 DE JUNIO
Infortunadamente, el cuadro pintado por el ministro de Minas y Energía, Hernán Martínez, en su reciente columna de rectificación a Salud Hernández, sobre la forma ordenada, eficiente y ajustada a la ley del otorgamiento de los títulos mineros, y el celo y responsabilidad de Ingeominas en la fiscalización "de la totalidad de las obligaciones de esos títulos, incluyendo las obligaciones ambientales", pertenece al mundo del delirio.

¿Acaso el Ministro no sabe que Ingeominas otorgó 44 títulos mineros en 14 parques nacionales, en grotesca violación del artículo 34 del Código Minero, así como de otras normas de la Constitución y la ley, que excluyen tales áreas protegidas de esta actividad? ¿Acaso el Ministro ignora que Ingeominas ha otorgado títulos mineros en los páramos (54 por ciento del área total en solicitud o concedida), pisoteando así las sentencias de la Corte Constitucional que señalan el imperativo de excluir este tipo de ecosistemas de toda explotación minera?

¿Es que al Ministro tampoco le han informado que los títulos mineros otorgados y en trámite ascienden a más de 7.000 en todo el territorio nacional (incluyendo 1.800 en los 5 departamentos de la Amazonia), una gran parte ubicados en zonas de reserva forestal, también excluidas por ley de la explotación minera?

¿Y no es un patético chiste sugerir que Ingeominas tiene la capacidad suficiente para garantizarle al país la fiscalización de las obligaciones ambientales asociadas a los miles de títulos mineros otorgados, o en proceso de serlo, cuando sabemos que se ocupa poco o nada del tema? ¿Y el ministro Martínez ha olvidado que con el debilitamiento experimentado por Minambiente y las CAR se les ha cercenado su capacidad de control y vigilancia ambiental?

El olímpico desconocimiento de estos graves hechos es un genuino agravio a la ciudadanía, como lo es el intento de inducir a la opinión pública a la falsa creencia de que la acelerada conversión de Colombia en un país minero se está haciendo mediante el respeto al medio ambiente, la creación de beneficios para toda la población y el uso de la mejor tecnología. Porque las evidencias disponibles sobre las fases de exploración, explotación y transporte de los minerales indican un creciente caos socioambiental a lo largo y ancho del país.

Así lo demuestra, por ejemplo, el pobre desempeño de las 16 explotaciones de carbón en el centro del Cesar, denunciado por la Procuraduría General en senda investigación concluida el año pasado. Quien no lo crea, échese un paseo por el Cesar y constatará qué les espera a su región y a sus habitantes si la gran minería sigue en la dirección que va.

En este sombrío escenario, todavía hay razones para el optimismo. Justamente, en los próximos días, el Congreso se propone dar el último debate a la reforma del Código Minero que, como era de esperarse, no es el mejor en materia ambiental. No obstante, se haría un gran servicio al país si se aprueba el controvertido artículo que excluye la actividad minera de los páramos y de los humedales protegidos por el convenio internacional Ramsar, así como de las otras áreas de especial significación ecológica, previstas en el Código actual.

Es una norma que deberá también establecer que los cientos de títulos mineros con fines de exploración, ya concedidos en estas áreas de exclusión, no otorgarán ningún derecho de explotación, y que las licencias ambientales para la explotación, otorgadas en las mismas, no tienen derecho a prórroga. Si no se aprueba esta norma, se dejará a Minambiente en estado de impotencia frente a la destrucción de ecosistemas vitales para el futuro del país, y se coronará al Minminas como el líder de un trágico ecocidio.

www.manuelrodriguezbecerra.com
Manuel Rodríguez Becerra

Crisis de vida silvestre es peor que crisis económica; unas 17 mil especies en peligro de extinción

EL TIEMPO
Las especies ya extintas podrían alcanzar las 1.159, según la Lista Roja de Especies Amenazadas que acaba de publicar la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (Uicn).

El informe señala que esta es una "mirada general a lo que está ocurriendo a todas las formas de vida en la Tierra", pues el número de especies en peligro de extinción puede ser mayor, ya que el estudio sólo ha analizado el 2,7 por ciento de los 1,8 millones de especies conocidas.

"Un total de 869 especies están extinguidas o extinguidas en estado silvestre, una cifra que se eleva a 1.159 si se incluyen las 290 especies en peligro crítico que posiblemente ya han desaparecido", dice la informe.

Además, el estudio científica muestra que casi un tercio de los anfibios, más de una de cada ocho aves y cerca de un cuarto de los mamíferos están amenazados de extinción.

En relación a las especies de agua dulce, el 38 por ciento de los peces están amenazados en Europa, mientras que en África oriental se encuentran en peligro el 28 por ciento.

"En los océanos, el panorama es igual de sombrío. Muchas especies marinas están sufriendo una pérdida irreversible debido a la sobrepesca, el cambio climático, las especies invasoras, el desarrollo costero y la contaminación", destaca el informe.

Por lo menos el 17 por ciento de las 1.045 especies de tiburón y de raya, el 12,4 por ciento de los meros y seis de las siete especies de tortugas marinas están amenazadas de extinción.

Muy visiblemente, 27 por ciento de las 845 especies de corales de arrecife están amenazadas, y el 20 por ciento están casi amenazadas.

Además, señala que "las aves marinas están mucho más amenazadas que las terrestres, con un 27,5 por ciento en peligro de extinción frente al 11,8 por ciento de las aves terrestres en esta misma situación".

El autor principal del informe y jefe adjunto del Programa de Especies de la Uicn, Jean-Christophe Vié, destacó que "todas las plantas y los animales que componen la Tierra tienen un papel específico y sirven para conseguir alimentos, medicamentos, oxígeno, agua pura, para la polinización de cultivos, el almacenamiento de carbono en el suelo y la fertilización".

"La economía depende de la diversidad de especies. Aunque el cambio climático no es actualmente la principal amenaza para la vida silvestre, esta situación puede cambiar pronto, ya que el 30 por ciento de las aves no amenazadas, el 51 por ciento de los corales no amenazados y 41 por ciento de los anfibios no amenazados tienen características que los hacen susceptibles a ese fenómeno", agregó Vié.

El estudio de la Uicn, que se publica cada cuatro años, aparece inmediatamente antes de la fecha fijada por los gobiernos para evaluar hasta qué punto se lograron los objetivos 2010 de reducción de pérdida de la biodiversidad. De paso, el análisis muestra que esas metas no se lograrán.


REDACCIÓN VIDA DE HOY.

Tortura a los animales: el toro de Coria

El País, 25 junio 2009

Esta fiesta empieza con la megafonía anunciando dónde están situados los servicios médicos de emergencia y acaba con las ambulancias saliendo a toda pastilla para el hospital. Pero la peor parte se la lleva el toro, que sólo descansa cuando le dan un tiro en la cabeza. Ladrillero corrió ayer por las calles empedradas de Coria (Cáceres) hasta que las pezuñas le ardían. Se refugió en un jardincillo de hierba a las puertas de la catedral y ahí se quedó quieto, ya no oía los gritos de los chicazos, ni las palmas, ni los recortes a la carrera delante de sus cuernos. Los paisanos esperaban un poco más de juego, pero el toro ya estaba mareado.

El miura negro no ha tenido adornos este año porque el ayuntamiento ha prohibido que se lancen soplillos en el recorrido. Tradicionalmente los vecinos elaboraban unos dardos con alfileres y un cucurucho de papel y los escupían con cerbatana sobre la piel del morlaco, o sobre los testículos, como tantas veces han mostrado las cámaras de televisión. Donde cayeran, pero eso se ha terminado. "Y acabarán por quitárnoslo todo", dice con desprecio una mujer.

Los ecologistas tienen tres fiestas en el punto de mira, las que consideran especialmente tortuosas para los animales: el Toro de la Vega, en Tordesillas; el de Medinaceli (Soria) y estos Sanjuanes de Coria, donde los toros son la principal atracción día y noche. "Es una fiesta muy burra, si eso ya lo sabemos, pero lo mismo hacen en Pamplona, ¿no?", dice una señora en la plaza del Rollo cuando está a punto de entrar Ladrillero para la sesión de la tarde. Ya trae los cuernos manchados de pintura roja porque en el encierro de la mañana ha ido embistiendo como loco las talanqueras metálicas donde buscan refugio los mozos. El centro histórico está lleno de barrotes y el morlaco va dando con la testuz contra ellos, astillándose los cuernos.

Esta fiesta es "bárbara", explica un paisano. Se refiere sólo a su origen remoto. Leyenda, mito o realidad, la página web del ayuntamiento, ahora gobernado por el PSOE, cuenta que hace siglos era un quinto el que corría armado con cuchillos por las calles para defenderse de una muerte que acababa llegando de la multitud enfebrecida. Hasta que un año el terrible azar recayó en el hijo de una aristócrata, que inmediatamente buscó el mejor toro para canjearlo por el muchacho. Visto así, se ha progresado, desde luego. Pasados los siglos, algunos opinan que quizá el animal debería ser ahora sustituido por otra cosa, lo que sea, algo donde la hombría no tenga que demostrarse a costa del sufrimiento de ningún animal. Han empezado por quitarle los dardos del lomo, no se vio uno solo en todo el recorrido, ni en la plaza. "Pero si eso no eran más que adornos de colores, ni le tocaban casi la piel, son alfileres con los que cosen las mujeres, eso no es nada", se resignan algunos.

El espectáculo no tiene visos de morir pronto, si han de verse como un signo de continuidad los muchos niños que los padres asoman a las talanqueras para iniciarles en el ritual. Y tampoco las ambulancias les arredran: los cabestros cornearon al matarife (de pistola) ayer por la mañana y por la tarde Ladrillero se llevó por delante a una muchacha. Edificante fiesta para los niños.

La propaganda de la fiesta reza así: "¡Quien viene y vive San Juan vuelve nuevamente para reeditar lo vivido!" El toro no va a volver. El muchacho al que le tocaba enfrentar la multitud siglos atrás debería desear la muerte muchas veces en el recorrido. Los toros sólo buscan escapar de un pueblo que se ha convertido en una trampa para ellos. En cada calle les esperan los hombres a cuerpo gentil, que le llaman y le tocan los cuernos. Ladrillero murió a las diez de la noche. La megafonía lo anunció. De madrugada, la muerte le esperaba a Garbosillo. Pero antes, sus pezuñas arderían en el empedrado de Coria.

Carmen Morán es una periodista que escribe habitualmente en El País