viernes, 25 de noviembre de 2011

Antimineros en Perú piden suspender proyecto Conga y dimisión de ministro de Energía



Los habitantes de la provincia de Celendín en el departamento de Cajamarca en el norte de Perú, en paro indefinido desde el jueves, sumaron este viernes a la petición de suspender el proyecto minero Conga, la solicitud de dimisión del ministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi.

Según reportaron los medios peruanos, los pobladores de los distritos Huasmín, Sorochuco, La Encañada y Bambamarca (Cajamarca) y sus autoridades tomaron la decisión de continuar con el paro hasta que el ministro de Energía y Minas presente su renuncia y se cancelen definitivamente las operaciones en el proyecto minero Conga que ejecuta Yanacocha (mina de oro más grande de Sudamérica). 
 
El secretario general del Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación del Perú (Sutep), Ramón Abanto, amenazó este viernes con radicalizar la protesta tras afirmar que se niegan a los llamados a diálogo del primer mandatario, Ollanta Humala, porque ello implicaría negociar la vida de la población. 
 
Sostuvo que "no se puede convivir con el agua y el oro" toda vez que instara a Humala gobernar para el pueblo y no para las mineras.
 
“Lo que queremos es que se solucione el problema, pero no permitiendo actividades mineras en cabecera de cuencas. Por lo tanto, nosotros no vamos a entrar a un diálogo, (porque) esto significa negociar en una mesa cuánto cuesta la vida de los celendinos”, explicó Abanto en entrevista a medios peruanos. 
 
El presidente de Perú, Ollanta Humala pidió el jueves a través de su cuenta en twitter cordura y diálogo al paro antiminero en Cajamarca. "Hago un llamado a la cordura y al diálogo a nivel nacional, creo que es la mejor forma de construir el desarrollo", expresó. 
 
Centros educativos, comerciales, financieros así como el transporte público se plegaron al llamado a paro el jueves. La protesta se caracterizó por su carácter pacífico, pese a versiones alarmistas que lo precedieron, sobre supuestos aprestos violentos del frente de organizaciones sociales que dirige la huelga.

Fuente: TeleSURtv.net



viernes, 18 de noviembre de 2011

Los conflictos socioambientales: propuestas para el debate (Perú))



Alainet


“No hay signo más claro de locura que repetir lo mismo una y otra vez esperando resultados distintos ”
Albert Einstein

Así como un médico tiene que tener la capacidad de elaborar un diagnóstico correcto para dar el tratamiento adecuado a su paciente, en forma similar, el análisis de los conflictos socioambientales exigen disponer de un diagnóstico claro, certero, nítido, caso contrario se puede retornar a la barbarie promovida por la filosofía del “perro del hortelano”, liderada por el ex Presidente Alan García Pérez, cuyo diagnóstico errado afirma que las protestas la encabezan los extremistas enemigos de la inversión extranjera y de la modernidad. Este análisis patológico ocasionó que Alan García deje un país con 214 conflictos sociales, de los cuales, el 55% (118) son socioambientales” (“Reporte de los conflictos socioambientales N° 89”. Defensoría del Pueblo, julio 2011), además: 123 muertos en dichos conflictos.

Esta extraña filosofía, defendida por nuestra eterna derecha cavernícola, las empresas mineras, sus “expertos” y su prensa eco, continúa vigente. Es la élite criolla que tiene los pies en Lima pero la cabeza en Miami, gente tonta, piensa que Perú es sólo Lima con su Country Club, “Eisha”, su Ripley o Saga; el ande les apesta.

¿Por qué se incrementan los conflictos socioambientales?

El Informe Extraordinario N° 2 de la Defensoría del Pueblo denominado: “Los conflictos socioambientales por actividades extractivas en el Perú” (presentado al Congreso de la República en el mes de abril del año 2007), nos da algunas luces:

“En algunos sectores de la población existe la percepción de que las actividades extractivas no son compatibles con la agricultura u otras actividades económicas como la ganadería y el turismo.

Asimismo, existe la percepción de que el Estado está parcializado a favor de las empresas, por lo que promueve con mayor fuerza e interés las actividades extractivas. La población también percibe que el Estado prefiere y favorece a las empresas cuando se produce un conflicto que involucre a estas actividades extractivas” (página 62).

Según declaraciones periodísticas del director del Banco Mundial para América Latina, el costo de la contaminación le cuesta al país el 4% del PBI” (página 63). Considerando las cifras del 2010, implicaría 6 mil millones de dólares.

“Es fundamental que el Estado dé a conocer una nueva forma de enfrentar este aparente dilema y renueve su compromiso con todas las actividades económicas promocionando con igual fuerza, y sin exclusiones, a todas ellas, como a la agricultura en todas sus modalidades, incluida la orgánica, la ganadería, el eco-turismo, entre otras, de gran potencial en algunas zonas naturalmente privilegiadas del país” (página 63-64).

“En opinión de la Defensoría del Pueblo, los conflictos socioambientales se han originado fundamentalmente, en la pérdida de confianza de los sectores históricamente postergados de nuestra sociedad con su Estado” (página 168).

“Traigo a la Representación Nacional la voz de un comunero que resumió esta idea y anhelo del pueblo peruano con esta frase: Nosotros escuchamos por los ojos” (página 185).

He publicado numerosos artículos sobre las operaciones de Minera Yanacocha en mi querida tierra natal: Cajamarca. Leí numerosos artículos e investigaciones de expertos locales, nacionales, internacionales, puedo concluir con conocimiento de causa lo siguiente:

Minera Yanacocha, gracias al apoyo irresponsable del régimen Fujimori-Montesinos, el gobierno de Alejandro Toledo y luego Alan García, ha logrado actuar con total IMPUNIDAD consolidando un círculo vicioso caracterizado por: entrar casi a patada limpia, contaminar, gollerías tributarias gracias a los mafiosos contratos firmados durante la era Fujimontesinista, precariedad laboral y sus jornadas extenuantes de 12 horas diarias. En la primera huelga de trabajadores en marzo del año 2006, el comunicado número 1 del Sindicato de Trabajadores de la compañía Minera Yanacocha S.R.L dicen: “Nos tratan como animales, creen que estamos en la época de la Colonia, donde el trabajador solo salía de la mita muerto o por morirse, en nuestro caso, nosotros vemos y palpamos cuántos de nuestros compañeros han sido despedidos producto de enfermedades contraídas en el Centro de Trabajo y en otros casos despedidos fraudulentamente, despidos arbitrarios, pues para Yanacocha y sus funcionarios, el trabajador sólo es un objeto que cuando no le sirve, lo botan”.

Además: persecución judicial implacable a líderes de los frentes de defensa, 8 líderes campesinos muertos durante las protestas, es decir, el típico caso de una economía de enclave más afín al siglo XIX.

Suelen entrar sin licencia social, amedrentando gente, con seudo audiencias públicas, llevando incluso pobladores de zonas ajenas a los yacimientos mineros que desena explotar. Imagínate amable lector que a tu casa incursione gente extraña, de otros lugares, a definir sobre tu futuro y el de tu familia; esta torpe actitud es la que incrementa la indignación en la gente que vive en zonas mineras.

El Dr. Gino Costa (ex ministro del Interior) realizó el estudio: “Revisión integral de las políticas de Minera Yanacocha a la luz de los principios voluntarios de seguridad y derechos humanos” (12 de mayo 2009). El estudio fue realizado a pedido de Newmont Mining Corporation (accionista principal de Yanacocha).

En su página 2 manifiesta: “El ingreso de Yanacocha a Cajamarca no fue acompañado de una estrategia de diálogo y comunicación con las comunidades locales, quizá porque, inicialmente, no sabía que el proyecto sería de largo alcance. Primó una visión de corto plazo, marcada por una excesiva dependencia en sus propias fuerzas, incluyendo las de seguridad, en desmedro del desarrollo de un adecuado sistema de evaluación de riesgos sociales y de manejo pacífico de conflictos, así como del fortalecimiento de sus vínculos con los actores locales”.

Contaminación del agua. A las pruebas me remito:

- El 2 de junio del año 2,000, Minera Yanacocha derramó 151 kg. de mercurio en los distritos de San Juan, Choropampa y Magdalena, afectando a más de 1,000 pobladores (en su mayoría niños y mujeres). La comisión de “Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, Ambiente y Ecología” del Congreso de la República, aprobó por UNANIMIDAD (junio del 2008): “Informe del grupo de trabajo encargado de levantar información sobre la situación ambiental y estado de salud de los afectados por el derrame de mercurio en las localidades de San Juan, Choropampa y Magdalena. Departamento de Cajamarca en junio del año 2,000”. La conclusión señala: “Por las consideraciones arriba señaladas y que concluyen de la manera más objetiva posible que el derrame de mercurio ocurrido en las localidades de San Juan, Choropampa y Magdalena, el 2 de junio del año 2000, tuvo como responsable directo a las empresas Yanacocha SRL y RANSA Comercial S.A. y, como corresponsables a las autoridades públicas, a citar: Ministerio de Energía y Minas, Ministerio de Salud y Ministerio Público (…)”. Se aprobaron 11 recomendaciones en favor de la población intoxicada, estas fueron totalmente ignoradas por el gobierno de Alan García.

- 20 de mayo 2003. Peter Orams Cassinelli (gerente de relaciones comunitarias de Minera Yanacocha), envía una carta al comité de regantes del canal San Martín, Túpac Amaru, río Colorado reconociendo “el impacto generado en la calidad de la agua (sic) de la Quebrada Cushuro de acuerdo a lo contenido en el informe técnico 029-2002-ATDRC-CATM, que muestras valores superiores por encima a los establecidos en la Clase III de la Ley General de Aguas”. La compañía minera firma una transacción extrajudicial donde: “Minera Yanacocha se compromete a otorgar cuarenta sacos de gallinaza a cada usuario, insumo que será destinado para el mejoramiento de las parcelas” Traducción: Yanacocha contamina tu agua pero no te preocupes, a cambio te doy caca de gallina para que la uses como abono.

El Dr. Oscar Ugarte Ubilluz (ex ministro de Salud) y el Dr. Enrique Marroquín Osorio (ex director regional de Salud en Cajamarca) elaboraron el informe: “Cajamarca: lineamientos para una política regional de salud” (julio 2006). En su página 33 afirman que son aproximadamente 500 mil personas, es decir, la tercer parte de la población en el departamento, la afectada por el consumo de agua contaminada con: plomo, cobre, cianuro, manganeso, hierro y mercurio. Agrega: “Como consecuencia de ello se afectan la agricultura, la ganadería y la vida humana”.

Oficio N° 349 elaborado por la Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento de Cajamarca (SEDACAJ) con fecha 12 de noviembre del año 2008, informa al congresista Werner Cabrera Campos sobre el análisis fisicoquímico de agua: “Se puede observar que el pH está fuera del rango permisible según los límites máximos permisibles de SUNASS, cuya característica del agua es ácida.

También el aluminio y el hierro están sobre los límites máximos permisibles”

- “Inútiles Estudios” es la investigación periodística publicada por IDL Reporteros el 16 de abril de este año. Se informa lo siguiente:

“Fuentes consultadas por IDL-Reporteros revelaron que en reunión de 2010, Felipe Ramírez (director de Asuntos Ambientales Mineros) advirtió a unos 80 empresarios mineros que varios de los estudios ambientales elaborados por las consultoras que contratan las compañías, tiene párrafos íntegros copiados de otros estudios. No se trata solo del hecho del plagio sino que ello revela también la falta de investigación propia.

En el diagnóstico del Ministerio de Energía y Minas que el funcionario presentó en power point a los empresarios, se detectó también que varios estudios de impacto ambiental tenían una sub estimación de los impactos de la cantidad y calidad del agua y aire, que las evaluaciones de impactos no toman en cuenta el inventario de manantiales puquiales o bofedales a ser afectados. Que tampoco se presentaban simulaciones frente a fugas de contaminantes sobre suelos, cuerpos y aguas. Y que las evaluaciones de daños en los cursos de agua no se realizaban de manera integrada ni considerando daños acumulativos”.

“Según un diagnóstico de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) sobre las direcciones generales de asuntos ambientales mineros y energéticos, la mayoría de funcionarios que revisa los estudios no tiene suficiente experiencia, gana poco y no son especializados en temas claves como geología o hidrología.

En la lista de 41 profesionales del Sistema de Evaluadores Externos del Ministerio de Energía y Minas, no existe un solo hidrólogo. Cada consultor externo tiene apenas 15 días para revisar un voluminoso Estudio de Impacto Ambiental mientras que los funcionarios de planilla del Minem deben alternar esa tarea con otras actividades”.

Hoy Cajamarca nuevamente hace noticia en el Perú y el mundo al protestar por el proyecto minero Conga a cargo de Minera Yanacocha; considerando la documentación expuesta, puedo afirmar que no se trata de “enemigos de la inversión, perros del hortelano, o extremistas” sino de una legítima protesta ciudadana con conocimiento de causa. Son 18 años que Minera Yanacocha opera en Cajamarca con total impunidad.

“Reseña de las relaciones de Newmont con la comunidad: Mina de Yanacocha, Perú” (octubre 2007) es la consultoría realizada a pedido del Comité Responsabilidad Social y Ambiental de la Junta Directiva de Newmont. Autores: Bernarda Elizalde,Melissa Whellams, Christina Sabater.

En su página 31 manifiestan:

“En general, las comunicaciones oficiales emitidas por la compañía son de naturaleza defensiva y no ayudan a cortar la brecha y construir confianza en la comunidad externa. Además, las declaraciones globales de que la compañía no contamina en absoluta carecen de credibilidad entre la población de Cajamarca, en particular por el conocimiento personal de que algunas lagunas se han secado y que las truchas han muerto debido a las operaciones de la mina.

Se percibe que Newmont tiene una postura demasiado objetiva y rígida para resolver los problemas. Los miembros de la comunidad lo ven como ´no nos están escuchando realmente´. Por ejemplo, si los residentes locales dijeran: ´Creemos que nuestro arroyo está contaminado´. La respuesta típica de Newmont sería: ´No, no es así. Tenemos las pruebas científicas y no puede ser´. Un interesado sugirió que la compañía debería ´diseñar una manera culturalmente adecuada para responder a sus inquietudes, en lugar de desestimar llanamente´. No existe confianza en los comités de monitoreo del agua: ¨MY les paga a las personas involucradas en el análisis´. Por lo tanto, la percepción es que la compañía y los comités del agua son corruptos” (página 31).

En 505 encuestas sobre percepción de los residentes en entorno minero, referente a contaminación del agua, se tienen los siguientes resultados (página 13):

Minera Yanacocha está muy preocupada por cuidar el agua: 3%

Ligeramente preocupada: 21%

No está preocupada: 76%

Los periodistas Michael Riley y Greg Griffin (“Denver Post” 13 de diciembre 2003) publicaron el artículo “La lucha continúa”, el artículo aborda el tema de las operaciones de Minera Yanacocha y la protesta ciudadana, manifiestan:

“(...) Incluso para el Banco Mundial, que posee un 5 por ciento en la mina, Yanacocha se ha pasado de ser un ejemplo alabado del desarrollo del tercer mundo a un modelo de lo que hay no que hacer” (el subrayado es mío).

Son 18 años que Minera Yanacocha opera en Cajamarca con mucha irresponsabilidad; hoy nuevamente, la corporación minera y sus aliados pretenden confundir a todos. Lo que tenemos que considerar es que no son tiempos del reinado de Alan García y su perro del hortelano, tiempos de barbarie acompañada de tiros a mansalva para “poner orden”.

Tenemos un Presidente Nacionalista que se comprometió a defender los derechos de las mayorías. Lo más razonable implica, en mi modesto parecer, implementar propuestas preventivas con perspectiva de corto, y mediano plazo.

Propuestas sugeridas:

1° Instalar la mesa de trabajo para recibir la argumentación técnico social de quienes apoyan la actividad minera en Conga y de quienes demuestran su oposición por el temor justificado del colapso del ecosistema, la contaminación ambiental y el futuro problema (hoy ya muy sentido en la ciudad de Cajamarca) de escasez de agua.

- Culminación del “PLAN DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL” para contar con un instrumento técnico de gestión territorial que permita planificar el desarrollo en un territorio ordenado y así aprovechar racionalmente sus potencialidades productivas.

El 24 de julio del año 2007, El Consejo Regional de Cajamarca acordó (Acuerdo N° 62): “Que el Gobierno Regional de Cajamarca remita un documento al Ministerio de Energía y Minas, firmado por el Presidente Regional Economista Jesús Coronel Salirrosas y el Gerente Regional de Recursos Naturales y Medio Ambiente Ing. Tulio Mondragón Roncal, con la documentación sustentatoria, exigiendo que en la Región Cajamarca no se otorguen más permisos de concesiones mineras y ampliaciones de proyectos mineros si antes no se ha consultado con la autoridad regional y mientras no se haya concluido con la Zonificación Ecológica y Económica dentro del Ordenamiento Territorial”.

- Implementación y funcionamiento del Laboratorio Regional con técnicos de primer nivel totalmente independientes de las empresas mineras para así garantizar plena objetividad en los resultados, sugiero al Dr. Nilton Deza, al Ingeniero Reinhard Seifert, Ingeniero Pablo Sánchez, destacados técnicos que han investigado a profundidad el tema de la minería en Cajamarca.

- Proyecto de ley para centralizar la gestión ambiental (evaluación, fiscalización y control) en el Ministerio del Ambiente. El Ministerio de Energía y Minas no puede ser juez y parte (promueve y fiscaliza a la inversión minera).

- Revisión del marco jurídico minero, descentralizando la gestión y otorgando mayor participación a los gobiernos regionales.

2° Revisión del Estudio de Impacto Ambiental. Incluso se puede solicitar la participación de una Auditoría Ambiental Internacional Independiente.

3° Consulta ciudadana con la participación de la población residente en los 38 caseríos ubicados en el entorno del yacimiento minero.

Los sectores cavernícolas que perdieron las elecciones, piden a grito tarzanesco ¡orden! (lo que quieren decir en realidad es: ¡disparen!).

El nuevo camino de esperanza y progreso para todos, propuesto por el Presidente Ollanta Humala Tasso durante la campaña electoral, exige soluciones inteligentes y auténticamente democráticas.

Confío en que así sea.

Luis Iván Salas Rodríguez Sociólogo, columnista periodístico.

martes, 15 de noviembre de 2011

Sobre transgénicos, agroecología, democracia y capitalismo



Reflexiones para concluir las jornadas “Los transgénicos en el ámbito científico, agrícola, medioambiental y de la salud”, Escuela de Organización Industrial (Madrid), 10 y 11 de noviembre de 2011

Sobreestimamos lo que sabemos –en una manifestación “de libro” de la ilusión de control que estudian los psicólogos— y las empresas buscan beneficios rápidos con aplicaciones de potentísimas tecnologías cuyas consecuencias se nos escapan todavía más… Nuestro lenguaje expresa ese exceso de confianza “estructural”, nuestro “ir sobrados”, apresados en la ilusión de control. Hablamos por ejemplo de cómo hemos “descifrado” el genoma humano (u otros genomas), pero nada de eso: sólo lo hemos secuenciado, vale decir descrito su estructura química. Aunque estamos lejísimos de saber cómo funciona, de comprender el significado de las letras y palabras (los genes, permítaseme la imprecisión) que componen ese genoma…

No está de más recordar un par de definiciones básicas. OGM: organismo vivo cuyas características genéticas iniciales han sufrido modificación no natural, añadiendo, suprimiendo o reemplazando al menos un gen. Más restringida es la noción deorganismo transgénico, que porta en sí transgenes (genes extranjeros, provenientes de otra especie).


Christian Vélot insistía en desvelar todo lo que acarrean consigo las palabras (marcos cognitivos, construcciones ideológicas), sin que en general seamos conscientes de ello; y en cómo mucho de lo que se nos presenta como meras elecciones tecnológicas –y se disfrazan con eufemismos invisibilizadores— son de hecho opciones de sociedad. En este terreno, agroecología y soberanía alimentaria se enfrentan a agricultura transgénica industrial y control corporativo oligopólico sobre la agroalimentación.


Ah, la importancia de las metáforas… “Precisión quirúrgica” en la manipulación genética, se nos dice desde las empresas y la propaganda “tecnoentusiasta”: pero –subraya el profesor Vélot— “si los cirujanos manejasen lo quirúrgico como los biólogos moleculares manejamos las técnicas de ingeniería genética (los “cañones de genes” para transgénesis vegetal, por ejemplo), yo no aconsejaría a nadie que entrase en el quirófano jamás”.


Gilles Séralini, en el mismo sentido: no hablemos de fitosanitarios (que cuidarían a una planta) cuando tenemos que vérnoslas con biocidas (herbicidas que matan a las plantas, por ejemplo).

Se dan dos enormes diferencias de las aplicaciones agroalimentarias con respecto a las biomédicas (o de investigación básica), como nos recordaban Vélot y otros ponentes:

· Utilización en campo abierto frente a uso confinado
· OMG fin (producto que se busca por sí mismo) frente a OMG medio (para obtener productos útiles que no son OMG en sí mismos)

Con esto, nos hallamos ante un paisaje de riesgos completamente diferente… Es patente que la liberación de OMG al medio ambiente conlleva riesgos ambientales, socioeconómicos y sanitarios situados en un plano del todo diferente a la aplicación de estas tecnologías en laboratorio. Son dos mundos.

Hay ya una clase de maíz transgénico en Canadá (de Monsanto: Smart Stack, se nos ha dicho que se llama) que produce nada menos que cuatro proteínas insecticidas y tolera dos herbicidas diferentes (Roundup y Liberty). Se habla aquí de “cuarta generación”, pero seguimos dentro del mismo paradigma: agricultura de monocultivos espurreadora de biocidas. Un paradigma erróneo… No necesitamos más plaguicidas agrícolas sino menos. Y esta clase de transgénicos lleva en pocos años al empleo de más biocidas (por la vía de la aparición de resistencias), pese a las afirmaciones de las empresas en sentido contrario. No forman parte de la solución: forman parte del problema.


Rosa Binimelis mostraba cómo los impactos socio-económicos de los transgénicos (que pueden ser enormes) no son tenidos en cuenta en la evaluación de los mismos. Sólo en algún país, como Noruega, se han introducido estos aspectos socioeconómicos en la legislación: evaluación de sostenibilidad, interés público y ética, tanto en los países productores como los importadores. A partir de esta evaluación socioeconómica, Noruega no ha autorizado ningún transgénico.

Mª Carmen Jaizma, microbióloga, investigadora de la rizosfera, llamaba la atención sobre la importancia de la fertilidad de nuestros suelos, vinculada a la salud de los microorganismos que viven en ellos –y cómo se ven afectados por los OMG.


Michael Antoniou analizó con detalle muchos estudios científicos que arrojan una pesada sombra de duda acerca de las afirmaciones sobre la supuesta seguridad sanitaria de los alimentos transgénicos, y mostró por qué somos muy imprudentes al confiar en los resultados sesgados de la ciencia orientada por intereses corporativos que grandes empresas como Monsanto aportan a las autoridades reguladoras y a la sociedad. La “nueva genética” desvela un paisaje de extrema complejidad, mucho más allá de los supuestos reduccionistas sobre los que sigue basándose la industria (un gen, una proteína, una función). La tecnología de los transgénicos que hoy se cultivan (básicamente para alimentar una cabaña ganadera sobredimensionada e insostenible) se basa en un paradigma científico-técnico que hoy está superado.


Gilles Séralini, igual que otros y otras ponentes, subraya la necesidad de aproximaciones multi- e interdisciplinares… ¡Los biólogos moleculares no son “la voz de la ciencia” en este asunto! Por cierto que el libro de divulgación de Séralini, Ces OGM qui changent le monde (ed. Flammarion), está esperando aún su traducción al español.


Una cuestión regulatoria importante destacada por Séralini: con pruebas nutricionales en animales, no hay cultivos transgénicos rentables; sólo lo son si están exentos de tales pruebas… que sin embargo serían esenciales para poder hablar de seguridad sanitaria. Sólo se comercializan transgénicos porque la evaluación científica es deficiente.



¿Análisis de sangre de ratas de laboratorio como secreto comercial, y de Estado? “Estamos en una Edad Media del conocimiento”, denuncia Séralini.

Aparece en promedio un 9% de efectos inesperados significativos (toxicidad renal y hepática, por ejemplo), cuando uno analiza la sangre de los animales alimentados con OGM, a partir de los propios datos de la industria ---mantenidos en secreto hasta que las decisiones judiciales les obligan a revelarlos, y con experimentos que de todas formas son insuficientes… “Las pruebas aceptadas por nuestros gobiernos para aprobar los OGM son ridículas”, científicamente insustanciales o sesgadas, dice Séralini: “La EFSA [European Food Safety Authority, Agencia Europea de Seguridad Alimentaria] no es una autoridad científica, es un lobby. Y se lo hemos dicho a la cara, en el Parlamento Europeo”. Tenemos aquí un problema político enorme…


Y más allá de eso: el procedimiento incorrecto de evaluación de los OGM remite a los procedimientos incorrectos empleados con las moléculas químicas de síntesis –más de cien mil en el mercado— que se emplean desde hace decenios… ¡Y ahora se extienden también a las nanotecnologías! Si no se buscan efectos sobre la salud, uno no los encuentra; y los procedimientos de evaluación en vigor, sesgados a favor de la industria, están hechos en buena medida para no encontrar efectos.


Presión modernizadora: “Pioneer es quien más vende ahora, porque el gen de Syngenta es viejo y la gente siempre quiere lo último en tecnología”, dice un técnico de cooperativa (entrevista en la investigación de Rosa Binimelis). ¿Es esto lo que quiere la gente? Más bien es lo que induce una Megamáquina que necesita vender novedades constantemente (para que no se detenga la rueda de acumulación de capital). Julio César Tello nos instaba a distinguir entre modas comerciales y auténtico progreso (referido a bienes que pueden permanecer en el tiempo), y encarecía la importancia de la sostenibilidad y el principio de precaución como marco ético dentro del cual movernos. El marco ético debe encauzar el progreso.


Con frecuencia ha resonado, en el curso del debate sobre los transgénicos, la advertencia de que no deberíamos jugar a ser dioses. Es un consejo lleno de sentido como orientación moral general (nos llama la atención sobre la finitud humana), pero no debe entenderse como una prohibición de todo tipo de intervención tecnológica sobre una naturaleza sacralizada: al fin y al cabo, con cualquier operación quirúrgica avanzada de las que hoy se practican rutinariamente en los hospitales de nuestro país, en cierto modo, estamos “jugando a ser dioses”.

El problema con los transgénicos no está ahí, sino más bien –creo— en que, tal y como ha venido desarrollándose la política concreta de aprobación y comercialización de transgénicos desde los años noventa, lejos de “jugar a ser dioses”, estamos comportándonos como demiurgos irresponsables, ebrios de una potencia tecnocientífica que desborda nuestros recursos ético-políticos.

La ingeniería genética es a la vez (A) una tecnología potentísima, con un tremendo potencial de transformación de la realidad;(B) una tecnología intrínsecamente peligrosa, porque nos sitúa fuera de los equilibrios a que han llegado seres vivos y ecosistemas en la biosfera, después de muchos millones de años de coevolución; (C) una tecnología inmadura, como resulta obvio a tenor de la información científica expuesta en estas jornadas; y (D) una tecnología que, junto a sus grandes riesgos, es una importante herramienta de conocimiento para los genetistas, y promete útiles y valiosas aplicaciones (algunas de las cuales son ya realidades, sobre todo en lo que atañe a la investigación biomédica).

Lo que esta combinación de rasgos exige es precaución, prudencia, lentitud y rigor científico. Pero lejos de ello, las transnacionales agroquímicas (rebautizadas por ellas mismas como “empresas de ciencias de la vida”) está lanzando a la biosfera miles de millones de organismos transgénicos sin las condiciones necesarias para ello. Ni los riesgos de contaminación genética (por difusión incontrolada de los transgenes en la biosfera), ni los de incremento de la contaminación química (por el previsible aumento del uso de biocidas), ni los efectos “en cadena” en los ecosistemas (daños en aves e insectos beneficiosos), ni la posible pérdida de biodiversidad agrícola y silvestre, ni siquiera los efectos sobre la salud humana se están teniendo en cuenta adecuadamente a la hora de dar luz verde a los transgénicos. Por no hablar de los graves daños económicos y sociales que se concentran, sobre todo, en los países del Sur (pero desde luego no les afectan sólo a ellos)...


¿Hay que concluir que los organismos transgénicos son peligrosos? Son peligrosos para nuestro medio ambiente, porque se ha elegido lanzarlos a la biosfera sin conocimiento suficiente sobre cómo van a comportarse en ella; y son peligrosos para nuestras perspectivas de seguridad alimentaria, reducción del abismo Norte-Sur y autonomía personal, porque su objetivo fundamental no son las supuestas mejoras agronómicas o ventajas para los consumidores (ni por supuesto “acabar con el hambre en el mundo”, eso es un chiste), sino proporcionar a un puñado de transnacionales autobautizadas como "de ciencias de la vida" un control que tiende al monopolio sobre cada vez más eslabones de la cadena alimentaria (valiéndose de una abusiva legislación sobre propiedad intelectual que permite privatizar los recursos genéticos y el conocimiento). Incluso si no fueran peligrosos para la salud humana –eso está aún por ver--, sin duda lo son para la democracia y para la sostenibilidad.


“Hay que ir de la ciencia ecológica a la conciencia ecológica”, nos decía Juana Labrador. En general, necesitamos ciencia con conciencia. El importante trabajo de la red European Network of Scientists for Social and Environmental Responsibility (ENSSER), a la que pertenecen varios de los científicos participantes, nos llama la atención sobre la escasa implicación democrática de los científicos y tecnólogos en España… Y ésta es una deficiencia muy importante. El movimiento ecologista, o los campesinos que defienden la soberanía alimentaria, necesitan aliados entre los científicos… No se trata sólo de una “maquinaria de descrédito” (como decía Angelika Hilbeck) más eficiente aquí en España que en otros países del mundo, quizá... ¡También hemos de mirar hacia nosotros mismos, hacia nuestra cultura política! Como decía Ana Carretero: no atendamos sólo a lo que ellos pueden y hacen –el poder de estas empresas transnacionales por ejemplo--, sino a lo que nosotros podemos, y lo que podríamos y no hacemos. El siguiente congreso internacional de ENSSER se celebrará en Madrid, del 16 al 18 de mayo de 2012: será una buena ocasión para enlazar con los debates de estos días.


Angelika Hilbeck razonaba: hemos de interrogarnos sobre las estrategias de evaluación de riesgos: ¿estrecha o amplia? Según como formulamos los problemas, en muchos casos, llegaremos a conclusiones diferentes. Si de entrada excluyo de la investigación cierta clase de posibles efectos adversos, no obtendré, desde luego, evidencia respecto a los mismos. Por ejemplo, consideraré o no los efectos sobre la biodiversidad de los herbicidas de amplio espectro, como el glifosato asociado a la agricultura transgénica; o los efectos crónicos, subletales, o indirectos de la proteína insecticida Bt que expresan muchas variedades de plantas transgénicas… Hoy la estrategia que emplean las empresas vendedoras de transgénicos (y las autoridades reguladoras aceptan) es una evaluación estrechísima de riesgo. Pero ello equivale a ponernos una venda ante los ojos…

Las evaluaciones de riesgo se han hecho mal : hay que volver sobre ellas, recomendaba Séralini, como estrategia sociopolítica con base jurídica en la normativa europea existente. No deberíamos ponernos a negociar normas de coexistencia de imposible cumplimiento, sino insistir en la “mala ciencia” que estuvo en la base del proceso de aprobación.


Externalización de riesgos, socialización de costes, privatización de beneficios: Gilles Séralini se refería a esta dinámica en relación con la agricultura transgénica, pero ¿no nos remiten a un marco más amplio?


Concluyo. Quizá el argumento “macro” más sólido y evidente que podemos aducir para mostrar que las instituciones de esta sociedad (capitalismo neoliberal para abreviar; pero habría que matizar que más que neoliberal es neoconservador y neocaciquil, si vamos al sentido real de las palabras), el argumento más obvio, como decía, para mostrar la inadecuación de muchas instituciones básicas de esta sociedad es la crisis financiera que comenzó en 2007, originada en una demencial “gestión de riesgos” por parte de las empresas supuestamente especializadas en ello --comenzando por las grandes compañías de seguros. Esto debería enseñarnos algo sobre la “cultura del riesgo” que prevalece en nuestra sociedad. Uno no puede dejar de pensar que no solamente tenemos que salir de la agricultura transgénica: tenemos que salir del capitalismo. Pero esto, sin duda, nos introduciría en otro debate, de manera que concluyamos las conclusiones aquí.


11 de noviembre de 2011

Jorge Riechmann es Profesor titular de Filosofía Moral de la UAM y miembro de Ecologistas en Acción

viernes, 28 de octubre de 2011

COMUNICADO AMBIENTAL A LA OPINIÓN PUBLICA

Una amenaza recorre el Tolima, la amenaza de la megaminería. Frente a este peligro  - a la vez ambiental, social, económico e institucional- los Tolimenses  hemos decidido oponer la defensa cívica y popular del agua, la vida y nuestra soberanía.

Como expresión de ello el pasado viernes 14 de octubre de 2011 en la ciudad de Ibagué cerca de20.000 ciudadanos provenientes de Cajamarca, Anaime, Espinal,  Coello, el cañón del Combeima e Ibagué participamos con pacífica alegría de la “Segunda Gran Marcha Carnaval, Si a la vida, no a la Megaminería”  convocada por el Comité Ambiental en Defensa de la Vida.

En esta movilización se rechazaron  tanto el proyecto de megaminería a cielo abierto en Cajamarca (La Colosa), que pretende realizar la multinacional ANGLOGOLD ASHANTI (AGA),  como la irresponsable asignación, por parte del gobierno central, de títulos mineros en el cañón del rio Combeima –donde nos abastecemos de agua los Ibaguereños-  a esta misma multinacional y a otras empresas mineras.

Fue una exitosa jornada a pesar de la desinformación deliberada de la mayoría de medios de comunicación que no cubrieron la marcha o minimizaron su magnitud, adocenados por la pauta publicitaria y los viajes financiados por  la multinacional.

Los Tolimenses hemos entendido que frente a la debilidad de las leyes, así como frente a la actitud sumisa del gobierno central frente a las multinacionales minero-energéticas, reflejada en su ideal de hacer de Colombia un “país minero”, y sin olvidar el poder corruptor de los millones de dólares de AngloGold Ashanti; La defensa de nuestras montañas, bosques y ríos sólo puede descansar en la educación y movilización cívica y popular, como lo demostró el triunfo de nuestros hermanos santandereanos frente al proyecto minero Angostura en el páramo de santurban. 

No permitamos que  nuestro futuro y el de nuestros hijos sean hipotecados a la codicia de unos pocos.
¡¡POR QUE EL AGUA VALE MÁS QUE EL ORO, SI A LA VIDA NO A LA MEGAMINERIA!!

Ibagué, 27 de octubre de 2011

COMITÉ AMBIENTAL EN DEFENSA DE LA VIDA
“Escuchemos a la naturaleza”

viernes, 14 de octubre de 2011

EXITOSA SEGUNDA MARCHA CARNAVAL EN DEFENSA DE LA VIDA

Felicitaciones a los miles de Tolimenses (y amigos de todo el mundo) que salieron hoy a las calles a defender el agua, la vida y el derecho a un mundo sostenible. Solo con la ciudadania informada y en movimiento se podrá defender nuestro planeta!!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

MACROECONOMIA Y ACTIVIDAD MINERA

Por Salomón Kalmanovitz



El Gobierno central se resignó a aumentar su déficit excusándose en la emergencia invernal y su compromiso electoral de no hacer reforma tributaria. No contaba con que el financiamiento de ese déficit podía encontrar problemas si se deterioraba el escenario global, algo que se insinuaba claramente desde hace un año, tanto en Europa como en Estados Unidos.
El Banco de la República, entretanto, aumentaba su tasa de interés para enfriar la economía, incentivando el endeudamiento externo, mucho más barato, de las grandes empresas del país. Hay pues una exposición tanto del sector público como del privado a los vientos de cola que puedan desatarse por la crisis global. En días pasados, el presidente Santos salió a solicitar acciones colectivas para superar la crisis, sin que se entienda cómo y, peor, sin comprometerse a subsanar las vulnerabilidades anotadas.
La bonanza minera la están apropiando más los inversionistas extranjeros que el Gobierno o el país. Recientemente, la Drummond vendió una quinta parte de su operación a una firma japonesa por US$2.500 millones, con lo cual más que recupera su inversión por US$2.000 millones y queda con un activo avaluado en US$10.000 millones por un recurso natural que es supuestamente de la Nación.
Nuestro régimen de regalías es el mismo de cuando los precios de las materias primas eran una cuarta parte de los que rigieron en el último año. La regalía por el carbón es de 10%, cuando en Australia se acaba de trepar al 30%. Su precio pasó de US$40 a US$160 la tonelada. La correspondiente al oro es de 4%, que pasó de US$400 la onza a US$1.900; la explotación a cielo abierto del oro es bastante destructiva del medio ambiente y consumidora de agua en enormes cantidades. La regalía de esmeraldas es de 1,5%, lo cual debe tener contento a Víctor Carranza.
Para contrarrestar la presión sobre la tasa de cambio que produce la inversión extranjera al entrar y los ingresos en divisas de la exportación (sólo reintegran lo que se gastan en capital de trabajo), el país debía ahorrar no sólo buena parte de la bonanza sino aumentar la tributación interna para al menos equilibrar sus finanzas.
El logro de ambos objetivos exige aumentar la tributación a las empresas mineras y simplificar el régimen tributario interno para taponar la evasión, que es enorme: por ejemplo, en Cartagena sólo siete personas declararon tener un patrimonio mayor de $1.000 millones, cuando los precios de la finca raíz en el centro histórico están a $12 millones el metro y a $8 millones en el norte de la ciudad. Al parecer, muchas familias pudientes tienen empresas de papel en los paraísos fiscales de Panamá e Islas Caimán, las cuales terminan siendo “dueñas” de sus inmuebles.
Para contrarrestar los efectos sobre la tasa de cambio de las bonanzas mineras, países como Chile cuentan con ahorros en un fondo soberano de US$25.000 millones y Noruega de ¡US$520.000 millones! Colombia debe al resto del mundo 52% de su PIB, el Fondo de Ahorro Petrolero está en terreno negativo, las regalías que recibimos fueron de $6,5 billones, pero el Gobierno devolvió a los mismos contribuyentes $3,5 billones. Todas terminan siendo necedades macroeconómicas.
Tomado del diario Colombiano "El Espectador" 25 de Septiembre de 2011

lunes, 12 de septiembre de 2011

Piratas de aire, mar y tierra

Por Silvia Ribeiro
10 de Septiembre de 2011, Revista Sinpermiso




El Reino Unido anunció que en octubre de 2011 comenzará un experimento unilateral de geoingeniería, es decir, de manipulación climática. Es la primera parte de un proyecto mucho mayor para inyectar partículas azufradas en la estratósfera, creando una especie de nube volcánica artificial, para desviar parte de la radiación solar que llega a la tierra, supuestamente para bajar la temperatura.
El experimento contradice el espíritu de la moratoria que estableció Naciones Unidas contra la geoingeniería en 2010 y muestra claramente la intención del Reino Unido, al igual que Estados Unidos y unos pocos países más, de avanzar unilateralmente la manipulación climática, algo que aumentará más el caos climático global, con impactos potenciales muy graves sobre otros países.
Pese a ello, los promotores de la geoingeniería defienden estos remiendos tecnológicos a mega escala, argumentando que aunque no se reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático, ellos pueden resolver técnicamente el problema, bajando la temperatura global a la fuerza. O sea podrían seguir calentando el planeta, evitar cumplir con compromisos internacionales de reducción y crear nuevos negocios basados en tecnologías extremadamente peligrosas.
El experimento que plantea el Reino Unido consiste en colocar una manguera de un kilómetro de largo que apunta al cielo, sostenida en el aire por un enorme globo inflado con helio por la cual arrojarán agua de mar. Afirman que ahora no van diseminar partículas azufradas, porque la prueba es para ver si el mecanismo funciona. El objetivo es luego hacer lo mismo a mayor altura y entonces sí, diseminando compuestos químicos tóxicos. Es parte del proyecto SPICE Stratospheric Particle Injection for Climate Engineering (Inyección estratosférica de partículas para la ingeniería del clima) financiado por el Consejo de Investigación en Ingeniería y Ciencias Físicas con 1.6 millones de libras esterlinas, coordinado por la Universidad de Bristol con participación de científicos de esa universidad y las de Cambridge y Oxford.
Aunque por ahora el experimento parece más ridículo que peligroso, no hay nada de gracioso en que se estén usando recursos para avanzar la manipulación climática, a despecho de las preocupaciones de la vasta mayoría de los países, particularmente los del Sur, que son los que más sufren los impactos de la crisis climática y ahora sufrirán los de la manipulación climática. El clima es un sistema global, del que dependemos todos y todo, no de los que tienen el dinero y la falta de escrúpulos para manipularlo.
La manipulación climática en pequeña escala ya tienen gravísimos impactos. En varios países de América Latina (además de otros continentes) hay empresas que manipulan el tiempo atmosférico, produciendo sequías o lluvias, según los intereses de lucro de industrias y grandes hacendados que compran el servicio.
Hay casos dramáticos por todo el continente, de empresas agrícolas que usan cañones con químicos y otros métodos para producir sequía, con consecuencias devastadoras para las comunidades aledañas. Por ejemplo, la empresa Nintanga, SA, en Ecuador produce intencionalmente sequía por más de ocho meses para beneficiar sus cultivos de brócoli en Cotopaxi, Ecuador, dejando a varias comunidades campesinas sin las bases mínimas para su sustento. Casos similares ocurren en México, Chile, Argentina, Colombia y muchos otros países, sin ningún control y solamente por el lucro que consiguen grandes hacendados y empresas exportadoras de hortalizas. También, inspirados en los métodos usados por Estados Unidos en la guerra de Vietnam (como la operación Popeye, ahora conocida por documentos desclasificados), se siembran nubes, inyectando ioduro de plata en las nubes para provocar lluvia, para eliminarla de ciertos lugares o precipitarla en otros donde no caería. En todos los casos, la disrupción del equilibrio natural de las lluvias tiene impactos sobre muchos otros que no decidieron sobre ello y dependen del equilibrio del clima para su subsistencia. Como lamentablemente este método se usa hace ya tiempo, la Organización Meteorológica Mundial ha observado que en ciertas zonas están cambiando permanentemente los patrones de lluvia, vientos, temperatura, con consecuencias regionales y globales.
El experimento actual del Reino Unido, es una forma de geoingeniería que llaman manejo de la radiación solar, no dirigida a lugares focalizados, sino con la intención (indescriptiblemente arrogante) de manejar los efectos del sol sobre la tierra. Sobre este tipo de propuestas, existen análisis de meteorólogos y climatólogos reconocidos, que advierten que la caída de las partículas usadas tendrá efectos tóxicos en fauna y flora de extensas áreas y en cientos de miles de humanos, con efectos similares al descenso de partículas de las nubes volcánicas. Además, aseguran que para lograr desviar la radiación solar en forma permanente y en la dimensión para afectar la temperatura global, se desequilibrarán los regímenes de lluvia y viento, afectando las bases de sustento de 2000 millones de personas en Asia y África.
No existe ninguna forma de geoingeniería que sea tan pequeña que no tenga impactos sobre otros que no decidieron sobre su uso. En todos los casos se trata de que los que tienen dinero, la usarán a su favor, a costa de los intereses de los demás. Urge profundizar la moratoria, convirtiéndola en una prohibición global a la geoingeniería.

Silvia Ribeiro es investigadora del Grupo ETC.


La Jornada, 10 de septiembre de 2011